Cultura

Algunos apuntes de escarpa: Momentos que invitan a la reflexión (20)

            Los apuntes de escarpa se alimentan de manera cotidiana de aquellos momentos que representan algo que debe de comentarse a mis caros y caras lectoras. En algunas ocasiones son solo parpadeos del día que se presentan y que de alguna manera implican la detención de nuestro camino y la reflexión de determinado espacio temporal.

            Esta ha sido una semana que en sus tres días ha propiciado momentos de reflexión y de acción por parte del de la grafía. Todo tiene un buen inicio, o bien el de la letra considera que así es antes de publicar algún artículo, en el mayor de los casos lo que se pretende ex dar a conocer algunos momentos que significan algo para el autor y que pueden verse reflejados algunos caros o caras lectoras.

            El lunes pasado comenzaron a escribirse estos apuntes, ya que en la tarea diaria en el ámbito de la educación, cuando de manera improvisada, el director de la escuela donde labora desde hace cuatro décadas el de la letra convocó a una reunión en donde todo el personal docente y administrativo fue citado al auditorio, quien en su origen fue un lugar agradable y en donde se podía estar un bien tiempo, hoy día es un espacio sucio, mal oliente, con mala ventilación y peor mobiliario, pero que según el famoso “Camisitas” este se convertirá en un espacio agradable, ventilado y con mejores condiciones. Me refleja las declaraciones de Amlo cuando afirma que tendremos un sistema de salud como los mejores de Europa. O sea irrealizable.

            Pues bien mis caros y caras lectoras, esta reunión no fue más que algo que pudiera titularse El llanto del Camisitas, por el contenido y la razón de la reunión. En un principio todos los docentes pensábamos que se trataría de algún tema banal como es de costumbre, pero el verdadero motivo fue el tema del mismo. Como dice el título que el de la letra ha subrayado, estuvo dedicado a la nota que un servidor publicó en este medio electrónico (Cuando la ambición rompe el saco; el titiritero que mueve los hilo, en estamosaqui.mx 16 de octubre de 2022). En el mismo el autor de la presente hacía referencia a la falta de transparencia de los ingresos por varios rubros que la escuela ha tenido desde su origen. En el artículo se pedía que se diera a conocer el informe económico de entradas y salidas en el ámbito económico que la escuela ha tenido y que nunca se ha mostrado de manera pública.

            El director de la misma, ya conocido por sus epónimos, se dedicó a rasgar sus vestiduras y decir que él tenía todos los informes y que lo que el de la tinta pedía era incorrecto. Pero sepan ustedes mis caros lectores que en ningún momento presento de manera física los informes solicitados. Aprovechó el momento para vituperar, humillar y tildar de todo lo malo que un docente puede tener a un servidor. El de la letra de manera estoica escuchó lo que el Camisitas expulsaba de manera oral. No dudó en utilizar todos los adjetivos que sabía que herían al de la letra y que era motivo de alguna reclamación en directo. Pero no recibió más que silencio sepulcral de parte del ofendido (un servidor) quien valiéndose de su educación y formación académica, dejó y permitió que el director aprovechara la audiencia fiel a él (por temor) a decir todo lo malo del de la letra. Pero al final, solo fue un llanto del Camisita, quien no solo se quejó y lloró por el mal trato de un servidor hacia él, cuando su motivo desde hace 20años es servir a la escuela y no servirse de ella. El de la letra aún no tiene a su alcance los informes. El colofón de la misma, fue un marcaje especial del de la letra en cuanto al cumplimiento de su labor docente. Cabe mencionar que este señor (el director) se para en las cercanías del salón donde el de la letra imparte sus clases para ver a qué hora entra si sale, si respira, si camina. O sea, es un acoso tal que se le olvida de llevar a la maestra visitante a su labor docente a su hora de entrada. Veremos cómo se desarrolla esta semana este acoso. Cabe mencionar que la subdirectora también está inmersa en esta labor de vigilancia. Se les olvida que en la escuela no solo labora el de la letra, somos muchos más.

