Cultura

Andrea Palma: Dama de lánguido mirar (3)

Los buitres en el tejado (1945), Cartel de movie post.

Más de una década después, la periodista cubana Martha Elba en 1946 al rememorar sus inicios como periodista cinematográfica en La Habana, deja constatado quién era Andrea a finales de los treinta al estrenarse en Cuba Sor Juana Inés de la Cruz:

 “Fue en La Habana, hace aproximadamente cinco años, ¡Cómo vuela el tiempo! Se estrenaba en el teatro Martí “Sor Juana Inés de la Cruz”, y Andrea paseaba su plenitud de mujer y de actriz por nuestras luminosas avenidas, dejando a su paso esa estela inconfundible de elegancia y personalidad que saben dejar las mujeres de espíritu elevado, por dondequiera que pasan…Andrea hizo una presentación personal: el público quedó hechizado con ella. ¡Mujer extraordinaria ésta Andrea, que sin alardes ni “pose”, sabe meterse en el corazón del público! Recuerdo que entonces yo empezaba mi carrera periodística como redactora cinematográfica de “Avance” y repórter dominical en “Diario de la Marina”. Nunca había hecho una entrevista, y fue con Andrea Palma con quien inicié este aspecto de la profesión. La visité en su apartamento del Hotel Inglaterra. Andrea al verme, sonrió. ¡Claro está! A la vista resaltaba que se trataba de una novicia en estas lides del linotipo. Condescendiente y gentil, contestó a todas mis preguntas. Yo salí del hotel, orgullosa, sinceramente orgullosa de haber estrechado la mano de Andrea. Luego la visité varias veces. Entonces me dediqué a buscar todas sus películas. “La mujer del puerto” estaba exhibiéndose aún en uno de los cines de barriada (cuarta categoría), y allí fui a verla. Más tarde, la aplaudí en “El señor Alcalde”, “Ave sin rumbo”, “Amapola del camino”…y dejaron de llegar cintas de Andrea a La Habana. Hice mis averiguaciones: Andrea se retiraba voluntariamente de la pantalla. Lo lamenté seriamente, porque ya era para nosotros, en Cuba, un ídolo.”

LA VERDAD SOBRE EL RETIRO DE ANDREA PALMA

Sor Juana Inés de la Cruz (1935). Dir. Ramón Pereda. Andrea Palma.

 En mucho el retiro de Andrea se debió por haber finalizado su romance con el escenógrafo español Manuel Fontanals. Andrea mujer apasionada y enamorada del amor, honesta e íntegra en sus sentimientos más íntimos, tardó varios años en reponerse de este amor truncado. Puede parecer increíble para quienes piensan que una mujer contemporánea que es sinónimo de “cerebral y frialdad”, pueda llegar hasta dejar de un lado lo otro verdaderamente amado: la profesión. Sin embargo esta muestra de pasional amorosidad, nos deja ver a una mujer de carne y hueso capaz -como pocos seres humanos- de morir de amor al estilo del romántico Werther…

 La siguiente entrevista de Gabriel Navarro, nos ilustra los inicios de la afección de Andrea y que la haría alejarse muchas veces del cine, durante el resto de su carrera. Esta sintomatía nos habla de lo nerviosa, sensible y frágil que era Andrea Palma y de cómo somatizó los problemas que conlleva el estrellato. Andrea es el ejemplo de la neurosis que desarrollan las grandes estrellas por la enorme presión que ejerce la industria y la fama sobre ellas, aún en industrias como la nuestra ,no tan sofisticadas.

 “Andrea Palma, en una entrevista que tuvo con nosotros, nos dijo: ‘Yo soy el espanto de los productores. Como me ven tan fea, les parece que no voy a fotografiar bien, pero la cámara hace milagros, amigo mío’. Otra confesión suya: ‘Esto es terrible. Apenas me siento un poco cansada me brota una erupción espantosa en la cara y en el cuello. Mire…’ Y nos mostraba la piel, efectivamente llena de feas burbujas. Más tarde, en la misma entrevista: ‘En México, el único director es Arcady Boytler. Nadie más se preocupa por dirigir de verdad. Probablemente los otros no saben cómo…’ Luego, al tomarse la fotografía con ella, José Crespo y yo, detuvo al fotógrafo para enlazar sus dedos con los del galán, antes de que se captara la imagen. ‘Quiero darle celos a una persona de México’, -dijo. Y Crespo preguntó: ‘Celos, ¿Por quién? –‘Por mí’- repuso la Palma-‘hay alguien que se va a enfermar cuando me vea tan íntima contigo’…” 12

 Ese año, Andrea realizó giras y presentaciones dentro y fuera del país con un sketch –que también le sirvió para sus beneficios teatrales-, dirigido por su hermano Julio, basado en la trama de la exitosa Mujer del puerto: La mujer y el navegante.

