Cultura

El genio y el oficio

Pedro Carlos Herrera con Rodrigo de la Cadena. Foto: WhatsApp de P. C. Herrera).

El próximo domingo 26, en el concierto que la Orquesta Típica Yukalpetén ofrecerá en el Palacio de la Música, su director, Pedro Carlos Herrera, será objeto de un reconocimiento por veinte años al frente de dicha agrupación perteneciente a la Secretaría de la Cultura y las Artes del Gobierno del Estado. Con ese motivo, doy a la luz el texto que leí cuando el retrato del pianista, director, arreglista y compositor ingresó en la galería del Museo de la Canción Yucateca, el 12 de junio de 2019, con una breve adenda actual.

“Genial” es un adjetivo que se usa con demasiada facilidad en nuestros días. Los doblajes mexicanos de programas gringos lo han vuelto sinónimo de “perfecto” o “excelente” y se utiliza para expresar asentimiento o acuerdo de manera enfática. Se emplea también para señalar el carácter sobresaliente de algo: “espectáculo genial”, “película genial”. En esta ocasión, quiero recurrir al sentido original del vocablo: “relativo al genio”, entendido este como “capacidad mental extraordinaria para crear o inventar cosas nuevas y admirables”. Así pues, creo que todos ustedes concordarán conmigo en que esta noche ingresa en la galería del Museo de la Canción Yucateca un músico genial, un artista con una capacidad mental insólita para la creación musical.

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La sencillez de Pedro Carlos Herrera y su presencia continua en el campo musical meridano hacen que olvidemos con frecuencia esa rara condición suya que le ha permitido desarrollar una brillante carrera en nuestro medio musical como pianista, director, productor, arreglista y compositor. Por ello debe destacarse la prodigiosa facilidad con que Pedro instrumenta cualquier canción, incluso para orquesta. Hace unos años fui testigo de cómo, en unas cuantas horas, despachó los arreglos que se requerían para el concierto de Conchita Antuñano con la Orquesta Sinfónica de Yucatán. El trabajo que un arreglista común habría hecho en días o semanas, ¡Pedro lo realizó en un par de horas!

Esa capacitad mental de excepción también permitió a Pedro Carlos Herrera adquirir una sólida formación musical prácticamente de manera autodidacta. Sin embargo, entre quienes le han dado clases o consejos, reconoce a los maestros Layda Alpuche y Alberto Álvarez en piano; a Víctor Zayas, Guillermo Fragoso e Israel Hernández en orquestación; a Eugenio Toussaint en improvisación, y a María Elena Mendiola en dirección orquestal. Además, ha tomado diversos cursos en línea de prestigiadas instituciones internacionales.

Pero la principal escuela de Pedro Carlos Herrera ha sido la práctica musical. Nacido en el seno de una familia de titiriteros —quién no recuerda a Wilberth Herrera y su entrañable Lela Oxkutzcaba—, comenzó su carrera a muy temprana edad, musicalizando obras de su padre —en las que participaban también sus hermanos Andrea y Juan y la que sería su esposa, Cristina Cardeña—. Desde hace treinta y tantos años, lo hemos visto y escuchado en todos los escenarios de la región, con todos los músicos del patio y con no pocos nacionales y aun internacionales, en todas las combinaciones imaginables. Ha producido decenas de discos, compuesto docenas de piezas y escrito cientos de arreglos.

¿Con quién no ha tocado Pedro Carlos? ¿A quién no le ha hecho algún arreglo o producido un disco? Desde Armando Manzanero hasta las hermanas de la Luz; desde Sergio Esquivel hasta Álvaro Carrillo (el cura, no el compositor); desde la Orquesta Sinfónica Juvenil Daniel Ayala hasta el grupo con el que toca bailes; desde el coro Voces Claras de Yucatán hasta algún estudiante de piano; desde el ballet Canek de Víctor Salas hasta el programa Titeradas (443 episodios), prácticamente no hay una parcela del campo musical yucateco que no se haya beneficiado de su inagotable creatividad y de su oficio.

Solo entre noviembre de 2018 y lo que va de este año [2019], Pedro Carlos Herrera, entre muchas otras actividades, participó como compositor y director musical en la pieza para títeres El rey enano, que representó a Yucatán en la 39ª Muestra Nacional de Teatro; condujo la Orquesta Sinfónica del Mayab en el concierto Jarabe de Palo Sinfónico, realizado en el marco del I Festival Internacional de la Trova; fue pianista en el concierto Yucantando, que dirigió Omar Guzmán en el Mérida Fest, y acaba de participar como pianista con Maricarmen Pérez en el Festival de Música Andina Colombiana Mono Núñez, en Ginebra, Valle del Cauca, Colombia, donde también se estrenó su arreglo para quinteto de saxofones de “Ojos tristes” de Guty Cárdenas.

La Orquesta Típica Yukalpetén en la inauguración del Festival Internacional del Bolero 2025, en Tlacotalpan, Veracruz. Foto: portal de la Sedeculta.

