Bienestar Espiritual

Micorhomilía

Microhomilía

Las palabras de Malaquías son las últimas que escuchamos en el Antiguo Testamento (400-500 a.C.) El Pueblo de Israel ha regresado del exilio, reconstruyen su templo, pero traen varias «mañas»: los sacerdotes son corruptos, los hombres repudian a sus mujeres, hay culto pero injusticia. La gente está fascinada con su templo pero ya no se miran. Su atención, su consistencia, su referencia está puesta en lo externo, Mulquías les reclama y a quienes se mantienen firmes, les da esperanza: «Brillará el sol de la justicia, que les traerá salvación en sus rayos»

Hoy seguimos enfrentando conflictos, sentimos miedo, nos viene la sensación de que ya se nos viene abajo todo, que quedamos vencidos en manos de los malvados.

El Evangelio nos reafirma la buena noticia: Ni un cabello de tu cabeza perecerá si te mantienes firme, firme en la esperanza de quien se sabe Hijo, Hija de Dios, de quien no deja de creer que Dios en medio de toda crisis o incomprensión es, ha sido y será con nosotros, que nada nos arrebatará la vida auténtica.

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