Clima

La realidad científica de Las Cabañuelas

La realidad científica de Las Cabañuelas

Cada inicio de año de manera tradicional se habla de las “Cabañuelas”. Método de predicción basado en observar cómo se comportan los primeros días del año, y de ahí sacar el pronóstico de cómo estarán los doce meses. Esta técnica se usa aún artesanalmente en varios países o incluso los antiguos mayas le llamaban Xook K’iin. No obstante, con el respeto que se merece esta técnica, no tiene bases científicas para validarla.

En general, las cabañuelas consisten en observar cómo va a estar el estado del tiempo en los primeros días de enero, y de ahí pronosticar todo el año. Por ejemplo, si se observa que el 2 de enero fue lluvioso, se asume que el mes de febrero lo será también. Esta situación técnicamente no tendría sentido, ya que la atmósfera no obedece calendarios ni fuerzas que no tengan que ver con la física y la termodinámica. Los procesos atmosféricos ocurren por la luz del sol, y la diferencia de temperaturas que a su vez genera una diferencia de presión en el aire. Esto lo obliga a tener movimiento, moviéndose de altas a bajas presiones y así empezar la dinámica de la atmósfera que genera el tiempo y clima.

Se menciona que las cabañuelas son parte ancestral de un entendimiento de la naturaleza y atmósfera en base a la observación. Sin embargo, tiene más sentido y sobre todo, enfoque lógico el observar el comportamiento de la naturaleza. Ejemplo de esto es que si observamos que la naturaleza da señales con el comportamiento de las plantas y los animales, podemos tener una idea de que cambios atmosféricos pueden venir. Esto está comprobado por la ciencia porque tanto las plantas como los animales tienen capacidades más sensibles para detectar cambios en la humedad y presión atmosférica, lo cual modifica su comportamiento. Los mayas sabían muy bien de estos cambios.

En resumen, respetando las creencias de cada quien, las cabañuelas son para la meteorología, lo que sería la astrología para la astronomía, y para darle una credibilidad real, tendrían que hacerse muchos estudios de verificación. Sin embargo, son una bonita práctica artesanal que despierta el interés por la atmósfera entre las personas. Pero si de verdad queremos tener una idea de cómo va a estar el tiempo y clima, observemos la naturaleza y el cielo, utilizando el razonamiento científico y comprobable.

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