Opiniones

En aquel pasado honesto

Para quienes suspiran por un pasado yucateco pletórico de honestidad van a continuación estas dos pequeñas historias que escuché muchas veces a lo largo de mi vida.

***

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Al consultorio de mi padre en Ticul, la segunda de las cuatro poblaciones donde ejerció su profesión, llegó un hombre de unos 35 años, bien vestido y de buenas maneras, pidiendo ayuda. Con elegancia verbal contó que le habían robado su cartera en el tren que venía de Mérida y tenía urgencia por cubrir unas deudas. Rogaba por un préstamo que devolvería lo más pronto posible. Para crear confianza, se ostentó como hermanito del Dr. Humberto Sauri Cisneros, médico muy estimado y de tanta vocación social que su consultorio en el barrio de San Juan estaba siempre atestado de pacientes. 

            A mi padre le entró cierta duda porque no recordaba haberlo conocido, pero como la familia Sauri, era tan extensa prefirió creerle y le preguntó cuánto dinero necesitaba.

            —¡Pss, una bicoca: dos mil pesos!

             (Mi papá siempre subrayó risueño aquel cinismo de la “bicoca”: dos mil pesos era una cantidad elevada a fines de la década de 1940).

            —¡Ah, caray! Permítame un momento. Voy a decirle a Nilma que está usted aquí para que lo salude.

            La casa estaba al lado y al entrar mi madre al consultorio con mi papá fue al grano:

            —Buenos días. Disculpe, señor, ¿cómo se llama usted?

            —Juan Sauri Cisneros para servirle, señora. Soy hermanito del Dr. Humberto Sauri.

            —¡Mi tío Humberto no tiene hermanitos! ¡Es el menor de su familia!

             (Tenía hermanos menores, pero sólo de padre, los Sauri Medrano, demasiado jóvenes en ese tiempo).

            —Eh, eh, pero es que es otro doctor Humberto, yo…

            —¡Es usted un impostor! ¡Lárguese de aquí!

            El hombre salió corriendo del consultorio y mi padre escribió con rapidez una nota con su horrorosa letra de médico. Le pidió a un joven vecino que lo apoyaba como mandadero que se fuera pedaleando a toda velocidad en su bicicleta para avisar a sus cuatro o cinco colegas de la localidad.

            Cuando el muchacho regresó le informó que todos los doctores le agradecían la advertencia, aunque uno se lamentó por haber perdido 500 pesos (para nada una bicoca tampoco). Tuvo la desgracia de ser el primero a quien visitó el farsante.

***

A la espera en una estación de tren, en alguna población del oriente yucateco, en la misma década de 1940, otro tío, ahora por el lado paterno, permanecía alejado de la gente cargando un envoltorio de papel estraza atado con un cordel. Se le veía inquieto y así se mantuvo al abordar el tren rumbo a Mérida. En su asiento mantenía semioculto el paquete, mirando hacia todos lados, pero lo que tenía de bonachón lo tenía también de dormilón, por lo que muy pronto cayó en un sueño profundo.

            Ya en Mérida un inspector de ferrocarriles lo encontró gateando en el vagón vacío, buscando algo con ansiedad. Cuando mi tío se percató de su presencia exclamó:

            —¡Me urge encontrar el envoltorio que traía! ¡Sólo por eso vine a Mérida!

            El inspector se sumó a la búsqueda hasta que ambos comprendieron que había sido inútil.

            —¡Alguien me quitó el paquete cuando estaba durmiendo! —dijo mi tío con voz quebrada y empezó a refunfuñar desconsolado. Compadecido, el inspector le preguntó:

            —¿Y era muy importante eso que le robaron?

            —¡Claro que sí: era mi excremento!

            A un laboratorio de análisis clínicos estaba destinado ese envoltorio. La justicia habrá emanado pronta y expedita al momento en que el ladrón lo abrió.

Jorge Cortés Ancona

Licenciado en Derecho, con Maestría en Cultura y Literatura Contemporáneas de Hispanoamérica. Es egresado del Doctorado en Literatura de la Universidad de Sevilla con una tesis sobre teatro y boxeo, y cuenta con un DEA (equivalente de maestría) de la misma institución. Ha impartido clases y cursos en diversas instituciones educativas y culturales sobre literatura e historia de las artes visuales. Ha escrito numerosos artículos y entrevistas sobre temas culturales y figura en varias antologías de poesía.

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