
03 de junio/ Mérida, Yucatán. – Después de más de una década en reposo, la Feria Turística K’íiwik Mundo Maya despertó y volvió a reunir en Mérida a representantes de Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador y los estados mexicanos que conforman la región con un objetivo común: relanzar al Mundo Maya como un multidestino turístico integrado.
También, como una declaratoria de que la cultura maya no es cosa del pasado, sino que esta viva, con sus tradiciones, su cultura, su historia y formas de vida.
El evento fue inaugurado hoy y durante éste, autoridades federales, estatales y representantes internacionales coincidieron en que el turismo comunitario y cultural es el eje que debe unificar al Mundo Maya, tanto como lograr que los beneficios económicos de dicha actividad lleguen directamente a las comunidades indígenas que han preservado durante generaciones el patrimonio biocultural.
La titular de la Secretaría de Turismo (Sectur), Josefina Rodríguez Zamora reconoció el esfuerzo de Yucatán debido a que «hacer un tianguis turístico o una feria no es nada fácil», porque implica atraer y encantar a compradores y touroperadores.
Aquí, se logró conjugar a 200 touroperadores de los cinco países que integran el Mundo Maya.

La funcionaria destacó que México instauró, a través de una declaratoria presidencial, al turismo comunitario —eje del Mundo Maya— como una prioridad nacional.
Destacó que en este evento, por primera vez, asisten las propias comunidades para conocer a sus clientes, generar citas de negocios y comercializar su oferta turística.
El gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, afirmó que la realización de K’íiwik representa el reencuentro de los territorios que comparten una misma raíz histórica y cultural.
“Kiwi”, explicó, significa mercado y encuentro en lengua maya, concepto que define el espíritu de la feria, concebida como un espacio para reunir a los países y estados que integran el Mundo Maya alrededor de una agenda común de promoción turística.
Ante representantes de gobiernos, organismos empresariales, compradores turísticos, artesanos y cooperativas comunitarias, Díaz Mena sostuvo que el Mundo Maya comparte una historia escrita en la piedra, en la lengua y en la memoria de sus pueblos.

Señaló que el proyecto de gobierno que impulsa en Yucatán lleva por nombre “Renacimiento Maya” porque busca que la cultura maya no sea vista únicamente a través de sus monumentos arqueológicos, sino también mediante las condiciones de vida de quienes hoy son sus herederos.
Desde el Centro Internacional de Congresos (CIC) indicó que las comunidades mayas expresan una aspiración constante: conservar su identidad sin permanecer en las mismas condiciones sociales y económicas, por lo que consideró indispensable vincular la preservación cultural con el desarrollo y la justicia social.
En ese sentido, planteó que el turismo ofrece una oportunidad para transformar las condiciones de vida de artesanos, guías turísticos y familias que participan en la cadena de valor del sector.
El mandatario estatal recordó además su participación en la edición de K’íiwik de 1993, cuando era estudiante de turismo y colaboró como edecán en aquel encuentro.
“Al recibir de nuevo este K’íiwik turístico en nuestra casa y hacerlo como gobernador es un privilegio”, expresó.

Durante su intervención presentó a Yucatán como un territorio articulado por varios componentes turísticos: las zonas arqueológicas como Chichén Itzá y Uxmal; las reservas naturales como Reserva de la Biosfera Ría Lagartos y Reserva Estatal El Palmar y Ría Celestún; las ciudades históricas como Mérida, Valladolid e Izamal; y la gastronomía regional.
Además, destacó el papel del Tren Maya como un mecanismo para conectar los cinco estados del sureste mexicano y facilitar la construcción de itinerarios turísticos regionales que permitan recorrer el conjunto del Mundo Maya.
Previamente, el secretario de Fomento Turístico de Yucatán (Sefotur), Darío Flota Ocampo, explicó que la recuperación de la feria fue resultado de un proceso de coordinación que tomó más de un año.
Recordó que hace aproximadamente año y medio recibieron la instrucción del gobernador de trabajar para rescatar y reactivar el encuentro turístico del Mundo Maya.
Flota Ocampo señaló que lograr la realización del evento requirió coordinación entre gobiernos nacionales, estatales y organismos regionales, además de resolver aspectos logísticos y operativos para reunir nuevamente a las delegaciones participantes.

