Cultura

Arturo de Córdova: No tiene la menor importancia

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Arturo de Córdova es junto con Pedro Armendáriz, David Silva, Tito Guízar, Jorge Negrete, de los primeros y auténticos galanes de nuestro cine. Galán de galanes, representó al otro México, al elegante de traje de casimir inglés y de amplias hombreras, educado y urbano que tiene estilo hasta para prender el cigarrillo, o sea la antítesis cinematográfica que el Indio Fernández le creó a Armendáriz. Con un porte de hombre elegante y atleta -fue un excelente jugador de foot ball soccer en sus años mozos ahí en Mérida, tanto cuando estudiaba en la escuela Modelo, como cuando años después regresó a su ciudad natal -, de Córdova captó desde un principio la atención femenina de la época, que fue quien lo llevó a la cúspide, además de, por supuesto, su talento histriónico que creó todo un estilo basado en la mesura del lenguaje corporal, la modulación de la voz y el excelente fraseo.

 Y COMIENZA LA HISTORIA…

 Arturo García Rodríguez ( Arturo de Córdova) nació en Mérida el 7 de mayo de 1907. Vivió en esta ciudad donde estudió su educación primaria en la Escuela Modelo, primera escuela particular laica para varones en la República Mexicana fundada en 1910 en celebración del Centenario de la Independencia Mexicana; después fue enviado por sus padres a continuar sus estudios a Argentina. En este colegio fue donde trabó amistad con Jorge Ché Reyes. Fue en la Ciudad de Córdova, Argentina que trabajó como corresponsal de la United Press, para quien cubrió el primer vuelo Roma-Buenos Aires. Durante algún tiempo la United Press lo transfirió a Chile. Después de estas experiencias como periodista decidió regresar a Mérida.

 ARTURO Y LA RADIO

 1933 decidió incorporarse como cronista deportivo y locutor de programas musicales a la XEFC, radiodifusora de don Julio Molina Font.

 El tiempo de vivir en Argentina, le dejó un acento muy peculiar, ya que era una mezcla entre yucateco y argentino, fue por esto que en la XEFC le pusieron el apodo de Macana, por macanudo.

 En Mérida conoce a Enna Arana con quien contrae matrimonio. Y un día recibe la oportunidad de viajar a México para trabajar en la famosa estación XEW. No podemos olvidar que en esos momentos existían en la radio mexicana varios yucatecos cuyo peso, era trascendental, eran como dicen los jóvenes de ahora: auténticos líderes de opinión. Y fueron estos los que invitaron a Arturo García Rodríguez a lanzarse hacia la ciudad de México en busca de nuevas y mejores oportunidades. Como trivia se puede anotar que se asegura que fue Arturo quien creó el slogan “La voz de América latina desde México”, sin embargo el verdadero creador era un homónimo de Arturo, nacido en Monterrey y quien siendo amigo de don Emilio Azcárraga incursionó en programas culturales allí en el norte del país.

Despedida de soltera (196) Arturo de Córdova rodeado por Fanny cano, Sonia Infante, Maricruz Olivier, Regina Torné, Leonorilda Ochoa y Alicia Bonet (1965). Still. Archivo de Cine Mexicano Fernando Muñoz Castillo.

 El periodista Enrique Rosado recuerda esos años de Arturo en la radio yucateca:

“- Arturo de Córdova tenía un programa por la noche en la XEZ, junto con un actor cómico al que llamaban Don Chinto y con el que entablaba diálogo. Me acuerdo mucho del programa de la despedida. Primero lo despidieron y toda la cosa. Gran tristeza. Pero resulta que no salió el barco, el Emancipación, así que se quedó como cuatro o cinco días más y se volvió a presentar en su programa. Entonces don Chinto le decía en broma:

¿Ya volviste Macana?” 1

 Como hemos dicho antes, no tuvo mucho problema para ingresar a la voz de la América Latina desde México, ya que allí trabajaba su amigo Ricardo López Méndez. Su voz con ese dejo argentino y yucateco, su excelente dicción y su tono “interesante” le daban un estilo muy apreciado por los radioescuchas, especialmente el formado por las mujeres.

 Su nombre cinematográfico se lo puso Roberto Cantú Robert, director de la revista Cinema Reporter, dejando así de ser Arturo García Rodríguez, para convertirse como se le conocería internacionalmente: Arturo De Córdova y fue en la XEW donde el locutor Pedro de Lille lo bautizó como “El Locutor de las Elegancias”.

 Parece ser que este fue el motivo por el cual Arcady Boytler lo invitó en 1935, a trabajar en su película Celos.

 Y hay que decir que a Arturo en un principio no le entusiasmó en demasía la idea de ser galán de cine.

 En 1939 con varias cintas en su haber, Arturo de Córdova seguía fiel al radio. Es por eso que cuando don Enrique Contel decide enriquecer su recién inaugurada estación de radio la XEQ, contrata a grandes personalidades del cine como: Ché Bohr, Fernando Soler, Rafael Falcón y Arturo de Córdova.

 En 1945, fue huésped del programa de aniversario Quiero trabajar que conducía para la Q, su paisano Ramiro Gamboa.

