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Deportes y otras diversiones (23)

Ciclismo

He aquí la crónica de aquella multitudinario y alegreacontecimiento, en el que destacaron dos intrépidas niñas –Camila Martínez Cantón y Rosa Cámara Zaldívar–, quienes no solo se presentaron a competir en un deporte en el que predominaba el sexo masculino, sino que arrasaron con los premios, junto con Luis Améndola:

            […] Nada más lindo, ni más nuevo entre nosotros, ni que sea más gallarda manifestación de buen gusto y de los levantados alientos de nuestra sociedad, que el certamen o concurso promovido por el Cyclist Club “Águila” y que se efectuó en la plaza “Independencia”, la mañana del domingo, como uno de tantos números del programa de nuestras bacanales.

            La opinión se ha uniformado en ese sentido y todos los datos lo comprueban.

            Empecemos por decir que fue tal el entusiasmo que la fiesta desbordó en todos, que pudo contarse en aquel recinto, a la hora del concurso, una concurrencia como de cuatro mil personas de lo más granado de la sociedad meridana.

            Bajo gran toldo de lona y precedidos por el Sr. Manuel Sierra Méndez que, en hermoso triciclo abrió la columna de los opositores, deslizáronse jinetes en sus gallardas bicicletas los señores siguientes que tomaron parte en el concurso:

            Julio Rendón Alcocer, Ernesto Zavala Castillo, Alfredo Zavala Castillo, Aristarco Acereto, Luis Améndola, José Espinosa Fajardo, Santiago Albor, Fernando Cervera G. R., Fernando Cervera Pérez, Efraim Gutiérrez, Atilano Poveda, Juan Regato, Martín Peraza B., Alfredo Domínguez B., Donaciano Cervera G. R., Francisco Zavala C., Antonio Mediz Bolio, Camilo Medina, Marcial Ávila, Augusto Molina, Juan Martínez H., Srita. Camila Martínez Cantón, Alfredo Zaldívar, Ernesto Lizarraga, Fernando Ancona, Arturo Rendón A., José Rendón A., Manuel Lavalle, Alfonso Zaldívar, Camilo Cámara Zaldívar, Srita. Rosa Cámara Zaldívar, Alberto Vales Millet, Adolfo Zavala Castillo, Ricardo A. Gutiérrez, Alfonso Peón Cetina, Teodoro Ancona R., Cámara P., Felipe Ibarra y J. D. Canto.

            Una vez que cada cual de los señores precitados, exhibió su bicicleta previamente adornada, y después de una verdadera tournée, el jurado oficial instalado en su tribuna, y los demás jurados que también se instalaron cada cual en la suya respectiva, procedieron a conferir los premios anunciados, en esta forma:

            Premio particular del Sr. Gobernador: a la niña Rosa Cámara.

            Id. de “La Unión”: al Sr. Luis Améndola.

            Id. de “El Liceo de Mérida”: a la niña Rosa Cámara Z., sorteado con la niña Camila Martínez.

            Id. de “El Liceo Juvenil”: al Sr. Luis Améndola.

            Id. del “Club de Obreros”: el 1º. al Sr. Luis Améndola y el 2º. al Sr. Felipe Ibarra y de Regil.

            Id. del Jurado de Cyclist Club: por elegancia, a la niña Rosa Cámara, en sorteo con la niña Camila Martínez y el Sr. L. Améndola. Por ingenio, al Sr. F. Ibarra, en sorteo con los señores Bernardo Cervera y Arturo Rendón.

            Id. de “El Eco del Comercio”: al Sr. L. Améndola.

            Id. de “La Revista de Mérida”: al Sr. L. Améndola.

            Id. de la casa de D. Rogelio Suárez (Bicicleta “Rambler”): al Sr. L. Améndola.

            Id. de D. Ernesto Martínez (Bicicleta “Red Cros”): al niño Alfonso Zaldívar.