El regreso de K’íiwik —afirmó — convierte nuevamente a Mérida en sede de la principal plataforma turística especializada en la cultura maya.
El funcionario subrayó que el verdadero centro de la feria son los expositores, compradores, cooperativas comunitarias y artesanos procedentes de los distintos países y estados participantes.
Afirmó que el Mundo Maya debe entenderse como un ecosistema vivo y no únicamente como una referencia histórica o geográfica.
Añadió que la feria busca consolidarse como un mercado regional donde la innovación turística conviva con la preservación de la identidad cultural y donde las comunidades indígenas sean las principales beneficiarias de la actividad turística.
Según explicó, el propósito es demostrar que la conservación de la biodiversidad, la protección del patrimonio arqueológico y el bienestar de las poblaciones locales pueden desarrollarse de manera simultánea.
Al tomar la palabra, la gobernadora de Quintana Roo, «Mara» Lezama Espinosa, sostuvo que la reactivación de K’íiwik representa la recuperación de un espacio de diálogo y cooperación entre territorios que comparten una misma civilización.
Durante su mensaje afirmó que el Mundo Maya rebasa las fronteras políticas porque permanece en las lenguas originarias, las tradiciones comunitarias y la relación de los pueblos con la tierra.
El encuentro ocurre en un momento en que distintas regiones del mundo buscan nuevas formas de desarrollo y nuevas maneras de relacionarse con la naturaleza, resaltó.
Frente a ese escenario, dijo, el Mundo Maya ofrece una visión basada en la conservación y la transmisión del patrimonio a las siguientes generaciones.
La mandataria estatal señaló que durante décadas muchas comunidades indígenas observaron el crecimiento turístico sin participar plenamente de sus beneficios.
Como ejemplo mencionó que Quintana Roo recibe alrededor de 33 millones de visitantes a través de sus cuatro aeropuertos internacionales y cuenta con aproximadamente 155 mil habitaciones hoteleras.
Sin embargo, sostuvo que los pueblos mayas deben pasar de ser espectadores a protagonistas del desarrollo turístico.
En ese contexto destacó el papel de Mayaka’an, estrategia de turismo comunitario impulsada en Quintana Roo, mediante la cual comunidades mayas participan directamente en la actividad turística a través de experiencias vinculadas con la cultura, la gastronomía, la artesanía y el patrimonio natural.
Lezama afirmó que el turismo del presente ya no puede medirse únicamente por el número de visitantes que recibe un destino, sino por su capacidad para distribuir oportunidades, conservar ecosistemas y fortalecer a las comunidades.
Añadió que los viajeros buscan cada vez más experiencias relacionadas con la identidad local, las tradiciones y el conocimiento de los pueblos originarios.
Por ello consideró que el turismo comunitario ocupa una posición estratégica para que la prosperidad llegue directamente a quienes han sido guardianes de la cultura maya, de la biodiversidad y de la memoria colectiva de la región.
Añadió que los desafíos económicos, sociales y ambientales que enfrenta el mundo obligan a fortalecer la cooperación regional para construir una oferta turística integrada que permita posicionar al Mundo Maya como un multidestino.
La gobernadora de Campeche, Layda Sansores, quien llegó con retraso al evento, ofreció disculpas y se sumó al enaltecimiento de la estrategia pensada para el crecimiento turístico de la región, mediante una intervención muy breve.
Reconoció la unificación de la Península de Yucatán en torno al Mundo Maya, que conjuga cultura ancestral imponente, cuyo «corazón late» aun.
La edición 2026 de la feria reúne desde ayer y hasta mañana, a operadores turísticos, compradores nacionales e internacionales, académicos, autoridades, artesanos y representantes comunitarios en una agenda que incluye citas de negocios, foros académicos e intercambios culturales.



