Cultura

Andrea Palma: Dama de lánguido mirar (2)

El primo Basilio (1934). Andrea Palma.

Continúa, el texto escrito por Hortensia Elizondo, para La Prensa de San Antonio Texas:

“ La dirección.

[…] Hay también un tamboleo –valga la palabra- de situaciones en que la cámara salta de un lado a otro sin que se explique antes hacia dónde va y dónde está, como por ejemplo en una escena en que ‘Sebastián’ (Domingo Soler) se despide de Jorge y Luisa para marcharse. Se le abre la puerta, se marcha, pero en seguida aparece en algo que semeja una calle, mirando hacia arriba, en actitud del que repite la despedida desde la acera hacia los balcones, pero que no dan la impresión de tal porque el escenario es inadecuado; no se ven ni el balcón ni las casas contiguas, haciendo que la escena resulte incomprensible e irreal.

[…] Otra también en que aparece Luisa acudiendo a la cita en ‘El Paraíso’, el lugar que le ha descrito Basilio en una carta como un sitio ideal y que resulta ser un viejo cascarón carcomido y feo.

[…] Por otra parte, los tipos, que en la novela son de una potencia maravillosa y están perfectamente definidos, cada uno en su lugar, en la película, por debilidad de dirección –salvo el de Luisa- resultan faltos de personalismo. La ‘Juliana’, que en la obra es quizá el personaje central, pudo ser más fuerte en la película, dándole más esencia a su diálogo y a las situaciones en que aparece. A la escena culminante de la muerte de ‘Juliana’ le faltó dramaticidad, pudo ser más violenta de parte de ‘Sebastián’ al exigirle la carta comprometedora, requirió más objeción de parte de ella al entregarla y más fuerza dramática en la expresión de ‘Sebastián’ al caerse muerta la criada a sus pies.

[…] Lo que en el libro logra sacudir, en la pantalla resulta flojo, incoloro y no alcanzó a mover el corazón.

El sonido y la fotografía.

Será que los aparatos con que cuentan nuestras salas cinematográficas no son perfectos, porque hasta en las películas americanas hemos notado deficiencias- o tal vez porque el sonido de esta película es defectuoso, pues casi en su totalidad está irregular; a veces muy fuerte, a veces cavernoso y encajonado y, de una manera u otra, se oye mal […] En cuanto a la fotografía de Alvin Wyckoff y Gabriel Figueroa, no logra destacarse en ninguna escena como algo extraordinario […]

Los actores.

Amapola del camino (1937). Anuncio publicitario.

Una felicitación con letras mayúsculas merece Andrea Palma por su magnífica interpretación de ‘Luisa’. Cosa extraña, Andrea sentía temores hacia su papel de ‘Luisa’ por considerarlo anodino, poco propicio para cualquier actriz para lucirse. […] El papel no es anodino ni incoloro, sino de una dramaticidad interior profunda y Andrea supo interpretarlo a maravilla. Notamos en ella algo que no podría decirse de su ‘Sor Juana’: una completa inconsciencia del lente y una naturalidad absoluta. Andrea domina el gesto […], sus movimientos son desenvueltos, sus actitudes son todas reales y casi podríamos decir que su actuación en esta película es lo mejor que nos ha dado una actriz mexicana. Andrea luce con extrema elegancia su admirable buen gusto en el vestir, se mueve con aplomo dentro de la escena y pudo captar perfectamente la psicología del personaje. Una escena quizá podríamos criticarle, aunque se puede atribuir la culpa al director que, insistimos, es el responsable de una película. La escena en cuestión es un beso exagerado, que más propio estaría en una cortesana que en una mujer púdica como ‘Luisa’. […] En cuanto a Ramón Pereda, no sabemos porqué se insiste en darle los mejores papeles de las cintas nacionales. Ya en otra ocasión criticamos su frialdad y su poca capacidad histriónica. El personaje cínico, egoísta, centralizado, despectivo, tenorio y engañoso que nos presenta Queiroz bien podría tomarse, juzgando por la actuación de Pereda, como un esposo bonachón, sin importancia. […]De Natalia Ortiz, en su ‘Juliana’, podemos decir que no dio suficiente vigor a su personaje […] no da la impresión del tipo avinagrado de la criada intrigante y malvada. […]Joaquín Busquets, siempre correcto en sus actuaciones, creemos que debido a la adaptación, interpretó un ‘Jorge’ un tanto exagerado. Y Domingo Soler en ‘Sebastián’, no dio color porque la adaptación, contraria al libro, hizo del personaje algo intrascendente y sin importancia.[…]” 4

¿DEBEN LAS MUJERES DEJAR DE TRABAJAR EN LAS OFICINAS PUBLICAS?

