México

Perú expulsa a embajador mexicano y lo declara persona «non grata»

La ministra de Relaciones Exteriores, Ana Gervasi, le dio 72 horas para que abandone el país sudamericano

Perú declaró como persona no grata al embajador de México en Lima Pablo Monroy Conesa y le dio 72 horas para que abandone el país sudamericano, dijo el martes la ministra de Relaciones Exteriores, Ana Gervasi. La canciller dijo además que el gobierno peruano aprobó otorgar un salvoconducto a la esposa del expresidente peruano Pedro Castillo, cuya familia está en condición de asilo en la embajada mexicana en Lima. (Reporte de Marco Aquino. Editado por Marion Giraldo). 

«Informo que el Gobierno de Perú ha declarado persona non grata al embajador de México en Perú, Pablo Monroy, por las reiteradas expresiones de las más altas autoridades de ese país (…) que constituyen injerencia en nuestros asuntos internos y son violatorias del principio de no intervención», declaró la funcionaria. 

De igual forma, la funcionaria señaló que el gobierno mexicano ha sido notificado de que la Sra. Lilia Paredes Navarro, esposa del expresidente Pedro Castillo, se encuentra implicada en una investigación como coautora del delito de organización criminal previsto y sancionado por el artículo 317 del Código Penal del Perú. 

Además, Gervasi recalcó que en el Gobierno del Perú no existe «persecución política» y que impera el Estado de Derecho, la separación de poderes y el respeto de las garantías de administración de justicia. «La investigación preparatoria, que se le sigue a la Sra. Paredes está referida a la presunta comisión de un delito común».  

«El otorgamiento de los salvoconductos se realizan con reserva al derecho que asiste al Estado peruano de solicitar la eventual extradición de la Sra. Paredes Navarro de conformidad con el tratado de extradición entre la República del Perú y los Estados Unidos Mexicanos», señaló ante los medios de comunicación.

El Ministerio de Relaciones Exteriores trabaja en apego a la legalidad y el pleno respeto a las «obligaciones internacionales» contrarias a las del estado. En el marco de sus competencias, la República del Perú siempre combatirá la corrupción y que los responsables sean juzgados con el debido proceso. 

Conflicto entre México y Perú 

Luego de que se diera a conocer la destitución de Pedro Castillo como presidente de Perú, el pasado 7 de diciembre, el presidente Andrés Manuel López Obrador se pronunció al respecto y pidió que se respeten los derechos humanos para aspirar a una estabilidad democrática en beneficio del pueblo, así lo dio a conocer en sus redes sociales. 

En un hilo de Twitter, el titular del Ejecutivo inició la conversación asegurando que México se mantendrá en su principio de política exterior, es decir, la no intervención y la autodeterminación de los pueblos. Sin embargo, calificó como lamentable que «por intereses de las élites económicas y políticas, desde el comienzo de la presidencia legítima de Pedro Castillo, se haya mantenido un ambiente de confrontación y hostilidad en su contra». 

Además, el mandatario mexicano también se quejó de la presión social y política de la que fue blanco Castillo desde que asumió el poder en 2021, por lo que la hostilidad de la oposición «lo llevaron a tomar decisiones que le han servido a sus adversarios para consumar su destitución con el sui géneris precepto de ‘incapacidad moral'». 

Por último, el líder mexicano que hace una semana marchó desde el Ángel de la Independencia hacia el Zócalo capitalino, en el marco de su informe de gobierno, y reuniendo a más de un millón de simpatizantes, de acuerdo con información de las autoridades, pidió que «se respeten los derechos humanos y haya estabilidad democrática en beneficio del pueblo».

Horas después, la oposición del exmandatario Pedro Castillo exigió al mandatario que no se entrometiera en los asuntos internos del país. Así se lo advirtieron al embajador de México en Lima, Pablo Monroy Conesa, los congresistas Ernesto Bustamante y Maricarmen Alva; el primero del partido Fuerza Popular y miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso, y la segunda del partido Acción Popular.

Los congresistas señalaron que Monroy estuvo haciendo cabildeo en el Congreso Peruano para que le concedieran el permiso al expresidente Castillo para viajar a la Ciudad de México del 24 al 26 de noviembre para asistir a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza del Pacífico, la cual se canceló por la negativa de los legisladores.

¿Qué sucedió en Perú?

Este miércoles 7 de diciembre el presidente de Perú fue detenido después de anunciar en cadena nacional la disolución del Congreso y la instauración de un gobierno de excepción. El mensaje que envió Pedro Castillo fue calificado por todas las fuerzas políticas de dicha Cámara como «golpe de estado», esto a pocas horas de que se realizara una sesión en la que debía votarse una moción de vacancia en su contra. 

Tras finalizar el anuncio de Castillo, el Congreso terminó declarando la vacancia de presidente por «incapacidad moral», es decir, su destitución, con 101 votos a favor y decretó que asuma la presidencia la vicepresidenta Dina Boluarte. 

De acuerdo con información del portal El Comercio, Castillo se presentó después en las instalaciones de la Policía Nacional de Perú (PNP), donde fue puesto bajo custodia. 

«Rechazamos el quebrantamiento del orden constitucional y exhortamos a la población a respetar la Constitución Política y a mantener la calma. Asimismo, confiar en las instituciones del Estado», escribió la dependencia. 

Horas después, Dina Boluarte juró como nueva presidenta de la República, la primer mujer en ocupar el cargo en Perú. Durante su primer mensaje a la Nación, rechazó «el intento de golpe de Estado» por parte de Castillo, el cual calificó como débil, pues no ha encontrado eco «en las instituciones de la democracia y en la calle». 

Pidió una tregua política para instalar un gobierno «de unidad nacional», por lo que aseguró que esa tarea de todas y todos. Señaló que ahora en Perú es tiempo de dialogar, conversar y ponerse de acuerdo, una acción que se había convertido en una tarea imposible los últimos meses. 

Boluarte anunció que su primera medida es iniciar un combate contra la corrupción en las instituciones del Estado para lo cual pidió el apoyo de la Fiscalía de la Nación y la Procuraduría para «ingresar sin medias tintas a las instituciones corrompidas». 

Con información de El Heraldo de México

Deja un comentario

Botón volver arriba
error: Este contenido está protegido. Gracias.