Cultura

El Nacimiento una demostración de fe: Una representación en vías de extinción

El Nacimiento una demostración de fe Una representación en vías de extinción

            Muchas y diferentes son las maneras de demostrar nuestra fe en esta temporada navideña, elementos simbólicos que hacen que nuestra fe se mantenga viva de una manera atractiva y al alcance de toda la familia. Hay demostraciones que se realizan en lugares públicos, sitios religiosos o bien en los hogares yucatecos católicos. Un ejemplo de estos son los Nacimientos.

            Esta manifestación se dejó un poco al olvido o eso creía el de la letra por efectos de la epidemia del Covid-19 que desde el año de 2020 estuvo vigente en nuestro estado9 y que ahora, dos años después se abren las puertas y las posibilidades no solo de elaborarlos e instalarlos sino de salir a la calle y comprar todo lo que debe de integrarse en uno de ellos.

            La epidemia sin lugar a dudas limitó las instalaciones de los Nacimientos, pero ahora se ha podido comprobar que son pocos los hogares donde se colocan en compañía de los familiares de la misma. Poco a ´poco esta costumbre se va perdiendo, no así en las Iglesias y los espacios de formación y oración, donde no solo se colocan sino que se exhiben.

            La instalación del Nacimiento en nuestros hogares es importante, ya que con ello  se recrea uno de los capítulos importantes de la religión católica que es el Nacimiento del niño Jesús. Es una costumbre que en muchas partes del mundo se realiza y por lo consiguiente recibe nombres diferentes al que nosotros conocemos.

            En otros países, el Nacimiento recibe entre otros el nombre de Crib para los ingleses, en Francia se le conoce  como Creché, en Alemania los teutones colocan en sus hogares el Krippé, en Italia se le conoce como Precepio, por su parte los españoles usan el nombre de Belén  y en la mayor parte de hispanoamérica colocan el Nacimiento.

            Es importante hacer notar que los primeros Nacimientos que se instalaron fueron con elementos vivos, es decir tanto animales como personas conformaban todo el conjunto, y el primer dato que se tiene de éste data del año de 1223 cuando san Francisco de Asís se encontraba fuera de su lugar de origen, es decir peregrinando y llegando la fecha de la Navidad, tuvo la idea de buscar y encontrar un espacio donde se colocaría y puso en un portal, en unión de otras personas, posiblemente peregrinos también o habitantes del campo, una representación del mismo con los animales que se encontraban cerca y con personas que se prestaron para tal fin. Esto ocurrió en una población cercana a Italia de nombre Reiti y el portal se colocó en la ermita del Greccio.

            Durante muchos años, los Nacimientos se colocaron solo en las Iglesias, ya sea dentro o en sus atrios, con personas vivientes y poco a poco fueron reemplazadas con grandes figuras de diversos materiales, pudiendo ser entre otros de porcelana, madera o bien de barro. Y con el paso del tiempo esta tradición se fue extendiendo a los hogares de la feligresía católica de todo el mundo.

            El primer Nacimiento no viviente que se conoce fue instalado cerca de Nápoles, también en Italia a finales del siglo XV. Estos se componían de  grandes figuras de barro, representando tanto a los personajes principales como a los animales. En ese entonces el Rey Carlos II envió una orden para que se instalaran los Nacimientos en todos los hogares en donde se extendían sus dominios.

            En el caso de la Nueva España, los frailes comenzaron a instalar los Nacimientos como una estrategia de conversión de los indígenas y comenzar un camino hacia la evangelización, fue una labor muy complicada ya que los naturales estaban ligados a muchos dioses que eran los que dirigían sus vidas en todas sus actividades. Fray Pedro de Gante en el año de 1528 , fue la primera persona en celebrar la Navidad en el Nuevo Mundo, tal y como lo relata “cuando se acercaba la Pascua hice venir indios de toda la comarca y en el patio se llenó a reventar, solían cantar la misma noche de la Navidad: hoy nació el Redentor del Mundo”.

            Con el paso de los años, otro fraile, Toribio de Benavente, quien fue conocido como Motolinía menciona que en 1541 en el día de la Epifanía del Señor, los indígenas de Tlaxcala traían una gran estrella que tiraban de un cordel delante de las imágenes de la Virgen y del Niño Dios y ofrecían para la ocasión velas e incienso.

            En el año de 1840, México vivía en México Madame Calderón de la Barca y tal como lo comenta Ruth Lechuga, cuando Mme. Observó en una casa de personas acomodadas de la mencionada ciudad lo siguiente con respecto al Nacimiento : “La escena era muy bonita, , habían plataformas cubiertas de musgos, instaladas alrededor de todo un cuarto, donde se dispusieron grupos de figuras de cera que representaban pasajes del Nuevo Testamento, adornado con árboles verdes y frutales, fuentes de agua, rebaños de ovejas y un pequeño pesebre”.” Durante mucho tiempo se mantuvo esta costumbre, aún en tiempos de la lucha independiente y revolucionaria, llegando con cambios en su estructura hasta nuestros días.