            El muy triste el ser testigo de la poca ética profesional del multi mencionado director, que su poca responsabilidad y su desconocimiento total al respeto de los derechos humanos, espeta y da de pataleadas ante una realidad que le perjudica. El déspota cuando no tiene razón, grita y humilla. Pobre de mi escuela con tal personaje como director, cada vez con menos alumnado y grupos, es una escuela que se cae en pedazos bajo su responsabilidad. No cree el de la letra ver de nuevo un resurgimiento de la misma como en aquellos gloriosos años de los ochenta cuando todo era prestigio, pero hay que entender que en esos años no era director el actual. Lo que se logró en muchos años, en pocos. Él hizo lo que es la actual escuela bajo su irresponsabilidad.

Algunos apuntes de escarpa Momentos que invitan a la reflexión (20)

            El mismo día, al saber que la hija del de la letra acudiría a una escuela a hablar con el responsable de la misma, a la saga, nuestro dentista familiar, C.D. Luis Jorge Ojeda Barrientos, se apuntó a ir con ellas (iba también Lupita, madre y esposa) para aprovechar y pasar a comprar unas novelas de vaqueros que hacía tiempo que no leía el que lo cuenta. Estas novelas de Marcial Lafuente Estefanía, han sido durante mucho tiempo lectura icónica con el tema del viejo oeste. Pero la ilusión de tener una de ellas poco a poco se fue diluyendo. Luego de caminar más de cinco cuadras hasta el sitio donde se suponía se vendían éstas, el viaje fue infructuoso. No solo no hubo sino que se enteró el de la letra que la persona que vendía nuevas y de medio uso estas novelas, “el Huero” había fallecido.

            Pero el viaje hasta la plaza principal de nuestra blanca ciudad no fue del todo mal, ya que el que esto cuenta, se reencontró con aquellos lugares, espacios que antaño visitaba con frecuencia, y el tener la oportunidad de caminar por las calles del centro, fue un reencuentro con mi ciudad. Tres años sin estar por esos lugares, unos iguales y otros como aquellos puestos que estaban en los bajos del Novedades, ya no existen como eran antes, simplemente ya no hay. Solo son ahora puertas que dan la bienvenida al lugar conocido como Pasaje Picheta. Espacio bonito, pero nuevo ante los ojos del de la letra. El ir y venir de los meseros de la sorbetería Colón, iluminaron la cara del de la tinta, las personas iban y venía, aquel espacio donde antes estaba el Louvre y hoy ocupa un restaurante transnacional brillaba con su iluminación. La plaza principal, bonita y con la gente que iba y venía como si nada, ahí estaba. Unos con cubrebocas y otros con la sonrisa a flor de piel,

            La vida en nuestra plaza principal, los negocios que en él están, el teatro Armando Manzanero, las demás tiendas y los corredores de ambos palacios (gobierno y Municipal), esperaban a los transeúntes para recorrer como siempre esos pasillos. Todo parece algarabía, felicidad y normalidad. No hubo mis novelas, pero si me reencontré con mi ciudad.

            Terminaremos estos apuntes con una infausta noticia que en la mañana del día de hoy (miércoles 9 de noviembre) se comentó que ya había llegado el aviso por parte de las autoridades de la Segey que la calificación este curso escolar sería de 6 a 10. Es decir, de nueva cuenta y como desde hace algunos años, desde la aparición de la epidemia del Covid-19, TODOS los alumnos inscritos aprobarán el curso, no importa si cumplen o si van a sus escuelas, ya que la asistencia no es obstáculo para el pase al siguiente año. De nueva cuenta se creará una nueva generación de tontos. De nada servirá el esfuerzo y dedicación de los docentes por enseñar, ya que no importará si aprenden o no, si aprovechan los contenidos del curso o no., TODOS aprobarán el curso. Entonces ¿Para qué tanto gasto en útiles y uniformes? (¿Se acuerdan del costo en la escuela del de la letra?), ¿Para qué la molestia de llevarlos a la escuela, para qué hacer que cumplan con lo mínimo? Es una bola cantada (de nueva cuenta) ¿Y las autoridades, los directores, supervisores y demás personajes de la Segey, qué hacen al respecto? Todos callados como momias.

            Hasta aquí mis apuntes en esta ocasión, recordando a mis caros y caras lectoras, no olvidar despedirse de sus familiares muertos, de aquellos fieles e infieles difuntos que llegaron este año a visitarnos. Hay que preparar su partida como lo dicta la tradición. El bix no se debe de olvidar.

            Carpe diem!!

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