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Mr. Grossi y Mme. Roux (13)

Después de exitosas presentaciones en México, La Habana y Progreso, el sábado 21 de abril de 1900 el célebre fascinador Mr. Grossi y su médium Mme. Roux comenzaron una serie de funciones en los salones del casino de “La Unión”. (1)

La cartomancia, escamoteo y transformación de diversos objetos intrigaba a numerosos yucatecos, aunque eran las inexplicables experiencias de sugestión las que en realidad los fascinaban. Previamente se habían presentado en Mérida el Profesor Stark Hermann y su médium Miss Renee Louise, que dejaron impresionados a los asistentes. La pareja recién llegada no se quedaría atrás.

            […] Presentada la medium, Mme. Roux, por Grossi, éste la sugestionó con gran facilidad principiando las experiencias de la transmisión del pensamiento, llevándose a cabo por medio de los espectadores.

            En efecto, cualquiera de los concurrentes, decía en secreto a Grossi, el pensamiento que tenía, y el sugestionador, sin tocar, sin tocar siquiera a la medium, la ordenaba y dirigía con sólo la mirada, haciéndole ejecutar inmediatamente lo que el espectador había pensado.

            Entre estas experiencias se hizo notar la siguiente por lo complicada:

            Pensó un espectador que la medium se llegase a él, extrajese de un bolsillo un periódico y buscase en él determinada palabra. Grossi, con el gran poder de sugestión que hacía obrar sobre su medium, hizo que ésta, con asombro de los concurrentes, ejecutase al pie de la letra el pensamiento.

            Todas las experiencias fueron muy aplaudida por el público.

            Siguióse la tercera parte; en ésta, Mr. Grossi invitó a las personas que quisieran dejarse sugestionar, a subir a su estrado. Aceptaron la invitación algunos jóvenes y principió sus experiencias con ellos, por los fenómenos de atracción, sugestionándolos después, haciendo a uno que pegara la mano a la pared, sin que le fuese posible despegarla, hasta que Grossi lo sustrajo del fluido; a otro hízole sentir gran sensación de calor, por lo que el sugestionado comenzó desesperadamente a desvestirse, siendo la más cómica de las experiencias la que consistió en hacer creer a un joven, que una vela esteárica era chocolate, haciéndosela comer con verdadero apetito.

            Pero lo que más asombro causó fueron los trabajos que ejecutó en la persona de un medium que le acompaña.

            Después de haberlo fuertemente sugestionado haciéndole adoptar por largo espacio de tiempo posturas de estatua, púsolo en estado cataléptico.

            Así, levantó aquel cuerpo que tenía toda la rigidez de un cadáver, colocando su cerebro sobre el respaldar de una silla y sus pies sobre el respaldar de otra. El cataléptico permaneció perfectamente rígido. Hízole luego pasar al estado de anestesia, llevando a cabo la peligrosísima experiencia de atraversarle una mejilla con un punzón. El medium no pareció sentir el más mínimo dolor. Luego sacóle el instrumento volviendo al sugestionado a su normal estado.

            El domingo por la noche, Grossi, con poca variación, repitió las mismas experiencias del sábado.

            Hoy por la noche, dará su tercera y última función.

            El espectáculo es notable hasta bajo el punto de vista científico […] (2)

Como sucedía en otros espectáculos, algunos jóvenes, con cuanquier pretexto, o quizá por exceso de testosterona en su torrente sanguíneo, adoptaban actitudes que los mayores consideraban desconsideradas para con los demás:

            […] Con pena hemos visto el incorrecto proceder de algunos caballeritos que sin miramiento alguno a las damas y caballeros respetables, convierten el local en que hace sus experimentos Mr. Grossi, en un circo de toros.

            Esperamos que hoy no se repetirá esto que tan mal habla en favor de la educación de aquellos individuos; y si se repitiere, que la policía los enseñe a tener respeto a las damas […] (3)

Las exhortaciones, advertencias y amenazas no surtían efecto entre aquellos caballeritos que, muy probablemente, pertenecían a familias pudientes y que por ello mismo eran intocables:

            […] Llamamos de nuevo la atención de la policía acerca de ciertos jovencitos que, creyéndose muy graciosos, faltan al respeto a las damas que concurren a las funciones que da Mr. Grossi en “La Unión”.