Es justo resaltar, cómo no, la contribución de Pedro Carlos a la canción de Yucatán como director de la Orquesta Típica Yukalpetén. El desarrollo de esta emblemática agrupación a lo largo de los trece años [hoy veinte] que la ha tenido a su cargo es bien notable. Por un lado, la ha ido fortaleciendo con nuevos ejecutantes e instrumentos (cornos, timbales sinfónicos) y, por otro, ha escrito para ella decenas de nuevos arreglos. Al frente de la Típica, Pedro Carlos ha llevado la canción yucateca a todo el estado y a Aguascalientes, la Ciudad de México y Mérida de Venezuela. Además, ha realizado tres producciones discográficas con la orquesta (una de ellas dedicada íntegramente a Angélica Balado). Con toda justicia, Pedro Carlos recibió en 2018, en representación de nuestra Orquesta Típica Yukalpetén, la Medalla Héctor Victoria que confiere el Congreso del Estado.

Por otro lado, ha escrito versiones de canciones yucatecas para muy diversas dotaciones, desde voz y piano hasta orquesta sinfónica. Una gran parte esta labor la ha desarrollado en el Centro de Investigación, Documentación y Difusión Musicales Gerónimo Baqueiro Fóster de la ESAY [hoy UNAY], donde también realiza transcripciones de música regional. Fruto de este trabajo es el Álbum de canciones yucatecas escrito al alimón con Luis Pérez Sabido, publicado en 2012 como parte de la Biblioteca Básica de Yucatán, y el libro Quince bambucos de Palmerín (descargable en https://drive.google.com/file/d/1xv3AoiB7VHrZXCO2EmgwjdeIoK-PzECd/view?usp=sharing).

Por si esto fuera poco, Pedro Carlos Herrera no deja de ensayar la composición, de la que son brillantes muestras su Chan mambo para orquesta sinfónica y la jarana Fiesta en Cisteil, también para orquesta. A este respecto, Pedro Carlos Herrera ha aplicado su oficio en el campo de la música popular a la creación de música de concierto tal como lo hiciera su admirado Eugenio Toussaint. Confío en que, animado por su reciente participación en el Festival Mono Núñez, encaminará su genio hacia la composición de música de cámara y canciones artísticas inspiradas en los géneros de la canción yucateca.

Este 2019, Pedro Carlos Herrera cumplirá 53 años de edad. En cualquier otro caso, sería discutible la inclusión de un artista tan joven en este espacio de consagración. No en el de Pedro Carlos. Después de todo, Mozart no llegó a cumplir los 36 años y Guty Cárdenas apenas alcanzó los 26. Nada más espero que nuestro homenajeado no se tope con un Salieri ni se involucre en un pleito de cantina para que sigamos contando con su genio y su oficio por muchos años más.

Adenda

Este 2026, Pedro Carlos Herrera cumplirá 60 años, veinte de los cuales ha estado al frente de la Orquesta Típica Yukalpetén. En los casi siete años transcurridos desde que su retrato ingresó en la galería del Museo de la Canción Yucateca, Pedro no ha dejado un solo día de tocar, dirigir o arreglar, y ha llevado a la Típica, que está festejando su cumpleaños 84, a más altas cotas artísticas. El concierto en el Palacio de Bellas Artes de 2023 y las actuaciones de la orquesta al lado de Rodrigo de la Cadena, Eugenia León y Lila Downs son muestra de ello.

En este mismo sentido, cabe resaltar los álbumes grabados en años recientes por Pedro Carlos al frente de la Yukalpetén, todos con arreglos de su autoría: Yucantar: raíz y esencia, con Rodrigo de la Cadena; De mi pluma, las canciones —temas de José Antonio Ceballos—; Recordando nuestras canciones, con el dueto Ricardo y Rodolfo;  Sin cuenta… ¡años de trayectoria!, con Jorge Buenfil, y cinco álbumes con Maricarmen Pérez (Crisol, Soy del sur, Maricarmen Pérez con la Orquesta Típica Yukalpetén y Aires de trova yucateca). (Con excepción de estos últimos, que muy pronto estarán en la red, todos pueden escucharse en plataformas digitales.)

Y entre los logros de Pedro Carlos Herrera como compositor, solamente mencionaré que en 2024 la obertura de su ballet Canek fue ejecutada por la Orquesta Sinfónica de Yucatán, bajo la dirección de José Areán, en el Teatro Juárez de Guanajuato, en el marco del 52 Festival Internacional Cervantino.

Además de todo lo anterior, Pedro Carlos Herrera ha conquistado algo verdaderamente difícil y acaso más valioso: el cariño de un numeroso público que sigue a la Típica y colma cualquier lugar donde el conjunto se presente; un público que considera a la agrupación y a su director propios y distintivos, como auténtico patrimonio de Yucatán que son y que, por ello, merecen todo el apoyo institucional y nuestro aplauso unánime.

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