Opiniones

La palabra libertad y su efecto en la política

Para hacerse del poder político nacional, los panistas de hace unos años usaron como palabra mágica “la democracia», y permitieron que gobierno norteamericano se inmiscuyera en las elecciones para que les ayudara a conseguir la alternancia del poder. Es de ese modo como Vicente Fox obtuvo la presidencia de México.

La realidad de alcanzar la democracia por la vía de la legalidad, no fue posible pues el entonces presidente de México, Ernesto Zedillo Ponce de León, fue un factor decisivo más allá del voto, al no esperar que concluyera el conteo de votos y salir en la tele para reconocer el triunfo del candidato panista. En los hechos, fue la intervención de un personaje político de primer nivel, lo que dio vida a la alternancia en el poder, y no estrictamente el voto de las urnas.

rel="nofollow"

Así se consolidó lo que algunos analistas han denominado la ‘democracia acordada’ entre cúpulas partidistas. Tras acceder al poder, desde la presidencia de Vicente Fox y especialmente durante el controvertido proceso electoral de 2006, el PAN y sus aliados fueron acusados por la oposición (encabezada por Andrés Manuel López Obrador) de emplear estrategias irregulares para mantenerse en el gobierno. La elección de Felipe Calderón Hinojosa como presidente para el período 2006-2012 fue muy cuestionada por un sector importante de la población, que no reconoció su legitimidad. Tras su mandato, la victoria electoral de López Obrador en 2012 no se materializó, lo que incrementó la tensión política. Este período se caracterizó por un notable deterioro del debate público, donde los insultos y la descalificación frecuentemente reemplazaron al argumento reflexivo, un fenómeno en el que participaron actores de distintos signos políticos.

A tan solo siete años de vivir afuera de las esferas del poder político, lo que queda del PRI y del PAN sostienen la idea de recuperar el poder perdido, utilizando palabras tan amplias como vagas. Su campaña se basa en repetir, como un versículo sacro, las palabras, Patria, Vida, Libertad, que suenan inconsistentes pues todos tenemos claro que disfrutamos en gran medida de esos tres valores. Dígame, amable lector, ¿usted, no tiene patria, vida y libertad hasta de sobra?

De esas tres palabras, ahora han elegido «Libertad» como caballito de batalla y símbolo y bandera de sus objetivos políticos. Vuelvo a lo mismo. ¿A ellos les hace falta libertad cuando ejercen su derecho a la libre expresión? No se puede hablar de falta de libertad cuando se la posee y se la ejerce plenamente. Por eso, esa palabra no logra depositarse en el corazón de los millones de ciudadanos que viven y transitan por la patria con toda libertad.

Lo novedoso en esta estrategia es la aparición de toda la familia del empresario Salinas Pliego, demandando libertad, vida y respeto. Las repiten mostrando imágenes familiares en sus opulentas propiedades, enfundados en ropa cara y untando en la realidad social de la mayoría de los mexicanos, el esplendor de su día a día.

En lo personal, me resulta cursi y risible esa publicidad surgida de las dentaduras postizas, rostros abultados por el Bótox o el ácido hialurónico, y las cabelleras llenas de postizos de la familia del dueño de Elektra.

¿Cuántas mexicanas se identificarán con Ninfa Salinas o con la esposa de Salinas Pliego? ¿Cuántos ciudadanos creerán en las palabras del empresario de Banco Azteca? ¿Acaso no han amasado su fortuna, con toda la libertad del mundo, en esta patria que les ha dado la vida que llevan?

Hacer de la palabra libertad un recurso para lograr un triunfo electoral es copiar exactamente a Javier Milei y su grito, “¡Viva la libertad, carajo!

Deja un comentario

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba

Descubre más desde EstamosAquí MX

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo