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Notas al aire 89

Incendio en el Teatro Peòn Contreras (2)

El martes 1º de noviembre de 2022, me enteré en la noche que se había quemado el Teatro Peón Contreras.

Tal vez porque en ese momento, se estaba remasterizando mi bronquitis, escuché con escepticismo la noticia. Y más que nada pensé que era otra forma de sacar dinero para una soñada precampaña presidencial, un distractor muy siniestro por algo terrible que se avecina, o lo que sucede cada vez que se “arregla/restaura/repara/reconstruye” algo: dinero: nóminas y facturas infladas, para obtener ganancias ilícitas de funcionarios y sus aliados de siempre en la iniciativa privada.

¿Por qué hoy habría de ser diferente de ayer?

Las calenturas, la tos y el pecho congestionado, me hizo deslindarme de si al Peón Contreras lo habían matado a propósito o se había suicidado por fastidio y por hastío de tanta mentira que contenía y contiene en su vientre desde hace más de cuatro décadas en que fue reconstruido y otra vez sobre reconstruido por el huracán que destruyó el techo demostrando que estaba agarrado con sosquiles ya muy viejos.

En ese entonces, después del huracán, sucedieron dos cosas muy “simpáticas” – por llamarlas de alguna manera-, en mi vida:

1.- Hice este comentario, agregando que la restauración de la cúpula hecha por el INBA, era horrible y nefasta, ya que parecía que no se había confiado a pintores restauradores, sino pintores de brocha gorda, su restauración, pues habían repintado musas y ninfas cuyos brazos emergían de sus gargantas…

Y que el techo estaba en tan mal estado, que era culpa de quien había dirigido la reconstrucción por parte de Bellas Artes.

Incendio en el Teatro Peòn Contreras (1)

Recuerdo que en esa reunión, Alejandro Muñoz se paró indignado y me gritó que estaba yo equivocado, que toda la restauración había sido de primera, no sólo el mural de la cúpula, sino el techo de donde pendía la lámpara gigante. Y que él lo sabía, porque era su padre quien había dirigido esta restauración.

Lo miré muy fijo y le contesté: no tengo porque decir mentiras, está en los informes que han salido en los periódicos de mi Estado. Ante esto, agregó: que aunque mi padre ya está retirado, puedes conversar con él.

Mi respuesta fue muy contundente: no estoy hablando mal de tu padre, sino de un sistema podrido y tramposo, y tampoco me interesa molestarlo en su retiro. Tampoco estoy haciendo una investigación periodística a fondo, ni voy a escribir un libro, ni nada por el estilo, simplemente hice un comentario de lo que pienso.

Y allí quedó el asunto. Alejandro se disgustó un tiempo, pero Eduardo Hulverson (+) intervino y organizó una cena muy íntima para que limáramos asperezas. Y así fue. El Teatro Peón Contreras dejó de ser tema de conversación con este grupo de amigos, hoy casi todos muertos por angas o mangas.

2.- Lo sucedido con el Teatro Peón Contreras, fue noticia nacional y la razón por la que mi amigo Javier Pérez (+), me habló para decirme que como uno de los jefes del lugar donde trabajaba, tenía el poder de informarme que el Instituto de Cultura de Yucatán, se comunicara con él como representante de la empresa donde trabajaba (de origen alemán. Desde hace más de una década se retiró de nuestro país.), dedicada a sonido, luz y ambientaciones, restauraba todo lo relacionado con sonido y luz, gratuitamente, con la única condición de que les dieran crédito como empresa alemana.

Le respondí que me parecía genial y que me pondría en comunicación con la persona adecuada para que se comunicaran con él.
Así que le hablé a Raquel Araujo que era la que tenía a su cargo Artes Escénicas del ICY y le pasé la información, con nombre y teléfonos.

Nunca se comunicaron. Raquel ignoró o fingió hacerlo, pues le hablé varias veces. Era el tiempo que no podías hablar directamente con Domingo Rodríguez Semerena director del ICY, pues se encontraba secuestrado por su siguiente de abordo el avaricioso de poder y dinero Licenciado Tamayo y un grupo de sus subalternos que eran los que filtraban información, dineros, daban o quitaban trabajo y demás…

Este como otros temas similares. jamás los he tocado cuando converso con Raquel.

¿Qué sucedió?, no lo sé, ni quiero saberlo. Pero nunca se comunicaron, y sí pagaron fortunas en sonido y luz en la restauración del Teatro Peón Contreras.

Estos ejemplos me hacen pensar otra vez que muchas tragedias son hechas por manos humanas simplemente para tapar enormes siniestros con sus correspondientes daños colaterales y detrimentos a un futuro cercano.

La verdad es algo que todos buscamos, pero cuando la tenemos en las manos casi siempre resulta insólita para los demás, ya que ayer, como como hoy, y más como ahorita, gracias a las llamadas redes sociales y mediáticas y todo la parafernalia de cómo se maneja la realidad que vivimos o creemos vivir, es que la mentira es lo que se hace verdad pública.

Verdadera manipulación de masas, que ya estaba anunciada y dicha en profecías, por muchos filósofos, estudiosos de la comunicación y analistas e historiadores políticos desde… … …

El tema del Teatro Peón Contreras da para más, porque tiene mucha tela de donde cortar. Sabemos que como siempre se le echará la culpa, pues el público del circo romano quiere sangre, al “más débil” aparentemente. Aunque las manos ejecutoras sean las mismas que no cuidan el teatro donde trabajan, pero éstos, hay que reconocerlo, no son más que peones del tablero de ajedrez y quienes mandaron realizar el siniestro son gente de muy pero mmuuuuy arriba y este asunto corresponde a muchos y nefastos intereses.

Aunque tal vez sería el momento de recapitular el reordenamiento del Teatro y que deje de estar secuestrado por la OSY, quien ya cuenta con los apoyos económicos suficientes de su patronato y del Gobierno del estado tanto en dinero como en especie. Un ejemplo es no cobrarles el alquiler del teatro para los conciertos y otras prebendas. Y poder utilizar libremente ese espacio y no dejar que suceda lo que sucedió y sucede hasta hoy, con el Teatro Felipe Carrillo Puerto de la UADY, secuestrado por una familia desde hace muchas décadas para sus ensayos y sus sucesiones de poder a nivel de burocracia cultural.

Los artistas, bueno, los que no esperan prebendas especiales del gobierno y sus instituciones culturales, piden que el Teatro Peón Contreras sea del pueblo y para el pueblo y no un recinto particular de ninguna asociación artística y privada.

Bien puede ser este es el momento perfecto para que la OSY tenga un espacio propio para sus ensayos y deje libre este escenario para que ensayen otros grupos artísticos, que tienen por derecho ensayar allí a cualquier hora. Y sí, que la OSY como parte del pago en especie, de allí, sus conciertos los viernes y los domingos, como siempre.
“Es difícil creer que es real.

Esconder la verdad es fácil. Escapar de ella no lo es” (La Sospecha 2021, Serie televisiva).

Fernando Muñoz Castillo

Escritor, hacedor de libros objeto, dramaturgo y director de teatro. investigador e historiador de teatro y cine. curador y museógrafo. periodista cultural. ha publicado varios libros.

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