



TICUL, Yucatán a 4 de junio del 2026.-Un fuerte e inusual operativo de seguridad sorprendió a los vecinos de la Calle 13, entre 36 y 38 de esta urbe, luego de que elementos de la Policía Estatal implementaran un cierre completo a la circulación en ambas arterias.
El bloqueo de la vía generó desconcierto y asombro entre los habitantes de la zona durante varias horas.
De acuerdo con información recabada en el lugar de los hechos, la estricta movilización de las fuerzas del orden respondió al cumplimiento de un mandato judicial para ejecutar el desalojo definitivo de los ocupantes de un inmueble ubicado en dicho sector.
«El origen del conflicto: un viejo adeudo sin pagar»
Trascendió que este caso civil, tiene como antecedente un crédito hipotecario que los anteriores propietarios no pudieron liquidar en su momento.
Ante el impago prolongado la institución bancaria correspondiente inició un proceso legal que concluyó con la pérdida de la hipoteca y la posterior puesta en oferta de la propiedad en el mercado inmobiliario.
Hace aproximadamente cuatro años, el inmueble fue adquirido por un nuevo comprador, identificado como el Lic. Carlos Medina.
Sin embargo, debido a la complejidad y la naturaleza de los procesos jurídicos en la entidad, se requirió de un largo periodo de litigio y diversos movimientos legales para que las autoridades competentes definieran formalmente la orden de lanzamiento.
El caso quedó asentado bajo las siguientes especificaciones jurídicas:
-Ubicación del predio: Calle 13 por 36 y 38, Ticul.
-Número de Expediente: 917/2021.
-Autoridad competente: Juez Segundo de lo Civil de Mérida.
-Propietario legítimo actual: Lic. Carlos Medina.
Tras la larga espera de cuatro años, el dictamen del juez de Mérida se ejecutó finalmente, permitiendo que los nuevos dueños legítimos puedan tomar posesión formal y hacer uso de la vivienda.
¿Por qué se cerró la calle?
Fuentes policiales indicaron que el cierre perimetral por parte de la Policía Estatal se implementó como una medida preventiva y de protocolo estándar para este tipo de diligencias de alto impacto.
El objetivo primordial del acordonamiento fue garantizar la seguridad vial de los cargadores que retiraban los muebles, evitar la aglomeración de curiosos y asegurar que el procedimiento civil se desarrollara de manera pacífica, controlada y sin altercados materiales o humanos que lamentar.
Al término de la mudanza y la entrega del inmueble, la circulación en la zona fue reabierta con normalidad.



