Fue el puente de comunicación al hablar 5 lenguas, entre ellas maya yucateco Doña Marina, Malintzin


Malinche fue difamada como traidora por los conservadores en el Siglo XIX, pero en los pueblos originarios es reconocida como la mujer que logró acuerdos y ser puente por hablar 4 lenguas, entre ellas el maya yucateco, y haber aprendido el castellano. En el espacio “Mujeres en la historia” del Gobierno de México, se recordó a la mujer de pueblo originario que tuvo la gran capacidad y don de la negociación y aprendizaje de lenguas.
Nació en Oluta, Veracruz y su lengua materna fue el oluteco, aprendió náhuatl y al ser vendida a temprana edad a la región maya, aprendió el maya chontal y el maya yucateco.
En 1519 fue entregada al invasor español, Hernán Cortés y aprendió el castellano, con quien tuvo un supuesto romance, pero fue su opresor y la vio siempre como esclava. Se recordó que Malintzin superó su condición con su talento y conocimiento de 5 lenguas y fue más que una traductora a ser una comunicadora de mundos.
Se desconoce su nombre real, fueron los españoles que la bautizaron como Marina, y reconocieron sus habilidades comunicadoras al nombrarla Doña. Fue la mujer que negoció los mejores tratos de los españoles y pueblos originarios.
Los pueblos originarios la nombraron Malintzin usando el Tzin como significado de respeto. En 1529 muere y está en la memoria de los pueblos originarios en bordados, en pinturas, en canciones y relatos.
Sin embargo, en el Siglo XIX se inventó la leyenda negra presentándola como traidora, pero fueron los españoles los que traicionaron los acuerdos. En Siglo XX, en el libro “El laberinto de la soledad” de Octavio Paz, es insultada como la rajada y la chingada y fuimos definidos como hijos de la nada, de la violación y la traición.
“Los pueblos originarios saben que no fue traidora, sino símbolo de resistencia y supervivencia por usar la palabra como puente. Recuperemos la dignidad en este año de mujer indígena, es momento para reivindicarla”, dijo la Presidenta de México.



