Cultura

El Retrato: Una imagen encierra muchos recuerdos

Paola y Hugo, lo mejor de mi vida

El Retrato-Una imagen encierra muchos recuerdos

Todo parecía ser un día normal, como tantos en los que el de la letra va a la escuela y cumple con su labor docente. Año tras año, durante ya 41 años, ese día, EL DIA en que frente a mis ojos tuve mi realidad ha sido importante, no solo por lo que significa, sino también por la historia que hay detrás de una sola imagen, detrás del Retrato.

            Día normal, aunque en realidad en esta ocasión hubo cambio de actividad. En la escuela del de la letra, se realizaba una muestra de altares, con motivo del Hanal Pixán, los alumnos apoyando la construcción de los mismos y las maestras (con blusa hipil y algunas con casi un ramo de flores en la cabeza. A veces se abusa!!) los profesores con guayabera dando el toque regional y el Camisitas? ¡Como siempre!

            El de la letra viendo de lejos la construcción de los altares, en donde ninguno destacó por lo bonito y por los elementos que deben de llevar, pero se hizo el esfuerzo conjunto para que este día quedara en el recuerdo de los alumnos, quienes pusieron su parte para el lucimiento de los mismos.

            En un momento determinado, una de las compañeras maestras (que, dicho sea de paso, es aficionada a tomarse fotos y selfies) tuvo la idea de que nos reuniéramos y nos tomaran una foto del recuerdo, en la misma estábamos, las maestras Elia, Flor, Águeda y el de la letra, el resultado fue el RETRARO. El de la letra cuando lo ve, de manera inmediata se da cuenta de que como dicen por allá, los años no pasan en balde.

            No ha sido para el de la grafía una preocupación el verse no tan joven pero si bien es cierto, no había tenido la oportunidad de verse tal cual es, con sus pocos años encima (64), ya miembro del club de los de la tercera edad. Sin lugar a dudas, el bigote banco es lo que hace la diferencia (muchos compañeros y alumnos se han referido al de la grafía como Gepetto, Dr, Chapatíb, Tsekub Baloyán-para los amigos de la misma edad.-). Durante el tiempo del uso obligatorio del cubrebocas, cuando se acudía a dar clases siempre se usaba este adminículo, y no era posible ver el color del bigote, aún algunos compañeros docentes nuevos, al verme sin el hacen o ponen su cara de asombro, esto, aunado al largo y vistoso de las cejas, al estilo del Loco Valdés. Hacen que los colores blancos hagan su presencia en el rostro del de la letra.

            La fotografía no es como el espejo, en el espejo nos damos una mirada de pasada, peinarse, rasurarse u otra cosa, pero no nos detenemos a vernos con tanto detalle como el de una fotografía. La fotografía no miente. Nos muestra la realidad, nuestra realidad. Con esa realidad con que nos dormimos, amanecemos y vivimos durante todo el día. Nuestra realidad que nos hace más sabios y que nos hace -en el caso del que lo cuenta- reflexionar de algunos acontecimientos de nuestra vida hasta este momento. Así como el 2 de octubre no se olvida, tampoco se me habrá de olvidar el 31 de octubre (2022).

            Un retrato es un arcón de recuerdos, una veta de historia personal, comunitaria y universal que cada uno carga consigo. Cada quien tiene su propia historia, aun viviendo los mismos años, cada uno tiene una manera diferente de apreciar la vida y de contarla según como le haya ido en la fiesta. Según donde se pasó la infancia, adolescencia, juventud, adolescencia y ahora tercera edad, es el cúmulo de experiencias y recuerdos.

            Una fotografía nos hace ver el tiempo vivido, los años que han pasado, una infancia rodeada de amigos en las esquinas, jugando de manera inocente con aquellos que estaba de moda, las pláticas, los bailes de quince años en las casas de las amiguitas, el bailar con el ritmo de los “negritos”, aquellos discos de vinil que comprábamos en aquellas tiendas donde se vendían los discos y posters de algunos artistas. En el parque Hidalgo, denominada Hollywood, o bien en los bajos del Novedades. También se podían comprar en algunas tiendas donde se vendían radios y consolas.

            El cambio tecnológico también experimentó el de la foto, de aquel radio en la cocina, poco a poco se fue cambiando por la consola que nos permitía el poder escuchar algunos discos, de la mano con este adelanto, los radios sufrieron un gran cambio, al tener la posibilidad de, además de escuchar nuestras radiodifusoras preferidas, teníamos los niños y adolescentes de aquellos años, de tener un cassette, una docena o más de canciones, pregrabadas o bien nosotros las grabábamos directamente de la radio.

            Posteriormente y con el paso de los años, la radio se convirtió en un artículo del recuerdo, ya que aparecieron en el mercado no solo nuevas formas de acceder a la música, sino también a observar como el adelanto tecnológico nos abría la posibilidad de nuevas experiencias. Radio, consola, grabadora, tocadiscos portátiles, la aparición de los discos compactos, desplazó los cassetes y entraron a escena otros artículos con mayor sofisticación, hasta llegar ahora a usar el usb para escuchar música.

