Bienestar Espiritual

Oración

Iglesia Ortodoxa Bienestar Espiritual

“MI AMOR, ¡YO ASÍ SOY!”

¡OREMOS AL SEÑOR! ¡SEÑOR, TEN PIEDAD!

¡Feliz y esplendoroso día, oh Padre Inmutable! Como dice la canción: “Desde que Dios amanece, Diosito amanece igual… siempre amoroso, siempre sonriente y siempre espléndido!” Nosotros, hoy elevamos nuestra mente y nuestro corazón a Ti, pensando en aquello que TANTO DAÑA A NUESTRA RELACIÓN EN PAREJA y hace que nuestra vida matrimonial se deteriore y todo debido a que constantemente pronunciamos enfáticamente y como si fuera UNA LEY INMUTABLE propia de un PRODUCTO TERMINADO: “MI AMOR, ¡YO ASÍ SOY!” ¡… y me tienes que querer SIN CONDICIONES y no debes exigirme explicaciones, pues no te queda más que AMARME Y ACEPTARME TAL COMO SOY! Esta postura arrogante, caprichosa y letal es la que pone en peligro LA FELICIDAD DE LA PAREJA; es la que hace a la mujer o al hombre UNA VÍCTIMA que cada día ve minadas sus energías, su amor por la vida, su interés en el mañana y, por si fuera poco, entra en una profunda depresión que la hace presa de muchas enfermedades y la acerca cada día más y más a la tumba.

Y Todo ello debido a nuestra arrogante, necia y absurda postura del ¡YO ASÍ SOY! ¡LO SIENTO! Esta actitud tan negativa y tan cruel es la que hoy Te presentamos, Padre Amado, a fin de que nos concedas sabiduría para comprender que esta postura machista, al menos, quienes a Ti elevamos nuestra mente, nos concedas el privilegio de rectificar y acudir prestos a nuestra pareja a pedirle perdón y a prometerle que en adelante desaparece este gesto propio de capataces, de gente sin cultura y carente de amor y sensibilidad. En adelante, los gritos, los maltratos, los golpes, el autoritarismo y las arrogancias desaparecen dentro del seno familiar para hacer de nuestra casa UN HOGAR BENDITO donde la paz, la salud, la felicidad se van a fundamentar en el amor.


¡Padre Bendito! ¡Danos Tu gracia para lograr este cambio que tanta falta hace en muchas de nuestras parejas! ¡Haremos iluminados, auxiliados y fortalecidos con Tu gracia, que nuestras casas sean HOGARES DE AMOR, donde el respeto, las ofensas, los insultos, los regaños y las palabras ofensivas desaparezcan y Tú seas glorificado! Amén.

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