“-Años después en unas presentaciones teatrales en los Estados Unidos

yo hacía un sketch preparado por Julio, que logró un éxito tremendo. Aparecía con un cigarrillo, enseguida llegaba el que se suponía que era mi hermano:

-¿A quién esperas?

– A ti, o a otro.

-¿A quién buscas?

-A ti, o a otro…

(No recuerdo el texto exacto, pero era hermoso). Luego decía:

-Tómalo, goza el momento que estás aquí.

 “Enchufaba” mucho con mi personaje de La mujer del puerto. Se suponía que nos metíamos y otra actriz salía a cantar:

-“Vendo placer, a los hombres que vienen del mar…” Regresaba yo, con el chal en la mano, y siguiendo la trama cinematográfica, externaba un lamento:

-¡Qué horror…! ¡Mi hermano!…¿Por qué no me lo han dicho? Repetí este fragmento cuando hice teatro con Fernando Soler en mis “días de beneficio” (uno efectúa la obra con la que más se luce y aparte obtiene un porcentaje sobre la entradas). En algunas ocasiones Domingo Soler venía en las giras y lo realizábamos juntos.” 13

 Este numerito y el triunfo que significó a nivel de público la cinta, merecieron el honor que el teatro de revista contara en sus anales con: La chica del puerto.

 “Marginando la actual popularidad de la película de Andrea Palma, se fraguó la nueva revista La chica del puerto, por Guz Águila como libretista y el maestro Ruiz como padre de la partitura, que dicho sea de paso, está a muchos codos sobre el dizque argumento.”14

 La chica del puerto se estrenó el viernes 3 de marzo en el teatro Politeama con la Chacha Aguilar, las Dos Marías, Panseco, Artemio Escobar y Jorge del Moral. Para la trivia hay que decir que el autor de esta obra de teatro de revista cuyo primer cuadro llevó por título “Vendo placer” es el mismo autor del guión de la cinta: Guz Águila y que Panseco trabajó como actor en la cinta con Andrea.

COMPAÑÍA MISTERIO

Arturo de Córdova y Andrea Palma en un programa en vivo en la XEQ.

 Como hemos visto, ese año de 1935 Andrea filmó sólo una cinta, y el resto de su tiempo lo invirtió en giras promocionales y en su innegable amor de siempre: EL TEATRO. La corresponsal en México de La Prensa de San Antonio, Texas, constata lo anterior:

 “Andrea Palma debuta en el teatro.

No vimos a Andrea Palma, después de su llegada de Hollywood, hasta hace algunos días, porque, como es sabido, tuvo que abandonar la Meca del Celuloide por cuestiones de salud y, todavía en la capital, se vio obligada a recluirse en su residencia de la calle Orizaba. Andrea se muestra contenta de su viaje a Estados Unidos, aunque siente cierto rencorcillo hacia Los Ángeles, que tan mal trata su salud; pues, según nos dice, el clima de allá no le prueba y casi siempre tiene que sacrificar sus actividades artísticas y sociales para curarse. Sin embargo, se expresa con agradecimiento por las muchas atenciones que recibió de los productores y compañeros artistas. Ahora Andrea tiene la intención de descansar temporalmente, dejando un tiempo el cine. Sin embargo, la tentación vence y ya nos dijo que, como para el día 18 ó 20 de septiembre tiene la intención de debutar en el teatro […]

¿Periodista?

Y siguiendo con Andrea Palma, un periodista de nombre Ortega pidió a la estrella que le enviase de Hollywood una carta de sus impresiones, sin decirle exactamente que la quería para publicarla. Andrea aceptó y escribió una epístola sencilla, dando cuenta de lo que ella vio y oyó en la capital cinematográfica durante su corta permanencia allá. Sin embargo, Andrea nunca creyó que su carta no sólo apareciese en una revista, sino que se publicara con su firma. Y su sorpresa fue grande, además de que el hecho la hizo protestar. ‘Yo no sé escribir. Desconozco la puntuación correcta; no me creo capaz, por otra parte, para escribir públicamente. Lo que yo dije a Ortega en mi carta fue simplemente datos de aquí y de allá, que esperaba que él arreglase a su gusto, como si fuese un artículo suyo. Y ya ves –agrega- resulté periodista’. 15

 En esta temporada en la cual Andrea fungió como actriz y empresaria estrenó varias obras entre las que se encuentran: La diosa verde; Tres horas de angustia (la coartada de 10 minutos); El murciélago; El crimen de Insurgentes y tal vez la más importante del repertorio fue sin duda: Invitación a la muerte de Xavier Villaurrutia. Cabe aclarar que la Compañía Misterio llevaba este nombre porque las obras tenían esa columna vertebral: el misterio. Años después este estilo de teatro subiría de nuevo a los escenarios mexicanos.

