
Luego de estar en el acto para colocar la primera piedra de la empresa estadounidense Pacífico Mexinol en Topolobampo, Ronald Johnson, embajador de Estados Unidos en México, aseguró que para que la inversión extranjera prospere, se requieren condiciones de seguridad y estar en un ambiente libre de corrupción.
“Donde no la hay, se pierden las oportunidades. Por eso, el T-MEC exige a nuestros gobiernos tipificar el soborno y la corrupción como delitos y aplicar códigos de conducta para los funcionarios públicos. Es posible que pronto veamos avances importantes en este ámbito. Así que estén atentos”, señaló.
“Ninguna empresa comprometerá recursos donde las reglas no son claras, donde falta transparencia o donde la rendición de cuentas es opcional. Si queremos que proyectos como este tengan éxito —si queremos que nuestro futuro compartido sea lo más prometedor posible— la corrupción y la extorsión no tienen cabida”.
“La corrupción no solo ralentiza el progreso, sino que lo distorsiona. Aumenta los costos, debilita la competencia y erosiona la confianza de la que dependen los mercados. No es un problema sin víctimas. Y es un obstáculo directo para el crecimiento, la equidad, las oportunidades y el éxito a largo plazo de proyectos como este”, mencionó.
Hoy el colectivo ¡Aquí No! impidió el arranque simbólico de la construcción de Mexinol, y tras una manifestación, comprometió al gobernador a que se consulte a los pueblos originarios sobre el consentimiento a la construcción.
Casi un centenar de integrantes del colectivo entró al lugar, y esperaron el arribo del gobernador, Rubén Rocha Moya.
Con información de Ríodoce



