Dinero

Cuidado con el Buen Fin

Nos gusta comprar, es la verdad y también nos gusta sentir que pertenecemos, que estamos “en la jugada”. Si a lo anterior le sumamos las promociones del Buen Fin, entonces es como la tormenta perfecta, así que hay que navegar con mucha precaución para no hundirnos.

Especial cuidado merecen los meses sin intereses, una trampa de la cual luego es un problema salir. Vamos haciendo compras y poniéndolas a meses, pero olvidamos ir sumando lo que esas compras van a significar en pagos mensuales, lo que lleva a que luego andemos pagando el mínimo y angustiados preguntándonos en qué gastamos tanto y cómo vamos a liquidar la tarjeta.

Está bien comprar y está bien aprovechar descuentos, al fin y al cabo, también para eso trabajamos, para poder disfrutar nuestro dinero, pero una cosa es disfrutar y otra muy distinta es despilfarrar. Si tenemos orden, planeación y disciplina, podemos sacar provecho a los descuentos y así conseguir a precios rebajados, cosas que de cualquier manera ya pensábamos adquirir. Ya sean cosas que se necesitaban para el hogar, regalos de navidad o cosas que hace tiempo queremos.

La clave está en cumplir con las siguientes dos reglas:

  1. Definir el límite de dinero que vas a gastar en el Buen Fin, y respetarlo.
  2. Enlistar las cosas que vamos a comprar e ir directo por ellas sin estar paseando por la tienda, pues es en esos paseos donde se nos acaban pegando más cosas.

Siempre que puedas, trata de evitar los meses sin intereses. Pero si de plano los vas a usar, entonces asegúrate de que aquello que vas a pagar te dure más tiempo que el que tu vas a estar pagando. O sea que se trate de bienes duraderos como puede ser una lavadora, una computadora o un celular.

Evita caer en la tentación de comprar a meses cosas como el super, idas al cine, salidas a restaurantes y bares. Sobre todo, no los uses para cosas que NO necesitas. Ojo, no estoy diciendo que no compres este tipo de cosas, está bien darte tus gustos, pero entonces que sea con dinero que YA tienes, que tuviste la disciplina de ahorrar. No con el dinero de tu yo del mañana.

Las temporadas de descuentos pueden representar muy buenas oportunidades, pero siempre hay que maniobrar con mucha cautela, pues son como una superficie resbalosa e inclinada y si nos descuidamos nos podemos resbalar y rodar colina abajo cargados de deudas que cada ves se vuelvan más difíciles de pagar.

Recuerda que la riqueza no se mide según cuanto dinero has gastado, sino cuánto vale todo aquello que has ACUMULADO. Si gastas todo lo que ganas entonces no estás acumulando y si no acumulas entonces siempre estarás a unos pocos días de quedarte sin dinero, a la merced de que tu empleador no te despida o de que tu negocio siga generando las ventas suficientes.

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