
San Francisco de Campeche, Cam., 10 de junio.- El H. Ayuntamiento de Calakmul 2024-2027, encabezado por la presidenta municipal Lupita Acevedo, anunció la cancelación de la transmisión en vivo del partido inaugural de la Copa del Mundo entre México y Sudáfrica, originalmente programado para este jueves 11 de junio en la cancha del Palacio Municipal.
A través de un comunicado oficial emitido de última hora, la administración local informó que la decisión se tomó con «responsabilidad y respeto a las disposiciones internacionales de derechos de transmisión», sumándose así al bloque de municipios de la región que han declinado participar en el evento debido a las altas tarifas comerciales exigidas por las empresas concesionarias.
La suspensión del evento en Calakmul, donde inicialmente se prometía una jornada «llena de emoción y sorpresas» con pantallas gigantes, evidencia el impacto de los costos de licenciamiento, los cuales han sido tasados en hasta dos millones de pesos por punto de exhibición en demarcaciones vecinas. Ante la imposibilidad de absorber este impacto financiero en medio de la compleja situación económica que enfrenta el estado, el ayuntamiento calakmuleño optó por reorientar su estrategia festiva. Las autoridades locales informaron que, para mitigar el descontento de las familias y mantener el apoyo a la selección nacional, sustituirán la proyección pública con la rifa de playeras oficiales a través de sus plataformas digitales, apelando a la comprensión de la ciudadanía ante el marco legal vigente.
En un marcado contraste con la política de contención del gasto que obligó a recular a Calakmul y a otros ayuntamientos del sureste, el Gobierno del Estado de Campeche es el único que mantiene firme su convocatoria. Bajo el sello de la administración estatal, la denominada «Fiesta del Jaguar» se llevará a cabo conforme a lo previsto en las instalaciones del Domo del Jaguar, programando el inicio de las actividades desde las 10:00 horas de este jueves. Mientras la periferia municipal argumenta prioridades presupuestales y restricciones legales, la persistencia del Ejecutivo estatal en sostener un espectáculo de esta magnitud comercial ha comenzado a levantar serios cuestionamientos en la opinión pública, donde la pregunta central apunta directamente a la transparencia de las finanzas públicas: cuánto costó el contrato a las arcas estatales y bajo qué justificación social se financió, en un escenario de evidente debacle económica en la entidad.



