Quintana Roo

Desalojo del predio Victoria en Mahahual provocó disturbios con impacto en la niñez, el tránsito y el turismo

Un policía y un ciudadano resultaron lesionados

19 de octubre/ Cancún, Q. Roo.- Infantes afectados por gases lacrimógenos, al menos un policía y un ciudadano lesionados, bloqueo de una carretera federal, tours turísticos, suspendidos, y dos patrullas quemadas, fueron el saldo de los disturbios que provocó el desalojo del Rancho Victoria, un predio invadido desde hace años en la localidad de Mahahual, en la zona sur de Quintana Roo.

Pasadas las 11 horas de hoy, una actuaria, acompañada por otras personas, se presentó en la puerta del predio, ocupado irregularmente por más de 15 familias.

Mientras la funcionaria pedía hablar con “Don José”, como parte de la orden de desalojo en su poder, 72 elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Quintana Roo iban descendiendo –con escudo en mano– de sus patrullas y aproximándose al predio.

Del otro lado de la reja le dijeron que “Don José” no estaba, la actuaria le manifestó que traía consigo un acuerdo fechado el 2 de diciembre del 2019 y del 24 de agosto del 2022, y que su presencia ahí buscaba dar cumplimiento a una orden de desalojo.

El hombre le pidió por favor que le permitiera tomarle una foto al escrito para mandarla al abogado, porque había un amparo en contra de la expulsión de la gente.

Uno de los policías intervino para hacerle saber que ellos “no venían a pedirle por favor” y le exigió hacerse a un lado. La actuaria remató señalando que las suspensiones definitivas se habían venido “abajo”.

“Por ese motivo yo le solicito, por favor, que desalojen el área para que nosotros procedamos a llevar a cabo la diligencia”, prosiguió.

Él se negó, hasta en tanto no localizara a su abogado y la actuaria, tronando los dedos, amenazó:

“Si ustedes no me permiten el acceso, voy solicitar que cada uno de los elementos empiecen a subir a personas a las patrullas, se van detenidas para que yo pueda llevar la diligencia”, insistió por tercera vez, frente a personas que le notificaban que ahí había menores de edad y mujeres embarazadas”.

Los ánimos comenzaron a tensarse. Vecinos ubicados en la periferia fueron notificados del intento de desalojo y comenzaron a aproximarse a la entrada, desde el área exterior.

“¡Que se vayan! ¡fuera! Esa es la capacitación que reciben para maltratar a la gente, tanto dinero gastado por el gobierno del estado”, gritaban, mientras otros amenazaban con “agarrar” y hasta linchar “al licenciado”.

Ante la negativa de desocupar el predio y las agresiones que subieron de tono, la policía entró en acción.

Aquello escaló a un velado enfrentamiento en el que pobladores arrojaron piedras, quemaron llantas y bloquearon la carretera federal Mahahual-Cafetal, entre detonaciones que, en la confusión, se desconocía si eran de balas reales o de goma.

La policía disparó proyectiles “de sal”, especiales para la disuasión de multitudes, según la descripción que horas después, daría el coordinador del Gabinete de Seguridad y Justicia del gobierno estatal, José de la Peña, quien rechazó que se hubieran detonado armas de fuego o que la niñez hubiese resultado afectada.

Los oficiales también arrojaron gases lacrimógenos, que se extendieron hasta la primaria “Vicente Kau Chan”, que se encuentra a 100 metros del predio, casi enfrente, lo que obligó a la directiva a evacuar el plantel. Madres de familia, llorando, corrieron para recoger a las y los menores.

Algunos testimonios refieren que hubo 15 infantes con fuerte irritación en los ojos, debido a los gases.

“Parecía zona de guerra pasando la alcaldía”, describió una de las habitantes de la localidad.

Los disturbios provocaron indirectamente que las tres touroperadoras que transportan a cruceristas, del muelle de Costa Maya hacia zonas arqueológicas cercanas y hacia Bacalar, cancelaran los viajes con salida de Mahahual, para preservar su seguridad.

El dato fue confirmado por una de las tres compañías a EstamosAquí.mx. Comerciantes y restauranteros se vieron igualmente impactados.

Taxistas que lograron salir para llevar a turistas a los atractivos cercanos, tuvieron problemas para regresar al puerto, porque el tránsito para entrar y salir de Mahahual quedó parcialmente interrumpido durante varias horas por el bloqueo de la carretera federal, con llantas, piedras, botes y cuanto objeto se encontró.

Al sitio arribó la titular de la Secretaria de Gobiermo, Cristina Torres.

Rotulado como Rancho Victoria, el predio en cuestión está subdividido por varios terrenos pequeños, ocupados irregularmente por más de 15 familias; se localiza cerca de la alcaldía y, casi enfrente, se encuentra la escuela primaria.

La tenencia de la tierra ahí –como en todo Mahahual– es un problema, porque entre la comunidad se habla que el predio “Victoria” tuvo por dueños a dos hermanos enfrentados entre sí. Uno de ellos es “Don José”, quien vendió terrenos a los ocupantes, quienes han construido ahí desde viviendas, hasta un templo. Su padre le heredó a él y a su hermano, esa propiedad.

Horas después de los hechos, vino la versión oficial. Desde el Complejo de Seguridad C5, en Cancún, José de la Peña informó que el saldo del desalojo fue de un policía lesionado y un ciudadano lastimado al ser alcanzado por alguno de los cartuchos de sal que fueron disparados por la policía. También habló de una patrulla quemada, aunque en realidad fueron dos.

De la Peña Ruíz de Chávez atribuyó lo ocurrido a un “pleito entre particulares”, provocado por “personas ajenas” al desalojo, quienes llegaron a incitar a quienes abandonaban el sitio como parte de la diligencia.

Indicó que en la incursión participaron 72 elementos, a petición del un Juzgado Civil, para concretar una orden de desalojo, la cual se desarrollaba inicialmente de forma pacífica, hasta que los supuestos agitadores llegaron a provocar a la autoridad.

“Incitaron a la violencia a los demás vecinos y generaron actos de violencia en contra del personal del Juzgado y de los elementos (de policía) que acompañaban la instrucción del Juzgado.

“Fueron situaciones provocadas. La corporación de Seguridad tenía la instrucción precisa de no caer en provocaciones; tenía la instrucción precisa de actuar bajo los protocolos establecidos por la normatividad y evitar a toda costa los hechos violentos”, señaló.

No obstante, anunció que 10 elementos serán suspendidos de sus funciones para determinar si se cometieron o no excesos o abusos de fuerza durante su encomienda.

Sobre los disparos, rechazó que se utilizaran armas de fuego, pero sí mecanismos disuasivos, que describió como “bolsas de sal, que son cartuchos de sal especiales para estos operativos”.

Los cartuchos con proyectiles de sal se usan para el control o dispersión de multitudes y no son letales, pero pueden dejar lesiones graves permanentemente y son muy dolorosas.

El funcionario remarcó que se pidió la intervención de personal de la Comisión de los Derechos Humanos de Quintana Roo (CDHEQROO), un día antes, vía oficio, para acompañar la diligencia y que se diera fe de la misma.

“Hasta donde tengo entendido, no se tuvo presencia de los funcionarios de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, que será otro tema que se estará investigando en su momento”, dijo.

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