            La noche del martes último, hicieron verdadero derroche de grosería, sin que los guardianes del orden público que allí estaban marcaran el alto a los escandalosos […] (4)

En la función del martes 24 de abril, luego de sus juegos de prestidigitación y sus trabajos de adivinación a través de Mme. Roux, Mr. Grossi presentó a los concurrentes nuevas experiencias de sugestión mental, aunque esta vez fue Mr. Grossi el que se prestó a ser sugestionado por algunas personas del público:

            […] Hizo dos experimentos que resultaron como todos los suyos, muy lucidos. Hizo primero que un concurrente lo sacara fuera del salón, previamente vendados los ojos. Cuando estaba completamente fuera, otra persona de la concurrencia trazó en el salón una larga raya, llena de curvas. Volvió Grossi, y sugestionándolo un joven espectador logró éste que el fascinador, caminase sobre la raya y se detuviese en los puntos que el espectador le ordenaba con el pensamiento.

            Por este mismo medio, sugestionado por otro concurrente, se hizo la experiencia del simulacro de un crimen, encontrando Grossi, al supuesto asesino, a la víctima, el puñal, y un objeto robado.

            El público salió muy satisfecho del curioso e interesanta espectáculo.

            Hoy se verificará la cuarta función a beneficio de Mad. Roux […] (5)

El jueves 26 de abril la compañía de Mr. Rossi dio su última función en los salones del casino de “La Unión”:

            […] En sus juegos de prestidigitación, el que más llamó su atención, fue el institulado Futuro, consistente en haber sabido, antes de la función, qué periódico, de qué día, qué página, qué columna y qué linea, escogería el espectador para la experiencia.

            Siguió a esta parte la adivinación del pensamiento de Mad. Roux, cuyo beneficio se celebraba esa noche, con el mismo feliz resultado, que en las funciones anteriores.

            Concluye la velada con experiencias de sugestión mental, adivinación del pensamiento entre Mr. Grossi y algunos espectadores.

            El público salió de esta función de despedida muy satisfecho, y es indudable que el simpático y hábil Grossi ha dejado muy buenos recuerdos en esta ciudad […] (6)

En la columna titulada Sinfonía Dominical, firmada por Los Tres Bemoles, se afirmó que las experiencias de sugestión hipnóticas de Mr. Grossi y Mme. Roux habían impactado a todo tipo de público y generado diversas reacciones:

            […] consideraciones en los hombres de ciencia, risas algunas veces en los petulantes cursis, espanto en el ánimo de las viejas, perplejidad en el pensamiento de los ignorantes, duda en los escépticos y ha hecho sonar muchos aplausos en los oídos de los ejecutantes y muchos del águila en sus bolsillos […] (7)

Finalmente Mr. Grossi y compañeros fueron contratados para actuar en el teatro Justo Sierra de Izamal, en el marco de la feria tradicional de esta población. (8) (Continuará)

Referencias

  1. – Un hipnotizador en Mérida / Mr. Grossi en “La Unión”. (1900, 21 de abril). La Revista de Mérida, p. 1.
  2. – Los trabajos de Mr. Grossi / Notables experiencias de sugestión. (1900, 24 de abril). La Revista de Mérida, p. 2.
  3. – Algo muy feo. (1900, 24 de abril). La Revista de Mérida, p. 2.
  4. – Haz de noticias. (1900, 26 de abril). La Revista de Mérida, p. 2.
  5. – Las últimas experiencias de Mr. Grossi. (1900, 26 de abril). La Revista de Mérida, p. 2.
  6. – Despedida de Mr. Grossi. (1900, 28 de abril). La Revista de Mérida, p. 2.
  7. – Los Tres Bemoles. (1900, 29 de abril). Sinfonía Dominical. La Revista de Mérida, p. 1.
  8. – Grossi en Izamal. (1900, 28 de abril). La Revista de Mérida, p. 2.

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