




● Derrame petrolero afecta ya 933 kilómetros de costa, afectando principalmente a los estados de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas
Campeche, Cam., 1 de abril.- De acuerdo con la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México el derrame petrolero que se originó en la Sonda de Campeche, llegó ya a Tamaulipas, sumando un total de 933 kilómetros de linea de costa afectada.
La afectación abarca la totalidad del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México, por lo que la organización ambientalista exige energéticamente acciones de atención integral al derrame, así como la suspensión de las actividades de exploración y explotación petrolera en el Golfo de México como medida preventiva.
Las comunidades evidencian primeras afectaciones a su salud debido al consumo de productos del mar con el incremento en problemas gastrointestinales así como denuncian las afectaciones socioeconómicas y la falta de acciones de limpieza e indemnización por las pérdidas.
Al dia de hoy. las autoridades no han presentado una evaluación coherente ni completa sobre el derrame por lo que aún no se identifica. responsabiliza ni sanciona a los causantes de este grave problema que continúa afectando a los ecosistemas marinos y las comunidades costeras.
El 31 de marzo la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México realizó un webinar para actualizar la situación del derrame petrolero en el Golfo de México, integrando voces comunitarias y académicas. Esta red, una alianza entre comunidades pesqueras, académicos, organizaciones de la sociedad civil, prestadores de servicios de ecoturismo y comunicadores comprometidos con la protección del Corredor Arrecifal del Golfo de México.
Se advierte que las afectaciones se han extendido hasta la Playa La Pesca, en el municipio Soto La Marina, Tamaulipas. Con ello. suman un total de 933 kilómetros de línea de costa impactados. en playas y en mar. por manchas de petróleo que se extienden desde Paraíso en Tabasco. a lo largo de todo el Estado de Veracruz. hasta el sur de Tamaulipas.
Desde inicios de marzo, la Red realiza un monitoreo comunitario de la presencia de chapopote un derivado del petróleo crudo.
A través de su mapa interactivo, han documentado un total de 96 sitios con reportes ciudadanos. Los primeros registros datan del 13 de febrero en las playas de Sánchez Magallanes y Paraíso, Tabasco.
Posteriormente, entre el 1 al 3 de marzo se reportó presencia en Coatzacoalcos, Pajapan y Los Tuxtlas en el sur de Veracruz. Entre el 11 y 13 de marzo los reportes se extendieron a Catemaco y Alvarado y del 18 al 21 de marzo a las costas de Papantla y la Costa Esmeralda, alcanzando Tuxpan y Tamiahua en el norte de Veracruz.
Del 24 al 25 de marzo se registró presencia de hidrocarburo en Miramar, en el Sur de Tamaulipas, con los reportes más recientes el 30 de marzo en Rancho Nuevo y La Pesca, también en el referido estado.
La presencia de chapopote documentada mediante el monitoreo comunitario, coincide con la información científica generada por el Sistema de Detección y Monitoreo de Hidrocarburos Marinos (SIDEMHMA), como lo confirmó el Dr. Alejandro Espinoza Tenorio, investigador de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR).
Este sistema utiliza imágenes satelitales públicas de distintos sensores para el monitoreo de hidrocarburos, lo que permite obtener información oportuna a bajo costo y emitir alertas tempranas de posibles eventos de derrames.
De acuerdo con el investigador, desde el 8 de febrero 2026 se identificaron anomalías asociadas a la presencia de posible petróleo a distancias de entre 10 y 100 km frente a las costas de Tabasco y Campeche, con una mayor concentración en las cercanías del campo Abkatún el 13 de febrero.
Posteriormente, la mancha se desplazó hacia el oeste, alcanzando las costas de Tabasco y Veracruz. Entre el 2 y el 6 de marzo el crudo llegó al sur de Veracruz. y continuó su desplazamiento con las corrientes marinas hacia la zona centro del estado, llegando incluso hasta las playas de Tuxpan.
Un elemento relevante del reporte del SIDEMHMA es la baja probabilidad de que el hidrocarburo que alcanzó las costas de Tabasco y Veracruz provenga de las chapopoteras de Cantarell, como señalaron las autoridades en un comunicado emitido el pasado 26 de marzo.
En dicho documento, un grupo interdisciplinar coordinado por la Secretaría de Marina (SEMAR) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) atribuye el derrame a tres posibles fuentes: una chapopotera localizada cerca del Puerto de Coatzacoalcos, otra en Cantarell, Campeche, y una embarcación que habría realizado un vertimiento ilegal cerca del puerto de Coatzacoalcos.
Sin embargo, está última no ha podido ser identificada según el grupo interdisciplinario.
La Red del Corredor Arrecifal continúa actualizando el mapa interactivo con la información de los reportes ciudadanos sobre la presencia de chapopote y las acciones de limpieza.
De los 96 sitios registrados 54 se reportan sin atención, en 14 sitios la limpieza ha sido realizada por las comunidades con sus propios medios, en 20 casos se ha llevado a cabo la limpieza por las comunidades en colaboración con autoridades y únicamente 8 sitios han sido atendidas por Pemex.
Los recorridos más recientes en playas muestran que el hidrocarburo sigue arribando en varios sitios. lo que exige mayores esfuerzos de limpieza tanto por parte de las comunidades como de las autoridades. Incluso, persisten reportes sobre la presencia de hidrocarburo en el mar, como una mancha considerable documentada por pescadores cerca del Faro de Santiaguillo, en la zona centro de Veracruz.