            Los Nacimientos se colocan por lo general, a partir del 16 de diciembre (aunque en muchos hogares se coloca al mismo tiempo que el árbol de Navidad a inicios del mes antes mencionado) y se elige para tal efecto la pieza principal, mayormente la sala y en ocasiones como ocurre en nuestra ciudad de Mérida, hay casas que ocupan toda una pieza para hacer esta representación), por costumbre se coloca un pesebre o una casita de madera y paja que se venden en muchos lugares de nuestra ciudad, y a partir de éste, se colocan tantos adornos como se tengan a la mano y algunas personas utilizan papel “tierra” para darle una imagen más verdadera. Por lo general se coloca una gran estrella por encima de éste que los Reyes Magos puedan legar el 6 de enero a rendirle homenaje al Niño Dios.

            Los Nacimientos por lo general están formados por una serie de figuras que pueden ser de diversos materiales, desde los más elegantes como la porcelana hasta de barro. Las figuras centrales San José y la Virgen María y un espacio para el Niño Dios que deberá de colocarse a las 12 dela noche por la persona de menor edad. Están presentes, aunque no deben de ser colocados sino hasta después del 24 los Reyes Magos, éstos de diferentes tamaños y materiales, unos pueden estar solos o bien montados en su caballo, elefante o camello. Hay también pastores y pastoras, pozos, puentes, animales como bueyes y cabras, gallos, pavos, patos y no puede faltar un espejo cubierto con verdín o pasto haciendo de lago. Recuerdo el Nacimiento que ponía en su casa mi tía Rosa Escamilla (+), allá por mi infancia acudía a visitar a mi tío Cheno (+), esposo del anterior y me quedaba admirado por lo bonito que estaba tanto por su tamaño como por el contenido entre sus personajes y animalitos, desde luego que no podía faltar el famoso lago. Era un placer el ver como la tía construía los caminos con el pastito y ponía en cada espacio los animalitos y los personajes que constituían el nacimiento, cada año lo ponía y el de la tinta procuraba estar siempre presente. Momentos inolvidables.

            En nuestro país hay lugares en donde por su tradición se fabrican figuras que componen el Nacimiento de diversos materiales, por ejemplo en Michoacán se elaboran de barro que son muy reconocidas,  Metepec se distingue por sus miniaturas, hay unos angelitos fabricados en Tzintzuntzan, y en Tlaquepaque, en Jalisco se distinguen por la policromía de sus personajes. Hay lugares en donde se elaboran de cera, por ejemplo en Puebla se manufacturan los moldes y en Salamanca, Guanajuato y Jácoma en Michoacán se distinguen sus figuras  de cera.

            Sin lugar a duda los personajes que se colocan en el Nacimiento variarán dependiendo de las costumbres del hogar donde se colona así como de la magnitud del mismo. Aunque  también  se presenta la posibilidad de poner alguna miniatura en donde se muestre todos los elementos del nacimiento. En muchas tiendas departamentales es muy común ver de diferentes materiales, predominando los de cerámica y también los hay de resina y madera. En los últimos años han aparecido en algunos espacios comerciales, Nacimientos que se encuentran dentro de una esfera y que al agitarlo aparecen unos copitos de nieve, para darle más realce a la temporada.

            Las ciudades también colaboran con esta tradición, ya que cada año a principios del mes de diciembre se colocan en los principales espacios turísticos grandes Nacimientos para que la población en general y los turistas en particular se acerquen y se tomen fotografías como recuerdos. Es una práctica que se ha extendido tanto en las Iglesias como en los municipios del nuestro Estado y por lo general en todo el país y el mundo.

            Es importante destacar que esta es una costumbre de muchos años en donde las familias católicas se reúnen para armar el Nacimiento y es un momento de armonía en donde todos quieren colaborar colocando los santos, peregrinos, animalitos y demás decoración ya que a partir de su colocación y hasta el 6 de enero estará en la casa para posteriormente dormir en alguna caja un descanso que los traerá de vuelta hasta el próximo diciembre.

            En nuestra ciudad hay lugares en donde se colocan Nacimientos de grandes dimensiones, tal y como sucede en el Asilo Celaráin que es muy visitado por la magnitud del mismo así como por la vistosidad de su iluminación. También en los principales parques se colocan y en nuestra Plaza principal no es la excepción, ya que las grandes figuras y la decoración hace que los propios y visitantes se paren un momento a contemplarlo. Este año será diferente al pasado cuando las restricciones eran más precisas, hoy con nuestro semáforo en color verde ya hay una mayor posibilidad de visitarlo y acudir también a las grandes plazas comerciales en donde también hay instalados, y casi siempre se coloca una persona vestida como Santa Claus a su lado. No hay que perder la posibilidad de acudir y admirar los Nacimientos.

            Es una  tradición que  nosotros debemos de procurar inculcar en nuestros hijos y demás familiares, ya que debemos de preservarla, ya que forma parte de nuestra costumbre y cultura y debemos hacer todo lo que esté en nuestras manos para conservarlo. Hay Nacimientos de diversos tamaños que pueden ser objeto de regalo, el de la letra ha regalado algunos para preservar y difundir esta costumbre. Si tienes oportunidad, caro y cara lectora regala uno, será un regalo que podrá lucirse todo el año. Y a propósito, ustedes caros y caras lectoras, ¿Colocan su Nacimiento?

            Carpe diem!!!

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