 Roberto Núñez y Domínguez es muy escueto en su libro CUARENTA AÑOS DE TEATRO EN MEXICO, al reseñar los inicios de esta temporada teatral:

 “Al fin volvió a abrir sus puertas el “Arbeu”, y ello debe recibirse con beneplácito, ya que viene a sumar un escenario más a los pocos con que contamos actualmente.

 Dándole la nueva designación de Misterio, se quiere resucitar aquel género de magia y truculencia que hizo las delicias de nuestros abuelos. Sólo que a estas alturas, en que ya es una realidad el “hombre mecánico”, los trucos escénicos resultan de una puerilidad infantil, sin nada de “misterioso”.

 El elenco reunido para la temporada no puede ser juzgado a través de la obra del debut, por no ofrecer ninguna oportunidad favorable a los intérpretes. Sin embargo, conviene anotar, desde luego, que tanto el actor Carlos Villarías, como la dama joven Emma Telmo, evidenciaron su calidad de buenos artistas, por su dominio y soltura en la escena. Tampoco sobre Drácula puede decirse nada, por ser ampliamente conocida del público en la versión fílmica.” 16

 Cabe aclarar que Andrea Palma se hizo cargo de la compañía a partir de octubre de ese año.

 En julio de 1936, Andrea anunció a la prensa capitalina su gira por varios estados de la República, con las “obritas” escritas por su hermano Julio: “Sor Juana Inés de la Cruz” y “La mujer y el marinero”, ésta última terminó a final de cuentas con el nombre en la que se basó: “La mujer del puerto”.

 En la sección teatral de la revista VEA del 31 de julio de 1936, el Traspunte escribió en Milímetros De Nuestra Vida Teatral:

 “Andrea Palma, la inteligente actriz de cine y teatro, inició ya una jira por los Estados de la República. Lleva un repertorio interesante arreglado exprofeso para ella. Entre las obras que hará están “La mujer del puerto”, “Sor Juana Inés de la Cruz”, Romance y otras. La acompañan en su viaje artístico Antonio Bravo, Godofredo de Velasco, Octavio Martínez y otros elementos.”

 ROMANCE

Mujeres sin mañana (1951) Manolo Fábregas, atrás, Andrea, Carmen Montejo y Leticia Palma.

 Ese mismo año, Andrea es invitada por el primer actor Fernando Soler a formar parte de su Cía. para la gira que realizaría por el interior de la República Mexicana.

 Esta Cía. debuta en Mérida la de Yucatán el 10 de diciembre con la obra Amor y Diplomacia, en el teatro Colonial.

 El jueves 24 de diciembre el Diario del Sureste publica en su sección EDITORIALES Y COMENTARIOS:

 LAS MUJERES DE LA COMPAÑÍA DE FERNANDO SOLER

    Por Parsifal

 ANDREA PALMA

 Es la primera vez que viene a Mérida y debutó haciendo roles insignificantes en cuyo efímero desarrollo no podía lucir sus excepcionales facultades. Y por esto el público, juzgaba que la fama de que venía precedida era nada más una falsa reputación. Pero en “Romance” se reveló toda ella en cuerpo y alma y bajo una espesa lluvia de aplausos, se apagó el eco a la sordina de las pequeñas murmuraciones…

 Andrea Palma no es bella, pero es algo mejor, es un torbellino de gracia y de coqueterías frufuantes. En su rostro finamente perfilado, fulguran sus enormes ojos negros, con fosforescencias felinas.

 Si el fuego pudiera ser envuelto en un tela diríamos que Andrea Palma –su temperamento- es una braza ardiente envuelta en una fina piel de seda…Su tez tiene el color cobrizo de las gitanillas, que recorren todos los caminos del mundo, guiadas por la luz de un ideal de imposible realización, de una quimera de áureas alas resonantes y que no tiene nombre…Y como una gitanilla es una embrujadora.

Fernando Muñoz Castillo

Escritor, hacedor de libros objeto, dramaturgo y director de teatro. investigador e historiador de teatro y cine. curador y museógrafo. periodista cultural. ha publicado varios libros.

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