 En 1948 Arturo encarnó al detective Ricardo Lacroix, sin embargo por los compromisos cinematográficos de Arturo, la serie pasó a ser interpretarla por Tomás Perrín en el papel de Carlos, hermano de Ricardo, personaje que tuvo que morir. La serie con el actor Perrín duró varios años, y uno de los personajes radiofónicos que aún ahora perdura en el imaginario tanto de los estudiosos de la radio como de los radioescuchas de corazón:

-¡Cuidado, Margot, cuidado!

-¡Dispara, Carlos, dispara!

 Esta serie se adaptó a historieta y después al cine, donde el papel de Carlos Lacroix lo interpretó Ramón Gay y el de Margot la bella Rosita Arenas.

 En 1951 debido al éxito de La diosa arrodillada, cinta en la que compartió créditos estelares con María Félix, Gabriel Martínez Villegas reescribió el guión cinematográfico y estructuró un libreto radiofónico para la XEW, cuyo personaje principal interpretó De Córdova.

 Tiempo después en 1954 grabó una radioserie: Apague la Luz y escuche. Se transmitía todos los domingos. Este programa duró mucho tiempo al aire, hasta mediados de la década de los sesenta. La última etapa de esta serie es la que se ha retransmitido en varias ocasiones por la XEW.

 La vida radiofónica de Arturo De Córdova: locutor, actor de series y radioteatros, lector de obras clásicas y actor de monólogos, duró de 1930 hasta 1963…

Arturo de Córdova y Andrea Palma en un programa en la XEQ. Archivo de cine Mexicano Fernando Muñoz Castillo.

 EL CINE SE CRUZA POR EL CAMINO DE ARTURO GARCIA RODRIGUEZ

 Su primera cinta fue bajo la dirección de Arcady Boytler, ruso que llegó a nuestro país como parte del equipo de Sergei Einsenstein, director de ¡Viva México! Por su parte Boytler había ya dirigido a Andrea Palma en la celebérrima Mujer del Puerto (1933). La cinta que marca el debut de Arturo De Córdova es Celos (1935) entre las notas periodísticas de la época se encuentran las siguientes:

 «Nuestro cinema se va enriqueciendo…En la cinta que en breve presentar el realizador Boytler, veremos una cara nueva: Arturo de Córdova. Es, para gran tristeza de nuestras nenas que gustan del cinema y sus participantes, un buen ejemplar del sexo feo…casado…) ¡qué lástima! dirán algunas). Nacido en la península yucateca, ha caminado nuestro mundo por algunas de sus variadas rutas…Además, ha vivido de emborronar cuartillas como corresponsal de la United Press en Sudamérica. Tengo la completa seguridad de que su labor ser del agrado del público. ¡Salvo error u omisión!” 2

 En Revista de Revistas se publicó una entrevista a Arcady Boytler, donde el periodista lanza una premonición respecto al debutante Arturo de Córdova:

 «Oiga Boytler – le preguntó al director cinematográfico Arcady Boytler cuando dirigía una dramática escena de su película Celos -¿quién es ese muchacho moreno que está haciendo de galán joven con el primer actor Fernando Soler, y la primera actriz argentina Vilma Vidal?

– Es Arturo García, mejor dicho, Arturo de Córdova, locutor de la radio y un feliz «descubrimiento» mío. Hace dos meses que regresó de su tierra, Mérida, Yucatán, y aquí le tiene usted convertido en un actor cinematográfico. ¿Cree usted que yo tenga mal ojo clínico y que mi nueva esperanza – Boytler, hay que decirlo, es uno de los directores cinematográficos que más «descubrimientos» o hallazgos ha hecho de elementos artísticos que antes vivían innominados – que mi nueva esperanza, repitió, no de la talla como actor?

 Yo enmudecí a la pregunta, porque por mi amarga experiencia me he equivocado centenares de veces siempre que surgen en el campo fílmico «una nueva esperanza»; pero después de unos minutos de observación, la actuación de Arturo, titubeante, por cierto, como la de todo bisoño que por primera vez se para en frente de esos «verdugos» que se llaman la lente y el micrófono, me hizo atisbar que en ese debutante había madera de artista y, lo que es más, una arrogante figura y una dicción de esas que en la jerga celulóidica se llama «de oro».3

 Este último comentario resulta muy ad hoc para la realidad del cine mexicano de ese tiempo: actores y actrices a los cuales nunca se les entiende lo que dicen…

 Con esta película, Arturo de Córdova comienza una larga carrera cinematográfica compuesta por cien películas, filmadas su mayoría en México y las otras en Brasil, España, Argentina, Venezuela y Hollywood.

 Un dato de importancia es que Arturo de Córdova, cuando comenzó a ser estela, no dejó de serlo nunca, ni aún en su última cinta. Esto es un hito en la carrera de una estrella del cine mexicano, que al menguar su edad, comienza interpretar papeles de cuadro.

Fernando Muñoz Castillo

Escritor, hacedor de libros objeto, dramaturgo y director de teatro. investigador e historiador de teatro y cine. curador y museógrafo. periodista cultural. ha publicado varios libros.

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