Amapola del camino (1937). Anuncio publicitario.

Entre las muchas encuestas llevadas a cabo en 1934, una nos llama la atención pues nos deja mirar un poco más de cerca el pensamiento de Andrea Palma sobre la condición de las mujeres:

Andrea Palma, la única que verdaderamente ha triunfado en el cine mexicano, contesta con el talento y discreción que pone en todas sus cosas: “Yo creo que las mujeres tienen derecho a trabajar, pero creo también que los empleos del Gobierno deben ser otorgados a quienes los necesiten, principalmente. Los padres, los hermanos, los hijos que necesitan sostener un hogar y una familia; pierden a veces sus empleos, porque los hombres que han de otorgarlos no solo piensan en la eficiencia, sino que también sienten debilidad por unos ojos bonitos o unas piernas bien torneadas. No importa que sean hombres o mujeres los que ocupen los empleos. Lo fundamental, es que quien trabaje lo necesite para cubrir necesidades y no lujos.” 5

En esos años en México, Andrea Palma e Isabela Corona al igual que otras mujeres entre las que se cuenta Elvia Carrillo Puerto, se atrevieron a hablar abiertamente y a participar laboralmente en una sociedad estrictamente masculina. Al hacerlo se enfrentaron con una realidad donde la desigualdad y la explotación como a ciudadanos de segunda, eran el pan de cada día.

GESTACION Y NACIMIENTO DE SOR JUANA INES DE LA CRUZ

Sor Juana Inés de la Cruz (1935). Nota periodística.

El periodista cinematográfico Hugo del Mar informó durante varias semanas en su columna “Luces y Sombras del Cine Nacional”, de esta cinta cuya próxima filmación causaba revuelo en nuestra incipiente industria.

«Siguen haciéndose los preparativos necesarios para la filmación de “Sor Juana Inés de la Cruz”, obra adaptada al cine por el periodista Armando Vargas de la Maza y que será revivida en el lienzo blanco por la declamadora señorita Julieta Palavicini” 6
“Parece que no será Gabriel Soria el que dirija “Sor Juana Inés de la Cruz”, sino Fernando de Fuentes, si hemos de dar crédito a los rumores que han llegado a nuestros indiscretos oídos.” 7

“Parece mentira, pero muchas películas cuyos argumentos ya están listos no pueden entrar en rodaje por la sencilla razón de que todos los foros de los estudios están ocupados. Por esta causa “Martín Garatuza” no comenzará a filmarse sino hasta que buenamente halla en donde y otro tanto acontece con “Tu Hijo”, “Sor Juana Inés de la Cruz”, “El Caballero de la Capa Negra”, “La China Poblana” y como diez más que sería prolijo mencionar. 8

“Cuentan que Isabelita Sánchez Peral, conocida primera actriz, revivirá en la pantalla el personaje de Juana de Asbaje en “Sor Juana Inés de la Cruz” 9

Al final de cuentas Andrea fue llamada para realizar la primera Sor Juana fílmica, y el director ya no fue Soria ni de Fuentes sino el cubano Ramón Peón.

En La Prensa de San Antonio, Texas, se informó lo siguiente sobre la filmación:

“En los Estudios Stahl…

Sor Juana Inés de la Cruz (1935). Hoja publicitaria.

Por fin se empezó la tan anunciada producción de Sor Juana Inés de la Cruz […] La cinta va bien porque se está tratando de no escatimar un centavo. Por lo pronto, a los extras se les están pagando $7.50 diarios –cosa que no todos los productores hacen- y doble paga por trabajar de noche.

(Datos curiosos: el vestido que llevaba Andrea Palma cuando toma los votos era amarillo y fotografiaba blanco; la ‘Casa de Zetina’ fue empleada como locación; se menciona a Armando Vargas de la Maza como co-director).” 10

La cinta causó expectativas en el público, que tal vez reaccionó mejor de lo que imaginamos actualmente, por las sencillas razones de llevar como estrella a Andrea Palma y tratarse de La Décima Musa como personaje cinematográfico.

Hortensia Elizondo publicó el 16 de junio de 1935 lo siguiente después de asistir a la exhibición privada:

“Aunque el sonido en un principio tuvo algunas deficiencias a causa de la mala condición de los aparatos, una vez regularizado pudimos apreciar la película para comentarla y, como primera impresión, podemos decir que el sonido es perfecto, quizá el mejor que hayamos escuchado en película mexicana alguna.

