Opiniones

Hanal-Halloween

La visita de las ánimas se ha convertido en el rumor promocional de una gran comilona y, además, en un carnaval necrófilo que le ha robado la esencia sentimental a esa celebración dedicada a nuestros seres queridos que se nos han adelantado.

“Ya huele a pib”, empiezan a decir algunos desde octubre en las redes sociales. Luego suben fotos de los mucbipollos y de todos los insumos para prepararlos: el espelón, la hoja de plátano, la masa, el achiote y las carnes. No puede faltar la etapa de construir el horno de tierra para cocinar los pibes, ni la reunión de las mestizas de pueblo en un solar para armar lo necesario.

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Y cada año pasa lo mismo.

El Ayuntamiento de Mérida ha convertido el Hanal Pixán en una fiesta pagana de gran magnitud, con la bendición de antropólogos y costumbristas que suelen defender «lo nuestro» a capa y espada, pero que en una celebración como esta, cuyo verdadero contenido es el amor por el ser que se nos fue, callan. Guardan un silencio cómplice, podrido, que huele a simpatía política. Le llaman «El Paseo de las Ánimas», que no tiene ni pies ni cabeza con lo que realmente son nuestros Fieles Difuntos.

Ya sólo me falta ver que, en la próxima celebración, al abrirse las puertas del panteón, salga un carro alegórico enorme, patrocinado por la Coca-Cola o alguna cervecería, lleno de payasos y saltimbanquis, con un desfile de calacas promocionando esas bebidas del horror.

La muestra de altares en lugares públicos es otro tema místico que se ha alterado, pues ahora parece un concurso de belleza o una ocurrencia personal, con el detalle de que cada elemento del altar tiene una explicación. Todo en aras de la «promoción turística» y la «derrama económica», que beneficia a ciertos comerciantes.

Paralelamente, los admiradores del Halloween hacen lo suyo en la ciudad, también con exacerbación. Es decir, han aumentado el tamaño de los adornos: las brujas, por ejemplo, ya parecen botargas, y las calabazas iluminadas son de gran tamaño.

¿La alcaldesa, en su casa y en su jardín, qué pondrá? ¿Un altar yucateco o adornos de Halloween?

En fin, con el Paseo de las Ánimas y la muestra de altares, se va creando una simbiosis con lo ajeno, porque el pan de muerto no es nuestro, las calaveritas tampoco; y hoy, hasta elementos del Halloween estuvieron presentes en los altares dedicados a los difuntos de Yucatán.

Por lo pronto el título ya existe: HANALHALLOWEEN.

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