
14 de abril/ Cancún, Q. Roo.- Un grupo de aproximadamente 40 pasajeros, en su mayoría, familias, logró retornar la noche del domingo a Monterrey en un vuelo de Viva Aerobus que despegó alrededor de la medianoche desde Cancún.
El traslado formó parte de una estrategia coordinada por el gobierno de Quintana Roo y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), ante la cancelación de operaciones anunciada por la aerolínea Magnicharters.
La gobernadora, “Mara” Lezama, acudió la noche anterior a la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de Cancún para encabezar gestiones con distintas aerolíneas y autoridades federales, con el objetivo de evitar que los pasajeros quedaran varados.
Este lunes, dijo en entrevista explicó que la intervención permitió concretar los traslados sin costo para las personas afectadas, medida que permanecerá hasta que todas las personas afectadas por la cancelación de sus vuelos con Magnicharters, con salida desde Cancún, regresen a sus destinos de origen.
La faena no ha sido sencilla, explicó, porque se carece de una lista de pasajeros, por lo que se convocó a las y los afectados a presentarse a los modulos de atención de las empresas Viva Aerobus y Volaris –que están apoyando con vuelos gratis– muestren sus reservaciones canceladas por Magnicharters y revisen si hay espacios disponibles.
La noche del domingo uno de los vuelos programados para las 22:00 horas terminó saliendo cerca de la medianoche con destino a Monterrey, mientras que otros pasajeros fueron reubicados en operaciones de Volaris, luego de cambios en los itinerarios originales.
A partir de este lunes, la atención se mantiene en la Terminal 2, donde autoridades estatales, personal de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y del concesionario aeroportuario brindan orientación directa.
Las personas afectadas deben acudir a los mostradores de Volaris y Viva Aerobus para verificar disponibilidad y gestionar su reubicación.
La mandataria estatal indicó que no existe una cifra precisa de afectados debido a la falta de información proporcionada por la aerolínea, aunque estimó que cada vuelo podría haber transportado entre 140 y 200 pasajeros.



