Quintana Roo

Piden la liberación inmediata de la veracruzana Elisa Zaldívar, víctima de violencia vicaria e interna en Cereso de Cancún

20 de diciembre/ Cancún, Q. Roo.- Al cumplirse dos meses de haber sido detenida, vinculada a proceso e interna en el Centro de Readaptación Social (Cereso) de Cancún, familiares de Elisa Zaldívar Barcelata, una mujer originaria de Veracruz y víctima de violencia vicaria, exigieron su liberación inmediata y solicitaron la intervención de la gobernadora de Quintana Roo, “Mara” Lezama y del fiscal, Óscar Montes de Oca, para la revisión de su caso, en el que se presumen tráfico de influencias, fabricación de delitos y colusión de autoridades.

La madre de la víctima, Victoria Elisa Barcenata Morales, y la activista, Gabriela Pablo Saucedo, del Frente Nacional Mujeres y de la Unión de Madres Protectoras, ofrecieron hoy una conferencia de prensa en esta ciudad para exponer el caso, que se suma al de otras madres de familia que terminan encarceladas por pelear la custodia de sus hijas e hijos.

Elisa estaba casada con el médico Juan Eugenio N., sobrino de la magistrada del Poder Judicial, Bertha Inés Chávez Méndez y primo de Jorge Alberto Chávez Méndez, secretario particular del titular del Secretario de Gobierno de aquella entidad, Patrocinio Cisneros.

La mujer contaba con la custodia legal de sus hijos de 4 y 6 años. El año pasado viajó a Colombia con su nueva pareja y acordó con su ex marido dejarle a los niños mientras regresaba, pero cuando volvió él no se los quiso devolver y peleaba ya la custodia.

“Ella hace mas o menos un año hizo un viaje, el cual estaba en el acuerdo con su ex pareja, Juan Eugenio N. de quedarse con los niños mientras ella viajaba y tan solo unos días, al regresar, ya no tenía la custodia de sus hijos”, relató la activista.

El problema escaló. Mientras ella denunciaba a su ex marido por retener ilegalmente a sus hijos y no permitirle verlos, él la denunciaba a ella –en Quintana Roo– por corrupción de menores y, al testigo de ella en el caso de la custodia, por abuso sexual y a ella por encubrirlo.

Los pequeños quedaron bajo cuidado temporal de la abuela paterna por orden de un juez de lo Familiar y Elisa fue obligada a pagar pensión alimenticia, de acuerdo con lo establecido por el juez Gustavo González Lazcano, del Juzgado 11 de lo Familiar, en Veracruz.

“Así comenzó esta historia de violencia vicaria”, indicó Pablo Saucedo, al recordar que este tipo de violencia de género, es una violencia machista que ejercen los hombres en contra de sus parejas mujeres, utilizando a sus hijas e hijos como factor para lastimarlas, arrebatándoles la custodia mediante recursos legales irregulares, llegando a interponer denuncias en contra de ellas, en colusión con las autoridades o haciendo uso de influencias.

Si bien, a decir de Pablo Saucedo, Elisa logró recobrar la custodia de sus hijos, el pasado 13 de octubre, cuando estaba a la espera de verlos en el Centro de Convivencia Familiar (Cecofam), fue detenida y trasladada hacia Cancún, acusada de corrupción de menores y presunto encubrimiento de violación.

“Ella se encontraba en el proceso de volver a ver a sus hijos, de revincularse con ellos en el Centro de Convivencia de lo Familiar, en Veracruz, cuando en una diligencia le ejecutan una orden de aprehensión por un delito que se fabricó aquí, en la Fiscalía de Quintana Roo”, relató la activista.

Aquí, la vincularon a proceso. La jueza de Control dictó seis meses para la investigación complementaria y dos años en prisión oficiosa como medida cautelar. Luego se declaró incompetente para seguir el proceso y el expediente fue delegado a un juez de Playa del Carmen.

Pablo Saucedo explicó que Elisa contó con una “pésima defensa” por parte del abogado Francisco Mata, debido a que existen abogados que forman parte del engranaje de la violencia vicaria, al prestarse a malas prácticas.

“Este abogado definitivamente no la ayudó, no la defendió como debía, porque el delito ni siquiera está propiamente cuadrado, es un delito fabricado que simplemente se le imputó para que no pudiera ejercer la guardia y custodia de sus hijos; para tenerla en prisión”, expresó.

La activista manifestó que se ha puesto en boga que los violentadores sean asesorados por abogados, para encarcelar a sus ex parejas, acusándoles de delitos inexistentes –fabricados– para ganarles la custodia de sus hijas e hijo, ahorrarse la pensión alimenticia y de paso “castigarlas”.

“La violencia vicaria empieza así, con padres que no quieren dar pensión y por no dar pensión se roban a los hijos, los secuestran, los sustraen, los raptan, los esconden y criminalizan a las mujeres”, subrayó, al señalar que la ex pareja de Elisa ha echado mano de sus influencias con autoridades en Veracruz para obstaculizarle a ella el acceso a la justicia.

Para hacer visible el caso se han realizado marchas en Jalapa, en el Puerto de Veracruz, Ciudad de México y Cancún, el 25 de noviembre.

“Elisa no es una criminal. Es solamente una mamá que, como muchas de las madres, un día llegamos a nuestras casas y simplemente no volvemos a ver a nuestros hijos.

“Pueden pasar años y una con la plena confianza de que está haciendo bien, nos topamos con autoridades súper abusivas, autoridades que amedrentan a las mamás; abogados que extorsionan a las mamás y a las familias, sabiendo que estamos luchando por lo más sagrado”, remarcó, al señalar que la violencia vicaria es de las más crueles que se ejercen contra una mujer.

Victoria Barceneta, madre de Elisa, expresó que además de su hija, en las cárceles existen cientos de mujeres que carecen de recursos necesarios para defenderse y lograr su libertad y subrayó que “las cárceles son para los criminales, no para las madres que pelean la custodia de sus hijos”.

“Hago extensiva mi palabra a la señora gobernadora de Quintana Roo, como mujer y como mamá, solicitamos de usted su valiosa intervención para ordenar la revisión minuciosa del expediente de mi hija Elisa”, manifestó, al añadir que se encuentra sufriendo, “como ustedes no tienen ni idea”.

Ante el cuestionamiento de un reportero sobre cómo opera la Violencia Vicaria, cometida en agravio de los hombres, toda vez que en Quintana Roo la ley correspondiente se aprobó bajo esos términos y si las colectivas también los apoya, Gabriela Pablo le aclaró que, de entrada, este tipo de violencia solo se ejerce hacia las mujeres.

También le indicó que las y los diputados del estado procedieron incorrectamente al incluir a los hombres como victimas de un delito que agravia solo a las mujeres, conforme al concepto del propio ilícito.

“Aquí en Quintana Roo, debo decírselos abiertamente, la Ley no salió como debió haber salido. La violencia vicaria, así como término, es una violencia machista. Así ha sido reconocida en otros países. Es como el feminicidio, que es el reconocimiento de una violencia hacia las mujeres (…)

“Un hombre no puede vivir violencia vicaria. Se llamaría de otra manera, porque sería el equivalente a decir que a un hombre lo pueden matar y es feminicidio”, dijo.

Aclaró que lo anterior no significa que los hombres no sean víctimas de violencia, ni implica minimizarla, pero remarcó que no existe en México ningún caso de padres de familia balaceados por pedir la custodia de sus hijas e hijos o de padres que se suicidan cuando se las arrebatan, como sucede con las madres.

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