Cultura

Notas al aire 90

Dirección de Cultura del Ayuntamiento de Mérida
Dirección de Cultura del Ayuntamiento de Mérida.

Se queda, desaparece, se transforma… el INE. O tal vez, ¿Se maquilla con max factor?

Se traviste o se vuelve trans…

Marchas pa´delante, marchas pa´detrás, si viviera don Guillermo Prieto, seguro haría una nueva versión de Los Cangrejos.

De verdad que es cuando extrañamos a don Héctor Herrera ‘Cholo’ y su teatro, porque de todo este circo ya hubiera montado una obra a todo mecate. No hay duda alguna.

Pero los tiempos han cambiado y todos son como camaleones. Nadie mira para no ver. Es como un país dando palos de ciego.

Y lo más vergonzoso, la tranza editorial que le hicieron al joven Sergio Ceballos Castillo, quien desde hace años se ha dedicado a estudiar, contar, compilar y escribir las historias de esta su ciudad que tanto ama.

Lo que Editorial Cal y Arena coludida, con el Ayuntamiento de esta ciudad, cada vez más sucia y abyecta, no tiene nombre. Alonso Pérez Gay, lo localizó para que les escribiera una serie de artículos para un libro sobre los rincones más importantes de Mérida, para una especie de guía de viajeros.

Total, vino la pandemia y de pronto se entera que el libro ya salió: sí. Impreso está.

Pero aunque él no terminó de entregar los artículos por cuestiones del encierro resultado del COVID, a estos señores, junto con otros, como el temible y asqueroso Gonzalo Navarrete Muñoz (quien firmó el libro), remendaron, cambiaron y reescribieron uno nuevo y de ello resultó una nueva historia llena de mentiras.

A este joven, no sólo no le pagaron, ni le reconocieron su trabajo, sino que lo mal plagiaron. La Dirección de Cultura del Ayuntamiento de Mérida se ha caracterizado por remendar y cambiar proyectos que les hemos presentado/ entregado, en otras administraciones, aunque todas son iguales, y hacerlas a su manera. Siempre hay alguien que se presta a firmar el trabajo ajeno, en mi caso, lo hizo el tramposo y chanchullero de Enrique Vidal Herrera, hoy muerto, para fortuna de la humanidad.

Cuando leí la entrevista que este joven dio a la prensa, me molestó mucho, y me puse más iracundo, cuando este joven, todavía idealista y de buen corazón, dobla las manos ante lo que es un plagio a todas luces.

Tal vez le sucedió como a mí con Enrique Vidal, no firmó contrato, en mi caso no lo creí necesario por mediar aquello que tanto nos repetía en sus clases de civismo en la Escuela Modelo Vidal Herrera: nuestra palabra de honor somos nosotros, y en el caso del Ayuntamiento, el proyecto que le entregué a la Dirección, también por iluso no hice que me firmaran una copia de recibido.

Bueno, sin embargo, nunca he entregado un libro a editorial alguna, sin previo contrato. De hecho, durante algún tiempo, en mi vida pasada, viví de mis regalías y de mis adelantos por mis publicaciones.

Pero siempre hay una primera vez, y a mí, me agarró en el hospital con un súper infarto que terminó en operación a corazón abierto. Así que el dinero que no me pagó Enrique Vidal Herrera, me hubiera servido muy bien para pagar el hospital.

Lección aprendida.

Creo que este joven, Ceballos Castillo, tendrá que demandar a la Editorial por el pago de sus derechos de autor. Y aquí tendrán que apoyarlo todos los escritores del Estado. Desde los más famosos como Carlos Martín Briseño, Fernando de la Cruz y por supuesto la directora de la FILEY, Teté Mézquita, así como todas las asociaciones culturales que se consideren dignas en Yucatán.

¡Ya basta que se siga repitiendo lo que tenemos todavía fresco en la memoria, el como hicieron, usaron e hicieron a un lado el trabajo de don José Díaz Bolio en el gobierno de López Portillo, cuando su sesuda investigación sobre el fenómeno de Chichén se la adjudicó un fulano y nadie en el Estado dijo e hizo nada!

Y ojalá que tome nota la Doctora Sara Pot Herrera y no se siga juntando con ese malhechor de siete suelas de Navarrete Muñoz, o su nombre y su prestigio, producto del rigor y la honestidad se verá muy manchado, y más que manchado: ennegrecido.

Señor Alcalde Renán Barrera, ¿No podrá usted, como autoridad, poner en orden este desaguisado y hacer que se reconozca el trabajo de Ceballos Castillo y, además, pagarle sus honorarios por lo que él escribió?

No creo que sea mucho pedir a alguien que habla de transparencia y además pretende campañas futuras para la gubernatura del Estado, sino que más bien es su obligación como Presidente Municipal de Mérida, que es donde se reparte el librito a los incautos turistas.

Qué terrible, ya que entre los cocheros de las calesas que cuentan historias risibles y absurdas a quienes pasean por esta ciudad cada vez más sucia y llena de baches, y en cuyas escarpas no se puede caminar porque están llenas de huecos y de parches, y guías de turistas ignorantes, ahora se sume un librito escrito con mentiras y avalado por el Honorable Ayuntamiento que usted preside, señor Renán Barrera.

Antes de comenzar a hacer campaña, ponga orden en su casa, porque ¿Se imagina cuando tome posesión de la mansión a la que pretende entrar, qué desgarriates se armarán?

Y ahora sí que podemos cantar y hacer parodia de aquella vieja canción de los 60/70 que dice:

“Que tristes estamos todos, sin pan para comer,
porque el pan se lo traga,
el patrón con su mujer.”

¡QUE VERGÜENZA!

No dudo que pronto caiga un aerolito sobre la serenata de los jueves en Santa Lucía y luego un aeroplano sobre el teatro Peón Contreras y la cola aplaste al todavía “pintarrajeado” monumento a la madre.

En la ídem…

Fernando Muñoz Castillo

Escritor, hacedor de libros objeto, dramaturgo y director de teatro. investigador e historiador de teatro y cine. curador y museógrafo. periodista cultural. ha publicado varios libros.

Deja un comentario

Botón volver arriba
error: Este contenido está protegido. Gracias.