
Uno
–¡Cuando ejecuto a Bach siento como si estuviera en Brandemburgo!
–El otro día te oí tocar y coincido contigo: verdaderamente ejecutas al maestro cuando te sientas al piano!
–¡No seas gacho!
–Pues aprende a tocar como la gente.
–Okey.
Dos
–¿Ya te enteraste?
–¿De qué?
–De que van a sacar oooootra convocatoria, ahora para designar a una cronista.
–Te apuesto a que no tardan en lanzar una más para escoger a le croniste.
–¡Maare, que rápido aprendiste francés!
–Ánjana.
Tres
–Que fue una marcha huérfana, dicen.
–¿Cuál?
–La de la capirucha.
–¿Será por aquello de que no tuvieron madre los que tundieron a los policías?
–¿Y acaso estos sí la tuvieron cuando golpearon y zapatearon a ciudadanos indefensos?
–Cierto, no hay a quién irle.
Cuatro
–Que solo acudieron a la marcha 17,000 personas.
–¿Quién los contó? ¿Martí Batres?
–No, fue un cálculo de las autoridades capitalinas.
–Entonces multiplica esa cantidad por tres y tendrás una cifra más cercana a la realidad.
–Obedeceré.
Cinco
–Durante las próximas fiestas decembrinas pienso hacer algo distinto.
–¿Cómo qué?
–Fingirme enfermo para no ver a la parentela.
–¿Y los regalos?
–Esos sí me los quedaré.
–¡De veras que tienes espíritu navideño!