            De la televisión que captaba las ondas por medio de grandes y altas antenas que se colocaban en los techos (algunas tenían antena de conejo), pasando del blanco y negro al color, eran grandes muebles y poco a poco se fueron más pequeños, llegando a haber portátiles. Las grandes pantallas cóncavas, llegamos ahora a las planas, de plasma de tamaños considerables.

            La fotografía nos permite ver que los años no pasan en balde, hemos sido testigos del cambio en la manera de escribir, muchas personas de la edad del de la letra, seguramente recordara aquellas antiguas máquinas de escribir, y en algunas escuelas secundarias y academias comerciales se acostumbraba que los alumnos y alumnas tuviesen sus propias máquinas portátiles para llevarlas y escribir en ellas. Posteriormente llegaron las máquinas eléctricas y otras con una bolita que proporcionaba mayor velocidad al escribir.

            No había la posibilidad de tener a la mano alguna máquina de fotocopiado, el de la letra recuerda una famosa y la primera que se instaló en nuestra ciudad y que estaba situada en la calle 62 con 59, se conocía cono Xerox. No había la posibilidad de esta opción, así que si se requería alguna copia se tenía que usar papel carbón. El de la letra recuerda el haber usado para su tesis de licenciatura (en la Escuela de Ciencias Antropológicas y en la Normal Superior de Yucatán) una máquina de escribir tradicional y usar el papel carbón para posteriormente llevarlas a la imprenta para encuadernarlas. Ya con el paso de los años el uso de la computadora y de los diskettes permitía escribir y archivar lo que se tenía que escribir. Un gran paso tecnológico que aún el día de hoy seguimos usando de manera habitual.

            El paso de los años nos ha permitido ver la evolución que ha tenido las telecomunicaciones. En el campo de la telefonía, pasamos de aquellos teléfonos que proporcionaba la empresa que restaba ese servicio, primero de disco, posteriormente de teclas, con este tipo de artículos vivimos mucho tiempo, y una manera que se tenía de hacer que no se usara de manera impropia, era el de ponerle un pequeño candado en el disco. Posteriormente llegó un adelanto que permitía tener comunicación estando fuera de la casa, fue la época de los radio localizadores, muy usado en su momento, pero lo revolucionario se dio con la llegada del teléfono celular y la intromisión en nuestro hogar y en el mundo de la Internet. Esta red permitía no solo el uso de los celulares sino de una nueva manera de vivir los programas de televisión.

            La telefonía celular marcó un hito en la historia de la comunicación y una ruptura en las relaciones familiares. Por una parte brindó la posibilidad de poder hablar, mensajear, y enviar videos, también ha sido uno de los elementos que ha permitido que las familias dejen de platicar a la hora de la comida, que se enajenen los niños al tener a corta edad un celular y propiciar una nueva dinámica. Los teléfonos celulares nos brindan la posibilidad de echar un vistazo a lo que ocurre en el mundo y poder tener mucha información a la mano. Lo vivido nos ha permitido conocer lo nuevo, lo de vanguardia.

            Muchos han sido los cambios vivido a través de los años, muchas situaciones tristes, el fallecimiento de los padres del de la letra, la llegada de nuevas enfermedades, la epidemia que causó mucho daño al mundo y a la sociedad en general muchas personas no solo perdieron su trabajo, sino también la vida de sus seres queridos. En el ámbito comercial, de las tiendas de la esquina, se pasó a los grandes centros comerciales, la apertura de tiendas de firmas internacionales, del cine del barrio, a los grandes edificios que albergan más de tres o más salas de cine con la comodidad inimaginable para las personas que vivimos en aquellos gloriosos años de los sesenta a los ochenta y más aún.

            Muchos cambios en todos los ámbitos de la vida, los recuerdos que nos brinda en esta ocasión el ver un retrato, una fotografía en donde se aprecian los años vividos, pero también la experiencia de haber podido vivir y estar aún en este mundo en dos siglos, el haber tenido la posibilidad de conocer a un santo en vida (Juan Pablo II). Más de seis décadas en donde el que escribe a conocido a personas de gran notoriedad en el ámbito académico, el conocer la Madre Patria ha sido una de las experiencias que no se borrarán con el paso de los años. Años en los que el de la letra ha logrado llegar a los 40 años de servicio en el ámbito de la educación, en donde ha conocida a verdaderos docentes y también a otros malos (como el Titiritero y compañía), pero hay de dulce y de chile, como en la gastronomía.

            Una solo fotografía nos remite al recuerdo, a la realidad, a experimentar y vivir miedos y emociones, anhelos, triunfos y fracasos. Sin lugar a dudas todo lo anteriormente escrito ha estado siempre en el recuerdo de la letra, pero al ver su retrato y ver que los años no pasan en balde. Una foto nos remite a lo vivido, nos da la posibilidad de la esperanza de que la vida aún es bonita y que siempre hay que ver lo positivo de ella, lo malo, se olvida pronto.

            Cuando ves una foto tuya caro y cara lectora, no solo te concentres en ver si estas viejo o joven, bonito o feo, sino en todo lo que representa las canas, las arrugas, el paso del tiempo es la oportunidad de valorar el pasado y de esperar un futuro promisorio. Solo unos pocos recuerdos.

Carpe diem

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