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Sobre Sara Molina Font

Sara Molina Font

Un buen paso para recuperar la memoria y la obra de Sara Molina Font fue posible en la conferencia que brindó Fernando Muñoz en el Centro Cultural Prohispen, dentro del ciclo “Mujeres en nuestra historia”, el pasado martes 18 de octubre. El investigador empezó por señalar que una escuela secundaria de Ciudad Caucel fue denominada con el nombre de la intelectual yucateca, y aunque lamentablemente sin que se enseñe a alumnos y maestros cuál fue la aportación que la hizo merecedora de darle nombre a un centro educativo es un reconocimiento que debe destacarse.

Sara Molina escribió artículos, crónicas y semblanzas en diferentes publicaciones, que se compilaron en Siluetas (1926). En este libro, disponible en la Biblioteca Virtual de Yucatán, podemos encontrar temas diversos de literatura, artes y hechos culturales diversos, así como entrevistas diversas, ya sea a funcionarios, periodistas y al arqueólogo Sylvanus G. Morley que al carpintero Velázquez o al joyero Rosel, además de algunos juicios valorativos acerca de la autora. Pero como señalaba Fernando Muñoz desconocemos gran parte de su biografía (por ejemplo, más detalles acerca de su contribución al turismo en época de Carrillo Puerto) y de su producción, como por ejemplo los cuentos infantiles. Al respecto, en una revisión rápida encontramos en la biblioteca digital arriba mencionada las fichas de varios tomos de Aventuras de Sorelina y Trifaldini.

También se requiere conocer los trabajos que realizó en colaboración con Halfdan Jebe, músico noruego que residió en Mérida, entre ellos lo que tal vez sea una ópera o una suite para niños, de la cual es la autora del texto y responsable de la gestión para que se interpretara en el Palacio de Bellas Artes de la capital del país.

El ponente se refirió a la maledicencia que acompañó la vida de Sara Molina por su actitud libertaria en su vida, que entre otros hechos, la llevó a casarse dos veces y divorciarse en ambos casos. El estigma de la mujer loca se le asignó al igual que a tantas escritoras hispanoamericanas, una percepción marcada por los prejuicios morales de otra época y la consiguiente misoginia.

Asimismo, comentó que en su adolescencia llegó a conocer a Sara Molina debido a que ya mayor acostumbraba asistir a reuniones en casa de la abuela de José Antonio Castellanos y la escuchaban leer sus cuentos a las señoras presentes. También habló acerca de las conversaciones que sostuvo con Vicente Uvalle, músico y pintor, acerca de Jebe y del modo en que recibió un conjunto de cartas de éste, de tema amoroso principalmente, de las que lamentablemente varias se extraviaron en algún malhadado préstamo hecho en base a la buena fe.  

Al final de la charla leyó algunas de esas cartas, que bien valdría la pena reproducir por medios digitales y transcribir como parte del conocimiento de la escritora y del músico noruego (que por cierto también ha cargado cierta mala fama, que Fernando se encargó de rebatir con explicaciones relativas a sus orígenes geográficos y culturales).

La charla fue motivación para que nos aboquemos desde diferentes campos a recuperar la obra de Sara Molina y difundirla. A hacerle justicia. De paso, a tener presente también la obra de sus hermanos como Gustavo -uno de los fundadores del Partido Acción Nacional y quien, según leí alguna vez en un artículo de un simpatizante de dicho partido, era ateo- y Julio.

El primero fue autor de libros de temas diversos acerca de Yucatán y el segundo de Halachó 1915, testimonio en forma de diario acerca de la llegada de las tropas carrancistas a Yucatán, pero quien también emprendió proyectos relacionados con la tecnología, sobre todo de la relacionada con los medios de comunicación. Además, Alicia Molina, hija de Julio, es también autora de libros de literatura infantil y en alguna ocasión hubo oportunidad de que viniera a Mérida a un encuentro nacional de promotores de lectura. Cabe señalar que todos ellos descienden del historiador Juan Francisco Molina Solís. Al final del evento, que llenó el salón, escuchamos los comentarios de Juan Francisco Peón Molina, quien también aportó importantes datos acerca de la personalidad y la obra de Sara Molina Font, tía abuela suya.

Hay mucho trabajo por hacer para que reconstruyamos la justa dimensión de Sara Molina Font, de tantas escritores y artistas yucatecos cuya obra se está perdiendo o que yacen en el olvido. El ciclo continuará el jueves 27 de octubre con una conferencia acerca de Rita Cetina Gutiérrez y sus alumnas, a cargo de la Dra. Piedad Peniche Rivero. 

Jorge Cortés Ancona

Licenciado en Derecho, con Maestría en Cultura y Literatura Contemporáneas de Hispanoamérica. Es egresado del Doctorado en Literatura de la Universidad de Sevilla con una tesis sobre teatro y boxeo, y cuenta con un DEA (equivalente de maestría) de la misma institución. Ha impartido clases y cursos en diversas instituciones educativas y culturales sobre literatura e historia de las artes visuales. Ha escrito numerosos artículos y entrevistas sobre temas culturales y figura en varias antologías de poesía.

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