
Este 15 de mayo inicia de manera oficial en nuestro país la temporada de lluvias 2026. De acuerdo con las estadísticas, desde este momento los patrones atmosféricos en nuestra región comienzan a modificarse dando paso a fenómenos meteorológicos de características tropicales y obviamente lluvias más recurrentes. No obstante para este año podrían presentarse sorpresas.
La temporada de lluvias 2026, iniciará en la región de la península de Yucatán de manera calmada con chubascos dispersos, y con temperaturas muy calurosas que podrían alcanzar los 40 °C desde este fin de semana. No obstante se prevé que desde mediados de la próxima semana las precipitaciones comiencen a incrementar su intensidad y distribución, debido a la posible influencia de ondas tropicales que estarán cruzando Centroamérica, además de qué es probable que la vaguada monzónica comience a tener un movimiento un tanto más al norte para fin de mes.
Desde ese momento será más común ver por las tardes la formación de nubes de tipo cumulunimbus, y presenciar en la región tormentas eléctricas de diversa intensidad, de manera más frecuente. Es importante recalcar que cuando la temporada de lluvias inicia, no quiere decir que lloverá todos los días, a todas horas y al mismo tiempo en todos lados, ya que de manera natural nunca llueve parejo.
Actualización en el panorama de lluvias para este 2026
Recientemente observaciones de boyas meteorológicas localizadas en el Pacífico Ecuatorial, están detectando un incremento significativo de las temperaturas en esa zona, lo que en consecuencia está indicando la posible llegada un tanto más temprana del fenómeno de «El niño».
Por lo anterior, el Centro Nacional de Predicción Climática de la NOAA de Estados Unidos actualizó su predicción de este fenómeno climático, y ahora considera que existe hasta unos 80% de probabilidad de que el fenómeno de «El niño» aparezca en el próximo trimestre junio, julio y agosto.
¿Qué efectos tendría en la temporada de lluvias y huracán en nuestra región?
La aparición de un fenómeno del niño anticipado y posiblemente de gran intensidad, probablemente haría disminuir de forma significativa el promedio de lluvias en nuestra zona. Es importante aclarar que no es que deje de llover completamente, más bien, las lluvias podrían ser menos intensas, más dispersas y con una menor frecuencia.
Esto también podía influir en la intensidad de la Canícula, que se presenta mayormente entre mediados de julio y mediados de agosto, pudiendo darse un evento canilcular fuerte y prolongado, incrementado de igual manera, las temperaturas de manera importante.
Definitivamente lo más significativo sería que la actividad ciclónica podría ser más débil que lo pronosticado, aunque también es importante recordar que no hay que confiarnos, ya que con sólo un ciclón que llega a la zona, podría darse una situación catastrófica.
No obstante, en caso de cumplirse este pronóstico de la llegada anticipada del fenómeno de «El Niño», no se verían inmediatamente sus efectos en la zona, de hecho, primero tendría que haber un acoplamiento océano-atmósfera, lo cual podría durar alguna semanas después de confirmar su llegada.
Es por eso que las proyecciones meteorológicas a largo plazo señalan que probablemente el mes de junio sea ligeramente más lluvioso que lo normal y aun no se tenga influencia de un posible «El niño», y ya a partir de julio en adelante es cuando podría venir ese bajón de las lluvias asociadas a este fenomeno.
Es recomendable seguir dando seguimiento a la situación, ya que todavía podrían haber cambios y probablemente darse condiciones diferentes a lo que actualmente está pronosticado.



