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Deportes y otras diversiones (22)

Ciclismo

El 4 de junio de 1900 se conmemoró el primer aniversario de la inauguración del Velódromo Yucateco, propiedad de Felipe Ibarra y de Regil. Contra todos los pronósticos, el furor por el ciclismo, que había alcanzado su cúspide en 1899, casi se había extinguido entre los yucatecos un año después.

            […] Antier, 4 de junio, hizo un año que se inauguró el “Velódromo Yucateco”, en Chuminópolis, del cual ya nadie se ocupa hoy […] (1)

En una breve nota, publicada unos meses más tarde, un redactor insistía en que, al parecer, ese sport efectivamente iba decayendo en Mérida. (2) La única explicación plausible que se nos ocurre es que aquella curiosidad mecánica, que en un principio atrajo la atención exclusiva de los hijos de la burguesía, se había convertido, en un parpadeo, en un medio de transporte adoptado por decenas de personas no precisamente pudientes. (3)

Meses antes de la inauguración del velódromo se integró aquí el Club Ciclista Águila, cuya junta directiva era la siguiente: presidente, Julio Rendón; vocales: Fernando Cervera G. Rejón, Luis Améndola, Martín Peraza, Perfecto Villamil C., Ernesto Fajardo y Alonso Guerra; tesorero, Fernando Rendón; secretario, Alberto G. Cantón. Suplentes: vicepresidente, Alberto García F.; vocales: José Rendón, Bernardo Cervera, Santiago Albor, Enrique Peón, Alfredo Zavala y Lorenzo Peón; protesorero, Vicente Rendón; prosecretario, Ernesto Fajardo. (4)

Este club organizó un concurso de bicicletas el domingo de carnaval (12 de febrero) en la plaza grande y prometió dos premios de 100 pesos en efectivo, un artístico estandarte y una valiosa medalla para “las bicicletas sobresalientes o notables por la originalidad o belleza en general de sus adornos”. Fungirían como jurados Eduardo González Gutiérrez, Luis F. Urcelay, Fernando Juanes, Delio Moreno Cantón y Serapio Rendón, quienes también adjudicarían menciones honoríficas. (5) Por su parte, la casa comercial de J. D. Díaz y Cía. ofreció otros dos premios: primero, una medalla de oro y segundo, una medalla de plata, con inscripciones alusivas, para las “dos bicicletas adornadas con mejor gusto y que sean de la marca de la fábrica “Sterling”, que eran las que expendía ese negocio. El jurado especial estaba conformado por Eduardo Thompson, cónsul americano, Camilo G. Cámara y Enrique Cámara. (6)

Para no quedarse atrás, otras empresas se comprometieron a premiar a los participantes destacados: la de Rogelio Suárez, con 200 pesos en efectivo, para una bicicleta Rambler; la de Ernesto Martínez H., con 50 pesos en efectivo, para una de las bicicletas Red Cros y Panter; “La Exposición” de los Sres. Guerra y Cía., un premio a la bicicleta que hubiera vendido, en tanto que Juan Martínez premiaría las bicicletas Hibbard y Ajax. (7)

A su vez, La Revista de Mérida daría un premio especial que consistiría en una valiosa y artística medalla; El Liceo de Mérida también se haría presente con un regalo, lo mismo que El Eco del Comercio y la sociedad La Unión. (8)

Un día antes del concurso, el sábado 11 de febrero, el Club Ciclista Águila mandó fijar grandes cartelones en las esquinas de Mérida que contenían el programa de aquella fiesta:

            […] Las puertas de entrada estarán abiertas desde las seis y media a.m.

            Las dos bandas militares, comenzarán a tocar alternativamente, desde las ocho de la mañana.

            Desde esta hora, comenzará a funcionar el gabinete fotográfico, que se instalará especialmente para tomar las fotografías de las bicicletas y de otros vehículos adornados, que entren al concurso.

            Se dará el primer toque de corneta, para prevenir el principio del concurso, con diez minutos de anticipación.

            El segundo toque de corneta, indicará que comienza el concurso.

            El tercer toque de corneta indicará que termina el concurso.

            Inmediatamente se organizará la carreta de TORTUGA, que premiará el propietario del Velódromo Yucateco, Sr. Felipe Ibarra y de Regil. Los ciclistas que quieran tomar parte en esta carrera, se servirán inscribirse antes del concurso, de ocho a ocho y media de la mañana, en el registro que llevará el socio comisionado Sr. Perfecto Villamil y Castillo […] (9)

En la plaza de Independencia se instalaron varios templetes, se colocaron lonas para proteger del sol a los asistentes y el club ciclista obsequiaría ramos de flores atados con cintas tricolores a las damas que concurrieran a la matiné. (10) (Continuará)

Referencias

(1).- Dos noticias. (1900, 6 de junio). La Revista de Mérida, p. 2.

(2).- El Ciclismo en México. (1900, 28 de julio). La Revista de Mérida, p. 2.

(3).- En 1898 ya circulaban en Mérida 125 de estos vehículos. Véase: El ciclismo en Mérida. (1898, 6 de mayo). La Revista de Mérida, p. 3.

(4).- El Club Ciclista “Águila”. (1899, 21 de enero). El Eco del Comercio, p. 1.

(5).- Jurado Calificador. (1899, 31 de enero). El Eco del Comercio, p. 2; véase también: Premios que conferirá el jurado especial del Club Ciclista “Águila”. (1899, 11 de febrero). El Eco del Comercio, p. 2.

(6).- Un Jurado Especial. (1899, 9 de febrero). El Eco del Comercio, p. 3.

(7).- Premios que conferirán los Sres. Agentes de Bicicletas de esta ciudad. (1899, 11 de febrero). El Eco del Comercio, p. 2.

(8).- Premios que darán varios. (1899, 11 de febrero). El Eco del Comercio, p. 2.

(9).- El Concurso de Bicicletas. (1899, 11 de febrero). El Eco del Comercio, p. 2.

(10).- El Club Ciclista Águila. (1899, 28 de enero). El Eco del Comercio, p. 3.

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