Opiniones

Las manchas de la marcha del domingo 13 de noviembre

Los periodistas antiamlo  -no importa que canal de las redes sociales, de la televisión abierta o de la radio utilicen-, desde el tiempo en que se lanzó la solicitud de reformas al funcionamiento del INE, ya no hablan, se desgañitan; ya no se dan cuenta que dicen exactamente  lo que acusan, ubicándose en las fronteras de la enajenación.

Se siente supremacistas en el manejo de las ideas, y con ello, de la realidad que nos abraza a todos, pero que ellos sienten solamente suya.

Los conceptos que han manejado en su oposición –a la cual tienen legitimo derecho-, a las reformas propuestas hechas  por el presidente Obrador al organismo encargado de la elecciones, así nos lo indican. “Ha convocado la sociedad”, dicen; “Es una manifestación de la sociedad civil”, agregan la última palabra; “no es una marcha partidista”, y todos y cada uno de ellos se manifiestan opuestos a MORENA, a la figura presidencial, a las decisiones surgidas de palacio nacional, pero sin nunca exultar, por ejemplo, al PAN, aunque sí, al PRI de Alito Moreno.

Por donde se les mire, a todo este grupo de intelectuales, académicos, conductores de televisión, empresarios, artistas y periodistas, les brota el engaño, el querer darle a quienes los escuchan, atole con el dedo.

El monumento al embuste, arranca cuando declaran que no tienen mayor interés que, el defender la integridad del INE.

Establecer un nuevo orden en esa institución  me parece perfecto, necesario y sano para la realidad económica del país, porqué cómo concordar con un instituto en el que sus representantes ganan millones de pesos, y  gastan otros tantos en desmesuras, como las del presupuesto de ese instituto, utilizado para sus bodas, bonos de retiro,  fideicomisos y otras medidas, que solo tienen justificación en lo dicho anteriormente, el sentimiento de ser superior a todos y a todo. Luego entonces, “me merezco más de mucho”, parecen pensar.

Reducir el costoso personal de esa institución es indispensable, acabar con los pluris es establecer un vinculo real con la democracia, porque si todos ellos dicen que,  esta última es la representación de la voluntad del pueblo, aquellos no representan más que las simpatías de los dirigentes de sus partidos, a los que sirven para ahogar la democracia, es decir, al ir en contra de las propuestas de quienes representan las mayorías y fueron elegidos en las urnas por los votantes.

¿Votar para elegir a los trabajadores del INE, es desaparecer  esa institución? Aunque es un acto de congruencia democrática, los opositores a las modificaciones al organismo electoral, nunca, ¡pero nunca!, han considerado esa propuesta como vinculante con los actos de la democracia.

Los organizadores de la marcha defensora del INE, se han escudado en un puñado de palabras para justificarla. El más utilizado es el de “la sociedad civil”,  definida  en el diccionario, como un contrato privado en el cual dos o más personas llevan a cabo, de manera conjunta, una actividad con ánimo de lucro. Y en sociología se dice que ella es “una diversidad de personas que actúa para tomar decisiones en el ámbito  público que concierne a todo individuo situado fuera de las estructuras gubernamentales, o de los partidos”. De acuerdo a esto, ellos se avocan el derecho a hablar por mí, sin yo habérselos solicitado.

En cuanto al dinero de ese organismo, en el presupuesto para el 2023, se  pidió un aumento económico para sus actividades, porque llevará a cabo dos elecciones, aunque en las modificaciones al INE se pide la reducción salarial del sus consejeros y la de los gastos aleatorios. Ese matiz, no lo dicen, no lo toman en cuenta ninguno de esos “sociedadcivilistas”, ¿por qué?  Bueno, pues, en esa evasión de la realidad, encontramos una prueba más del desprecio que sienten hacia la ciudadanía en general. ¡Ah!, pero ellos señalan que el mandatario trata de tomarles el pelo y de tener como objetivo una regresión a la política del priismo histórico.
Por eso, en los 1461 días, en los que han estado machacando contra López Obrador y su gobierno,  no han logrado hacer caer la figura enorme, cada vez más grande de Andrés López Obrador.

No soy pitoniso, no tengo bola de cristal para ver el resultado de la cantidad de participantes en la marcha, pero por muchos participantes que hubiera, la propuesta oficial sobre el INE, nada tiene que ver con los señalamientos hechos con los convocante a dicha manifestación callejera.

Deja un comentario

Botón volver arriba
error: Este contenido está protegido. Gracias.