De la obra, por una parte, y de la producción cinematográfica, por otra, comentemos: la verdad sobre la vida de nuestra venerada musa es tan hipotética que no puede hacerse de ella sino una fantasía basada sobre puntos más o menos verídicos, como lo ha hecho la Mexicana Elaboradora de Películas, S.A., que como tal la anuncia al presentar la producción referida. […]

De todas maneras, verdad o no verdad, Armando Vargas de la Maza, el argumentista, atinadamente se mantiene dentro de la ficción y toma la obra de Sor Juana, dando vida a personajes que quizá hayan sido tan sólo criaturas de su imaginación. […] …Sor Juana, además de la mujer genial que conocemos, se nos presenta a su vez como favorita de la Corte esquiva con sus galanteadores, atormentada cuando ama, decepcionada después y monja al fin….pero dentro de la fantasía, los personajes se mueven con veracidad. Cada alusión sobre algún verso es razón para una o más escenas que contribuyen al desarrollo de la trama y el conjunto, por bien hilado y construido, nos impresiona como real.

Inmaculada (1939). Cartel.
[…] Andrea Palma –mereciendo toda nuestra admiración y, sobre todo, asegurando que ninguna otra actriz mexicana podría haber estado mejor que ella- se somete a una gran prueba. Creemos encontrarla un tanto inconsciente de la importancia de su papel y –opinión muy nuestra- nos parece más veraz en su ‘Mujer del Puerto’. Podríamos pedir –siguiendo la fantasía de la ficción- que se estableciera más contraste entre la Juana Inés y la religiosa del convento. La Juana Inés monja, después de varios años de claustro, debiera ser resignada, sumisa, retraída. Pero en la película nos parece verla todavía en la Corte, con contoneos y actitudes mundanas y sin ningún cambio en el maquillaje. Andrea tiene verdadera madera de artista, gran temperamento y disposición para el séptimo arte, además de una fuerte dosis de voluntad y empeño y creemos con toda sinceridad que en manos de un buen director que la comprenda, como Boytler, por ejemplo, puede realizarse definitivamente. […]

En México faltan directores, que materia artística hay. Ahí tenemos a la propia Andrea, a Consuelito Frank, a Domingo Soler, al Chato Ortín, a Luis G. Barreiro, a Isabelita Blanch –que en una sola película nos demostró sus enormes aptitudes-, a Luisa Obregón, gran característica, y a Joaquín Busquets, un buen galán joven, a Antonio R. Frausto, al niño David Liceaga y a muchos otros. Pero faltan ‘modeladores’ para dar forma a esta materia prima que tenemos.

Y siguiendo con ‘Sor Juana’, el director Ramón Peón –que en nuestro medio cinematográfico es de lo mejor que tenemos- incurrió en el mismo defecto que en ‘Todo un hombre’, dejó caer la escena central por falta de dirección, de sensibilidad o de conocimiento, uno de los tres. El punto culminante de la acción, cuando Sor Juana aprende de labios de su confesor que Lizardo la traiciona, se debilita a causa de una precipitación absurda. Debió haberse prolongado la escena el tiempo necesario, con variantes de close-ups y long shots para captar la reacción interior de Sor Juana, su represión momentánea de mujer cerebral, su dominio sobre sí misma y su derrota final al vencerla el llanto. Y luego retirar la cámara muy lentamente mientras sigue llorando […] Como se hizo, resultó dura, forzada, cerebral y demasiado rápida para lograr conmover.

En cuanto a los actores, Martí sigue moviendo la cabeza al hablar -¿hasta cuándo se corregirá?- Adria Delhort convincente y discreta en su ‘Marquesa de Salvatierra’, Del Diestro no tan veraz en su ‘Padre Miranda’ como en ‘El compadre Mendoza’, por ejemplo. Mario Tenorio –según Ramón Peón lo había ‘tenido guardado’ hasta ahora’- interpretó con naturalidad y acierto su ‘Feliciano’. Mimí Derba correcta ‘Virreina’ y la Juana Inés niña, muy bien escogida. […]

«Se puede decir que en esta producción pesan más las cualidades.” 11

Fernando Muñoz Castillo

Escritor, hacedor de libros objeto, dramaturgo y director de teatro. investigador e historiador de teatro y cine. curador y museógrafo. periodista cultural. ha publicado varios libros.

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