Cultura

Carreras de caballos en paseo Montejo (44)

Las obras de construcción de paseo Montejo y los trabajos de pavimentación y embanquetado de la calle 59 propiciaron el surgimiento de dos nuevas diversiones entre la clase pudiente: las carreras de caballos y los paseos o desfiles dominicales.

Las carreras, que habían surgido en 1902 y continuaron en 1903, tenían lugar los domingos en el paseo a temprana hora de la mañana y ante numeroso público que gustaba de este espectáculo. Como era de esperarse, este novedoso sport también se prestaba a las apuestas. A principios de 1903 se celebraban apenas dos carreras, pero con el paso de los meses llegaron a sumar hasta cinco el mismo día.

            […] Anteayer tuvieron efecto en el paseo “Montejo” dos carreras de caballos a la hora anunciada.

            La carrera 300 metros. Alazán de un señor abastecedor, con otro alazán de un señor de Tekantó. Corrió el primero el jockey Jesús López y el segundo un vecino del citado pueblo. Ganó el alazán de Tekantó.

            La carrera de 300 metros. Caballo alazán de D. Enrique Palma, que había sido el campeón de la temporada, con un caballo bayo del joven Mario Peón Cisneros. El primero fue corrido por el jockey López y el bayo por un sirviente del joven Peón que ganó […] (1)

            […] En el “Paseo Montejo”.- Sólo hubo antier tres carreras dignas de mencionarse:

            1ª. Un “alazán” con un castaño”; ganó el primero.

            2ª. Un “castaño claro” con uno de pelo oscuro. Ganó el último.

            3ª. Caballo “canelo” con un “moro” propiedad del Sr. Manuel Encalada. Ganó la apuesta el “moro” […] (2)

En cuanto a los paseos o desfiles en paseo Montejo tomaban parte en ellos peatones, carruajes, cabalgaduras y ciclistas, incluso antes, durante y después de las carnestolendas.

Calle 59, nuevo sitio de recreación

El miércoles 11 de febrero de 1903, la compañía inglesa The Neuchatel Asphalte Company Limited entregó a la comisión de pavimentación del Ayuntamiento de Mérida y al ingeniero director de obras públicas, el primer tramo asfaltado de la calle 59. Comprendía de la plaza de la Mejorada hasta la esquina de “La Esperanza”. Los trabajos también avanzaban por otras vías, que paulatinamente se irían abriendo a la circulación.

            […] Los vecinos de ese rumbo están de plácemes y nos congratulamos al dar una noticia tan halagadora, que se consideraba un sueño […] (3)

A poco más de un mes de aquel acontecimiento, se organizó el primer paseo dominical por aquel sitio, algunos de cuyos participantes se imaginaron en otra dimensión, además de que se sintieron compelidos a concebir otras actividades para aprovechar aquella superficie plana de color oscuro, libre de molestos baches y polvo.

            […] Era de verse la doble hilera de elegantes trenes particulares ora ocupados por damas ora por caballeros y de coches de sitio que rodaban libremente por allí, entre la valla formada por numerosas personas que ocupaban de uno y otro lado las banquetas.

            Alguien decía: es un pedazo de la calle de Plateros de México; otros afirmaban que se les antojaba aquello una parte, la más nutrida y compacta, de un paseo de “Batalla de Flores”.

            El paseo de anteayer es indicio de que así y aún mejor será el de los venideros.

            Hay que agregar que numerosos ciclistas hacían sus evoluciones en el tramo no recibido de la misma calle que se extiende de la esquina de “La Culebra” al parque Hidalgo.

            Aplaudamos a quien nos pone en condiciones de disfrutar de tan felices momentos de expansión […] (4)

El proyecto de la batalla de flores pronto encontró buena acogida, principalmente entre las sociedades coreográficas de Mérida, y se fijó el 5 de mayo, fecha patria, para llevarla a cabo, además de que ese día se inauguraría oficialmente aquella rúa recién asfaltada. (5)

Lamentamos no contar con la crónica de aquella primera batalla de flores, pero en cambio sí tenemos la del paseo organizado el miércoles 19 de agosto, el cual abarcó no solo la 59, sino también las calles 56 y 60.