Está información indica que, a más de seis semanas del inicio del derrame este desastre socioambiental continúa fuera de control y no se han implementado protocolos efectivos para su prevención, mitigación y atención, dejando a las comunidades y a los ecosistemas costeros expuestos a los riesgos asociados a la industria petrolera en el Golfo de México.
En el webinar participaron personas habitantes de las costas de todas las zonas afectadas, quienes expresaron su frustración, enojo y tristeza ante los impactos a los ecosistemas y sus comunidades.
Destacaron que estas costas poseen una alta riqueza ecológica, con presencia de manglares, arrecifes y dunas costeras, y que constituyen hábitat de numerosas especies. entre ellas, cinco tipos de tortugas marinas y manatíes categorizados en peligro de extinción. Asimismo, subrayan que las comunidades costeras. indígenas y afromexicanas resguardan una importante riqueza biocultural que tiene un vínculo estrecho con estos ecosistemas, de los cuales han sido históricamente guardianas. Sin embargo, enfrentan graves pérdidas económicas, así como afectaciones a la salud física y psicoemocional por el derrame. Por ejemplo. en la zona de Pajapan las y los habitantes reportan problemas gastrointestinales tras el consumo de productos contaminados. También evidenciaron la disminución de la actividad turística y de la venta de pescado, incluso de las zonas lagunas sin afectaciones directas, lo que ha generado pérdidas significativas para el conjunto del sector.
Los impactos y el riesgo ecotoxicológico de los derrames petroleros a los ecosistemas y comunidades costeras se pueden extender por varios años, de acuerdo con el Dr. Hugo F. Olivares Rubio, del Instituto de Ciencias del Mar y Limnologia de la Universidad Nacional Autónoma de México (ICMyL-UNAM). Algunos de los compuestos de los hidrocarburos causan un daño severo en los ecosistemas y la salud humana. Las partículas se pueden acumular en sedimentos y en la biota, por lo que se requieren estudios químicos especializados para poder definir la gravedad del impacto. También alertó sobre el uso de dispersantes químicos en el agua, los cuales pueden fragmentar en particular más pequeñas los residuos de hidrocarburos y propiciando su ingesta por animales de distintos niveles de la cadena trófica.
Además, los dispersantes químicos también poseen toxicidad.
Finalmente, la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México finalizó el webinar con un llamado enérgico a implementar acciones integrales para atender este derrame petrolero, subrayando que las medidas adoptadas hasta ahora, centradas principalmente en la limpieza de playas, han sido insuficientes.
La Red enfatizó la urgencia de establecer un plan de atención integral que contemple las afectaciones económicas, sociales, y ecológicas, asi como el fortalecimiento de medidas de prevención frente a los riesgos inherentes a la industria de hidrocarburos.
En este sentido, exigen de manera puntual las siguientes acciones: – Suspender de forma inmediata las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en el Golfo de México conforme al articulo 79 de la Ley del Sector de Hidrocarburo como medida precautoria hasta que no se pueda determinar la fuente, sancionar a los responsabes, asegurar que se minimizaron los riesgos y mejoraron los protocolos de atención.
Reforzar las acciones de limpieza en todos los sitios afectados, priorizando aquellas que tienen gran importancia social, ecológica y para flora y fauna en peligro de extinción, así como colaborar con las brigadas de limpieza proveyendo equipo adecuado para garantizar su integridad y activando protocolos para el manejo de residuos peligrosos.
Realizar un estudio de riesgos e impactos socioecológicos, específicamente muestras para determinar las sustancias tóxicas relacionadas con el derrame y su tóxicidad, la presencia de sustancias tóxicas en organismos de importancia pesquera y sus riesgos para la salud humana.
Definir e implementar planes de acción para mitigar los daños y restaurar los socioecosistemas afectados a corto y mediano plazo, asi como proporcionar una indemnización real a las comunidades afectadas. Proporcionar información verificable y transparente sobre el posible uso de dispersantes (marca, ingredientes, toxicidad, volumen aplicado, tiempo de aplicación, lugares de aplicación, entre otras). Establecer un programa de monitoreo a mediano y largo plazo para evaluar el impacto sobre los ecosistemas y los recursos pesqueros derivado del derrame y de las maniobras de limpieza y dispersión, y determinar la seguridad alimentaria de los productos pesqueros. Implementar esquemas de protección para el Corredor Arrecifal del Golfo de México y para las comunidades pesqueras y turísticas, indígenas y afromexicanas ante los riesgos de la industria de hidrocarburos como Zonas de Salvaguarda, asegurando los derechos humanos y colectivos a un ambiente sano, al territorio, a la vida, a la salud, a la información, al trabajo, la alimentación, la cultura y la autodeterminación.
Finalmente, la Red realizó un llamado a la sociedad civil, comunidades, colectivos y organizaciones para sumarse tanto a las exigencias a las autoridades como a las acciones de limpieza en los diferentes sitios, así cómo a participar en la gran jomada de movilizaciones por el mar como espacio de vida, y no como zona de sacrificio, que se llevará a cabo el 5 de abril en las diferentes regiones afectadas.



