Bienestar Espiritual

Microhomilía

Microhomilía

Somos llamados al bien. Todos queremos ser buenas personas, sin embargo no siempre lo logramos; cuando menos lo esperamos y muchas veces sin querer, nos equivocamos, «metemos la pata».

Hoy la Palabra nos anuncia que para «ajustarnos», es decir para ordenar la vida hacia Cristo y encaminarnos a su encuentro, no es necesario no caer o no equivocarse, sino reconocer que nos equivocamos o que hemos caído, tener conciencia de la necesidad ser perdonado, transformado.

El soberbio se pierde en la falsa idea de que es perfecto, permanece cerrado y desajustado.

El humilde, reconoce y pide perdón, entonces se abre a la conversión, a la vida buena y nueva en Cristo.
Pidamos a Dios la gracia para reconocer nuestras caídas, para pedir perdón y para vivir la conversión, es decir, irnos transformando en mejores versiones de nosotros mismos.

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