            Id. de la casa de Guerra & Cía. (bicicleta “Crescent”): al Sr. Fernando Cervera Pérez.

            Id. de la casa de J. D. Díaz & Cía. (bicicleta “Sterling”): al niño Alfredo Domínguez B.

            Id. de la casa de Juan Martínez (bicicleta “Hibbard”: al Sr. Raimundo Cámara P.

            Además, el Jurado del Club, confirió mención honorífica a los Sres. Julio Rendón, Francisco Zavala, Manuel Lavalle, Fernando Ancona, Alfredo Domínguez, Ernesto Lizarraga y Raimundo Cámara P., y “El Liceo Juvenil” un segundo premio a la niña Rosa Cámara.

            En la carreta de Tortuga, ganó el premio el niño Ricardo A. Gutiérrez.

            Los premios consistieron en artísticas medallas de oro y de plata, en pequeños estandartes de seda, en cantidades en efectivo y en objetos de valor.

            La bicicleta que llamó de veras la atención, fue la del Sr. Améndola, a quien el público acordó unánimemente el primer premio. Formaba un bellísimo carrito imitación de plata, tirado por nítido cisne. Es tan delicado el trabajo del Sr. Améndola, los detalles de la confección tan finos y elegantes, que el aplaudido artífice recibió calurosas felicitaciones y la oferta de pagarle en $ 800 su transformada máquina.

            Después de la bicicleta del Sr. Améndola, se hicieronn notar la del niño Alfredo Domínguez B., que figuraba dos conchas tiradas por un flamenco; la (tandem) de los Sres. Bernardo Cervera y Arturo Cámara Palma, que imitaban hermosos cuernos de la abundancia; la del chispeante Sr. Felipe Ibarra que fingía que él, vestido de mujer anciana, se asentaba sobre un molde de la mitad de su cuerpo, labrado con fidelidad y gran parecido, que daba impulso a su bicicleta; las de las niñas Camila Martíez y Rosa Cámara, adornadas hábilmente de flores; la del niño Fernando Ancona cubierta con elegancia de campanillas azules, la del Sr. José Rendón, que representaba el escudo nacional y otras por el estilo.

            Para realce de tan hermosa fiesta, resonaban por los ámbitos del gran jardín, ora las armonías de la Banda militar, ora las notas de dulces voces de la estudiantina de señoritas en la tribuna de “La Unión”, ya los acentos de la comparsa organizada por el Sr. Cirilo Baqueiro, que recorría las avenidas […] (1)

Aquel despliegue de ingenio culto, artístico, “del mejor gusto” y “enteramente decente” le pareció a un cronista, como no podía ser de otro modo, una fiesta parisién, además de que había tenido un fin altruista, pues parte de lo recaudado se destinaría a la Beneficencia Brunet. El concurso había arrojado una entrada bruta de 2,210 pesos, de los cuales la tesorería municipal de Mérida reclamó 221 pesos, es decir, el 10 por ciento. (2)

Una semana después de este evento, se supo de otro plan del Club Ciclista Águila:

            […] Según se dice, el club ciclista “Águila” prepara en honor del señor Barón de Moncheur, ministro de Bélgica que reside accidentalmente en Mérida, una fiesta de campo, banquete o cosa por el estilo, en una finca cercana a esta capital.

            La jornada se hará precisamente en bicicleta, a lo que parece, y el mismo Sr. Ministro cabalgará en uno de los veloces aparatos, en cuyo manejo es bastante hábil […] (3) (Continuará)

Referencias

(1).- Concurso de Bicicletas. (1899, 16 de febrero). El Eco del Comercio, p. 3.

(2).- Fiesta parisién. (1899, 16 de febrero). El Eco del Comercio, p. 3; véase también: $ 221. (1899, 18 de marzo). El Eco del Comercio, p. 2.

(3). Fiesta de Campo. (1899, 18 de marzo). El Eco del Comercio, p. 3.

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