CulturaEspeciales

La Gastronomía de Día De Muertos

Hay fechas que se esperan durante el año, unas son las dedicadas a nuestros padres, otras a los abuelos, los niños, los compadres y hasta de la mascota. Desde luego que sin dejar a un lado las religiosas como lo son las Semana Santa,  del 12 de diciembre y las de Navidad, Año Nuevo y día de Reyes Magos. Pero para la mayoría de las personas como el de la letra comunes y silvestres, también esperamos una dedicada a recordar (aunque el recuerdo es durante todo el año) y rememorar y memorar a nuestros fieles difuntos.  Este año las condiciones por la pandemia que está en todo el mundo hará de esta celebración, la del Hanal Pixán, tendrá otra forma de venerar a los difuntos.

            En esta ocasión no haré énfasis en los días dedicados a los muertos ni a su altar o sus ceremonias, sino que haré un viaje a través de la gastronomía y en  lo que repercute en la economía de los menos es decir de los pequeños comerciantes que ven en pleno mes de noviembre su agosto. Este año por la  epidemia del Covid-19, la muestra de altares escolares ya no se realizará un año más, al igual que la que presentan los municipios de nuestro Estado en la plaza grande.

El ambiente que se propicia en estos días se caracteriza por su diversidad de colores, sabores y olores que hacen lucir los espacios en donde de manera común, las personas acuden para abastecerse de los insumos necesarios para esta celebración.  Para muestra basta con ir a dar la vuelta al mercado para darse cuenta de los colores, olores y sabores de la víspera del día de muertos. Flores de vistosos colores, rudas, albahacas, virginias, amor seco, xpujuc, xiat, y las que de forma normal se venden todos los días. Es una gama de colores y olores muy grato a la vista y al olfato. Sin lugar a dudas las venteras con sus palanganas, otrora de peltre, son ahora de plástico, de colores vistosos se llenan entre otras de manjares de la época como lo son la yuca ya sea blanca o roja, la calabaza melada, los cocoyoles  y el camote.

            También se observan los atados de xpelón y también envueltos y desgranados por las manos de las mestizas que van desde temprana hora al mercado para hacer su venta,  los sobrecitos de recado rojo para darle el color a los pibes, la cebolla, el tomate y el chile. Las hojas de plátano se apilan como torres esperando al cliente para llevárselas a la casa para la que sea la envoltura de los famosos pibes o mucbil pollo (en nota aparte se hará referencia a este manjar).

            La carne de puerco y de pollo a la orden del día, aunque ahora hay una barbaridad de rellenos que puede llevar el pib, desde jamón y queso, huevo, queso de bola hasta llegar a los mariscos. Una amplia variedad, lo importante en estas fechas es comer el pib. Se co0menta que hay personas que elaboraran pibes con kastacán, y no dudemos que un día se atrevan a hacer con morcilla hasta llegar a extremos de hacerlos de frijos con puerco, como diría el ínclito amigo del de la tinta Abog. Rolando A. Bello Parres, “me caigo al mar”!!!!

            Los dulces tradicionales de estas fechas ya se encuentran en exhibición y venta no solo en los mercados sino en tiendas pequeñas y por medio de particulares, ahora gracias al Facebook se pueden conseguir por esta vía. Los mazapanes elaborados con pepita y dándole el color con pintura vegetal, se pueden encontrar las sandías, los plátanos, manzanas, elotes, hasta las frutas que menos puedan imaginarse, de variados tamaños. No pueden faltar los coquitos, los corazones, las veladoras de dulce y también  como parte de la influencia de fuera las famosas calaveritas. Un dato importante es que para adquirir estos tradicionales dulces, ya no hay que ir hasta los mercados de la ciudad  para degustarlos y ponerlos en los altares, las redes sociales los anuncian para entregar en domicilio o pasar por ellos en pequeños recipientes con un determinado y surtido número de dulces de diversas formas uy tamaños.

            El dulce de camote, la yuca (en sus dos colores), los elotes, los cocoyoles, las palanquetas, la calabaza melada, los limones rellenos de coco, el coquito negro, los dulces en forma de veladoras, los dulces de pepita en forma redonda, las arepas, las melcochas, los gaznates, etc, forman parte de la amplia gama de opciones en este rubro.

Otro elemento importante para colocar en los altares y que se encuentran en todos los puestos del mercado ya sea grande u otro en la ciudad lo constituyen las velas. También se les encuentra de colores y tamaños diversos, verdes, azules, negras, amarillas, rojas, blancas, para cada día se usan velas co0n colores diferentes.

En cuanto a las comidas de fieles difuntos se refiere,  hay que mencionar que los días dedicados a ellos, lo normal es que se pongan en el altar, el relleno blanco, puchero o salpimentado para los niños, ya que es comida que no está muy condimentada (que para que no les haga mal) y para los grandes se coloca relleno negro. Esa es la comida que dicta la tradición, aunque puede cambiarse por aquella que era de preferencia del difunto que visitará la casa y se llevará la esencia.

A los ocho días, es cuando se acostumbra colocar en los altares, ya sea de niños o de adultos el tradicional, famoso y esperado pib, o pibi pollo o mucbil pollo. Como usted quiera decirlo, pero el sabor es lo que cuenta. Aunque también se pueden incluir los tamalitos ya sea de pollo, espelón o xpelón y de carne molida.

Los panes y el chocolate son igual importantes, pudiendo ser también ue se incluya atole de masa nueva. Era tradicional comprar el pan en una de las tahonerías de importancia de la ciudad, La Mayuquita, Panadería Vales, el Monarca, quienes elaboraban los tradicionales tutis con queso, el pan de leche, las conchas, el pan de nata, el pan de  mantequilla, las hojaldras, aunque desde algunos años ya se incluye en famoso pan de muerto, tradición y costumbre que nos llega del centro de nuestro país. Nuestra ciudad ya es cosmopolita y por lo mismo da cabida a lo que nos llega de fuera y que los yucatecos han adoptado para enriquecer estos días de tradición y costumbre.

            La fecha de finados es una oportunidad de recordar a nuestros muertos así como también de degustar cómo debe de ser de la múltiple variedad de comidas y dulces que hacen más placentera nuestra existencia. Así que caros y caras lectoras a comer y degustar toda la gastronomía de estos días como Dios manda. Desde luego tomando en consideración los cuidados sanitarios por la contingencia.

Leave a Reply

Check Also
Close
Back to top button
error: Este contenido está protegido. Gracias.