            […] Los coches partían de la esquina del parque “Hidalgo” para recorrer la calle 59 Oriente hasta el límite del adoquín, en donde daban vuelta para recorrer la misma calle hasta la propia esquina de dicho parque para tomar la 60 N hasta llegar a Santa Ana, de donde volvían por la misma hasta el punto de partida para tomar la 56 poniente, recorriéndola hasta Santiago para volver a la esquina del parque. Rodeaban éste por los costados Poniente, Sur y Oriente y de nuevo pasaban a la 59 Oriente, recorriendo el mismo circuito.

            El inspector de carruajes y suficiente número de gendarmes vigilaban que el paseo se verificase con toda regularidad y que se observase el mayor orden posible.

            Ojalá se siguiera esta medida todas las noches, o cuando menos aquellas en que haya serenata en el parque “Hidalgo”, porque el número de carruajes que recorren dichas calles es considerable y la concurrencia de a pie muy numerosa […] (6)

En diciembre, cuando el caluroso clima en Mérida amainaba un poco por la llegada de los nortes, un grupo de señoras y señoritas organizó paseos en las calles pavimentadas, ahora en carretelas descubiertas, aunque eso implicase resguardarse de los rayos solares con bonitas sombrillas de colores claros y fuertes.

            […] En las grandes ciudades de Europa y aún en México y la Habana, son bien concurridos esos paseos, imprimiéndole a la ciudad un tinte alegre del más delicado gusto, y a los cuales concurren las mejores familias de esos lugares. Por eso, nos atreveríamos a indicarles a nuestras respetables señoras y bellísimas señoritas que no se abstengan de tomar parte prestándole su valioso concurso a los referidos paseos.

            Hoy en Mérida y por esta época del año, en que las mañanas son deliciosas, este paseo contribuiría grandemente a iniciar el movimiento de animación que se nota por las próximas festividades del carnaval, mucho más si se toma en cuenta, que nuestra principal avenida de la calle 59, se encuentra hasta la mitad del día bien sombreada, por consiguiente sin temor a que el sol pueda ser óbice para que las familias puedan disfrutar de ese agradable paseo […] (7)

El mismo Valmont consignó lo acontecido en el paseo del penúltimo domingo de diciembre:

            […] El paseo de carruajes por las calles adoquinadas y preferentemente por la 59, fue antier la nota más hermosa del domingo alegre en Mérida. Apretada hilera de elegantes carretelas en que lucían su belleza y sus encantos damas de nuestra mejor sociedad y de otros carruajes ocupados por conocidos caballeros, deslizábase por las limpias avenidas.

            Hasta después de las 11 a.m. veíanse en el paseo muchos coches […] (8) (Continuará)

Referencias

(1).- Las carreras del domingo. (1903, 6 de enero). El Eco del Comercio, p. 2.

(2).- Sucesos del domingo. (1903, 24 de marzo). El Eco del Comercio, p. 2. Véanse también: Por la ciudad. (1903, 3 de febrero). El Eco del Comercio, p. 2; Diversiones para hoy. (1903, 8 de febrero). El Eco del Comercio, p. 2; Diversiones para hoy. (1903, 15 de febrero). El Eco del Comercio, p. 2; Sucesos del domingo. (1903, 31 de marzo). El Eco del Comercio, p. 2; Sucesos del domingo. (1903, 7 de abril). El Eco del Comercio, p. 2; Diversiones para hoy. (1903, 12 de abril). El Eco del Comercio, p. 2.

(3).- Entrega de la primera calle adoquinada. (1903, 12 de febrero). El Eco del Comercio, p. 2.

(4).- El paseo del domingo. (1903, 17 de marzo). El Eco del Comercio, p. 2.

(5).- Batalla de flores en la calle 59. (1903, 9 de abril). El Eco del Comercio, p. 2.

(6).- El paseo de carruajes en las calles adoquinadas. (1903, 21 de agosto). El Eco del Comercio, p. 2.

(7).- Valmont. (1903, 19 de diciembre). Algo de todo / El paseo de los domingos en la mañana. El Eco del Comercio, p. 3.

(8).- Valmont. (1903, 21 de diciembre). Algo de todo / Paseos y espectáculos. El Eco del Comercio, p. 2.

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