Opiniones

Deplorable actitud del Ejecutivo del Estado hacia la OSY

Deplorable actitud del Ejecutivo del Estado hacia la OSY
Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY).

¡Y el fuego llegó a los aparejos! Lo qué veníamos venir al fin hizo crisis, llegó el día que, los excelentes integrantes de nuestra orquesta, no pudieron cobrar su quincena, legítimamente ganada. ¿Y cual es la causa de tan lamentable situación? La insolente actitud del ejecutivo del estado hacia la Orquesta Sinfónica de Yucatán, y su terrible desprecio por la cultura. ¿Y qué aduce el inquilino del Palacio de Gobierno para justificar esta situación? ¡Qué no hay dinero, qué no hay dinero y qué no hay dinero! Pero esta infame cantaleta es totalmente injustificada, y lo vamos a demostrar con números en la mano.

Como puede apreciarse, la erogación del ejecutivo del estado en el rubro de sueldos, arroja un total de $ 19,000,000,000.00, de los cuales $ 26,000,000.00 deberían corresponder a los gastos de la OSY. Pero el ejecutivo sólo destinó $ 12,500,000.00 para todos los gastos de la orquesta. En ese universo de egresos, que es el rubro de sueldos, los veintiséis millones de la Sinfónica son tan sólo el 0.2 % del capítulo 1000 del presupuesto del Estado de Yucatán. Programar completo el gasto correspondiente a la Sinfónica no causaba detrimento alguno en ese universo económico. Lugo entonces, el gasto de la Sinfónica no se programó por falta de voluntad del ejecutivo del estado, porque el titular tiene un desprecio total por el proyecto cultural más importante del Estado de Yucatán.

Los doce millones y medio del ejecutivo, se agotaron desde el mes junio, los meses subsecuentes se han cubierto con las aportaciones del Patronato y los ingresos de la taquilla. Pero ahora, en noviembre, ya no hay fondos para pagar la nómina; no se diga los otros rubros, incluido en ello los aguinaldos para todo el personal, y que son gastos fundados en ley.

El ejecutivo del estado está incurriendo en una grave falta de carácter legal, pues está incumpliendo con sus elementales obligaciones en materia económica, para con una dependencia de su administración; pues los integrantes de la Orquesta Sinfónica de Yucatán, son empleados del ejecutivo del estado; no del Patronato para la Orquesta Sinfónica, no del FIGAROSY; son y están reconocidos por el propio ejecutivo, ya que todos ellos están incorporados al ISSTEY, y esta situación legal, es una expresión objetiva de que son trabajadores al servicio del Estado de Yucatán.

Con las cifras anteriores ya queda plenamente demostrado que, un 0.2% de erogación en el gasto público, en el rubro de sueldos, no afecta gravemente la economía de la administración pública; así que la gastada cantaleta de: ¡No hay dinero, no hay dinero y no hay dinero! No es válida para el presente caso. Y mucho menos si, hace unos días, la innombrable secretaria de turismo acaba de erogar setenta y ocho millones en la promoción de los cincuenta mejores restaurantes. Si hubo dinero para eso, tiene que haber dinero para los sueldos ganados honradamente por los excelentes músicos de la OSY.

¡Señor gobernador, tiene usted que responder y resolver el problema que su negativa actitud está creando para cultura del Estado de Yucatán!

Deja un comentario

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba
error: Este contenido está protegido. Gracias.