Cultura

La mirada de La Lollo

(1927-2023)

Gina Lollobrigida y Marilyn Monroe.

 Con suma tristeza recibimos la noticia del deceso de una las mujeres más bellas de la cinematografía italiana: Gina Lollobrigida.

 La Lollo como la llamó la prensa, perteneció al grupo de bellas mujeres de cine a quienes los italianos denominaron “las pulposas”, en este grupo se encontraban Sophia Loren, Alida Valli, Silvana Mangano Silvana Pampanini entre otras.

 Estas hermosas italianas de la postguerra, fueron las precursoras de las bellezas como Claudia Cardinali, Ornella Muti y Virni Lisi.

 Gina fue una mujer de belleza diferente, con ojos almendrados y gatunos, de brevísima cintura y cuerpo estético, sin cirugías, ni arreglos de ninguna especie: Gina, al igual que todas las bellas de su época fueron lo contrario a las bellezas artificiales de Hollywood.

 ¡En Cinecittá la belleza era pura y natural!

 Se inició estudiando en la Escuela de Bellas Artes escultura, pintura, canto y arte dramático. Para subsistir vendía sus dibujos.

 Comenzó su carrera de actriz en el teatro a los 17 años. Y luego, como muchas o casi todas las que luego fueron famosas de la pantalla italiana, ingresó a las filas de extras en la adorada y siempre recreada Cinecittá de Federico Fellini. Debutó como extra en 1946.

 En ese tiempo trabajó en las famosas fotonovelas, que Fellini recrearía en su cinta El Jeque Blanco (1952) perpetuando este medio de comunicación que Italia hiciera famoso y exportaría a todo el mundo. En estas publicaciones, Lollobrigida trabajó con el seudónimo de Diana Loris.

 En 1947, se presentó en el concurso de Miss Italia, el primer lugar lo ocupó Lucía Bosé y ella quedaría en 3er lugar. También participó en Miss Roma.

 Etos concursos significaban para las aspirantes al estrellato cinematográfico, ser reconocidas y poder ganar un lugar en el gusto del público de la época, un público muy golpeado, pobre y casi hambriento por la Segunda Guerra Mundial, y por lo tanto, ávido de distracción y de soñar en el boato, de la misma manera que lo hacía en la oscuridad de las salas cinematográficas.

 Su primer filme fue Aguila Negra de R. Freda (1949).

 Y fue dos años después cuando el público francés la consagró por el filme Fanfan la Tulip dirigida por Christian-Jaque.

 Esta cinta la llevó a filmar ese mismo año con el gran René Claire, la inolvidable: Mujeres soñadas, un clásico del cine francés.

 Esto hizo que en 1953 L. Comencini la dirigiera en Pan, amor y fantasía, ciclo de películas con Vitorio Gassman, y que se prolongaría hasta filmar una de las últimas secuelas con la mexicana Silvia Pinal.

 Indudablemente esta cinta, la colocó en el gusto de los italianos, volviéndola uno de las grandes pulposas del cine italiano.

 Ese año filma la icónica novela de Moravia y que se convertiría en icónica también en su filmografía: La romana dirigida por Luigi Zampa y supervisada por el autor de la novela.

 Al año siguiente filma la segunda cinta de la saga: Pan, amor y celos.

 Ese mismo año filma bajo la dirección Huston: Beat the Devil.

 La cinta no fue lo que se esperaba, aunque el tiempo la ha reinsertado en la filmografía del director y de la actriz como cinta fetiche. Gina no se sintió bien en Hollywood por su sistema diferente al de su país, el no dominar bien el idioma y sobre todo por el acoso de Howard Hughes, quien al ver que la diva regresaba su país, le hizo filmar un contrato por 6 años, vetándola todo ese tiempo para poder trabajar para otra productora en Hollywood.

Salomón y la reina de Saba (1959), Yul Bryner y Gina Lollobrigida. Still.

 Gina retorna a Italia y filma en 1955 una cinta que refuerza el éxito de Pan, amor y fantasía, la cinta es: La mujer más bella del mundo bajo la dirección de Leonard. Esta cinta la coloca en el indiscutible puesto de la donna piú bella del mondo, como la comienza denominar todo el mundo del espectáculo.

 Esta cinta tiene dos anécdotas importantes, la primera es que la actriz canta con su propia voz de soprano y la segunda es que recibe su primer premio David de Donatelllo, inaugurando este premio.

 Gina Lollobrigida ha llegado para quedarse en el gusto del público para siempre.

 Regreso a Hollywood para triunfar y después regresar a seguir filmando tanto en su país como en otros de Europa.

La romana (1954). Gina Lollobrigida. Still.

De este tiempo en Hollywood, existen varias cintas que todavía rondan en la memoria de los cinéfilos e historiadores de cine: Trapecio y Salomón y la reina de Saba y Anna de Brooklyn y Cuando hierve la sangre.

 De este ciclo de cintas hollywoodenses, hay una que tuvo mucho éxito de pantalla y más porque la diva Elizabeth Taylor responde con una cinta similar. La de Lollo es Desnuda por el mundo y la de Taylor se llamó: Una venus en visón.

 En 1985 debutó en Broadway con la obra de Tennessee Williams: La rosa tatuada, que su paisana la excelsa actriz Anna Magnani en 1955.

 La Lollo cierra su ciclo en la pantalla de la mano de la gran directora del free cinema Agnés Varda, con la cinta Las cien y una noches en 1994. Cierra de esta manera el inicio de su reconocimiento como actriz por el público francés, que fue quien la consagró a nivel internacional.

 Su vida como artista es larga, ya no como actriz, sino como escritora, fotógrafa y documentalista. Y eso merece una reseña aparte.

 Gina ha muerto a los 95 años, el 16 de enero de 2023.

 Su hermosa imagen queda para siempre en las pantallas. Se ha ido una de las bellas pulposas italianas de la cinematografía los 40-50 del siglo XX.

Fernando Muñoz Castillo

Escritor, hacedor de libros objeto, dramaturgo y director de teatro. investigador e historiador de teatro y cine. curador y museógrafo. periodista cultural. ha publicado varios libros.

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