
La disputa por el título del Clausura 2026 entre Cruz Azul y Pumas tendrá un significado especial dentro de la historia de la Liga MX. Más allá de definir al campeón, la serie traerá de regreso una rivalidad que ya cuenta con antecedentes memorables en finales.
El conjunto cementero encontró regularidad y resultados positivos, al acumular cuatro triunfos y un empate en sus últimos cinco partidos bajo el mando de Joel Huiqui. En la liguilla, La Máquina eliminó al Atlas con marcador global de 4-2 y posteriormente dejó fuera a Guadalajara tras imponerse 4-3 en la serie.
Del otro lado, Pumas UNAM ha tenido un recorrido mucho más sufrido pese a terminar como líder general del Clausura 2026. El equipo universitario únicamente ha ganado uno de sus partidos de liguilla y ha necesitado de la ventaja deportiva para mantenerse con vida.
En los cuartos de final, Pumas protagonizó una serie llena de goles ante América, con dos empates 3-3 que le dieron el pase por su mejor posición en la tabla. Más tarde, en semifinales, estuvo muy cerca de la eliminación frente a Pachuca luego de perder la ida por 1-0. Sin embargo, los universitarios reaccionaron en casa con un triunfo por el mismo marcador y avanzaron nuevamente gracias al criterio de desempate, después de que Pachuca desperdiciara un penal clave en los minutos finales.
Universitarios y cementeros solo se han encontrado dos veces anteriormente en una disputa por el campeonato de liga, en las temporadas 1978-79 y 1980-81. Aquellos enfrentamientos quedaron marcados como algunos de los capítulos más recordados entre ambos equipos y fortalecieron una rivalidad que sigue vigente décadas después.
La primera final entre ambos equipos ocurrió en la temporada 1978-79, cuando el conjunto cementero logró imponerse con marcador global de 2-0 para conquistar el sexto campeonato de su historia y consolidarse como una de las nuevas potencias del futbol mexicano.
Dos años más tarde, en la temporada 1980-81, Pumas tuvo revancha. Los universitarios vencieron a Cruz Azul con un contundente global de 4-1 y se quedaron con el título, en una época en la que el club cementero dominaba el futbol nacional.
En el historial general, Cruz Azul llega con ventaja. La Máquina registra 32 victorias en 73 partidos oficiales frente a Pumas, que suma 17 triunfos, mientras que el resto terminaron empatados. Aun así, una final suele jugarse bajo condiciones distintas, donde el momento anímico y la presión pesan tanto como las estadísticas.
La serie también destacará por un dato poco habitual en el futbol mexicano actual: será la primera final de Liga MX en 13 años protagonizada por dos entrenadores mexicanos, un escenario que no se presentaba desde hace más de una década y que vuelve a abrir espacio al protagonismo nacional en los banquillos.



