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Mimi Derba: Tres Partes de Afrodita (V)

Ese año, 1917, en el mes de noviembre Mimí viajó a Nueva York para promover su producto fílmico. El proyecto no fructificó así que al regresar liquidó el negocio. Diez años más tarde en entrevista respondería:

«-¿Por qué abandonó el cine, Mimí?

-Yo no lo abandoné – repuso vivamente -, el cine me abandonó a mi, es decir: se deshizo el negocio que ya teníamos Rosas y yo…surgieron intrigas…lo que pasa siempre.» 7

 Después de sus producciones, Mimí trabajaría en otra cinta muda, pero para la compañía Ediciones Aguila Film en 1919, compartiendo créditos con la cupletista española Consuelo Mayendía.

DOS CORAZONES (1919)

Producción: Ediciones Aguila Fil, S. A.

Dirección artística: Francisco de Lavillete

Argumento basado en la novela Helen et Mathilde de Sadophe Belot

Arreglo cinematográfico: Francisco de Lavillete

EL REENCUENTRO CON EL CINE

 Mimí no volvió a trabajar en el cine silente nacional. Su retorno a los sets fue en 1931 para incursionar en la primera gran producción del cine hablado, pues vino de Hollywood Lupita Tovar, quien ya poseía un nombre en la meca del cine. La cinta en cuestión es Santa.

 En la década de los treinta, Mimí sólo trabajo en ocho películas más, en dos de ellas alternó con dos grandes divas. En 1937 trabajó a lado de la eximia doña Virginia Fábregas en Abnegación; y al año siguiente con la gran tiple del teatro de revista en México María Conesa, el filme en cuestión fue Refugiados en Madrid; ese mismo 1938 trabajó por segunda y última vez con quien reapareció en el cine sonoro, Lupita Tovar, la cinta: María.

 Como dato para la trivia cabe anotar que la Derba trabajó en las dos producciones que en esa década se hicieron sobre Sor Juana Inés de la Cruz, en la primera interpretó a la virreina doña Leonor; y en la segunda a doña Isabel de Asbaje madre de Sor Juana.

 A partir de la década de los cuarenta, este retorno a los sets no volvería a tener grandes interrupciones, sólo la causada por su muerte el 14 de julio de 1953, después de la filmación de Casa de muñecas, al lado de Marga López, Ernesto Alonso, Miguel Torruco y María Douglas una de las grandes actrices del teatro mexicano de todos los tiempos.

 Mimí Derba trabajó en los años treinta y primeros de los cuarenta, al igual que la primera Santa de nuestro cine: Elena Sánchez Valenzuela, en una dependencia de gobierno: la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas.

Como colofón hay que anotar que en 1925, Mimí publicó un libro de crónicas: Realidades.

 El público popular la recuerda como la aristocrática abuela de Chachita en Ustedes los ricos (1948).

 Pocos la recuerdan como escritora y poeta, publicó un libro, una obra de teatro y una novela editada por el periódico El Universal. Su libro de cuentos resulta muy importante de revisar en estos momentos, ya que en ellos supo captar realidades del momento en que los escribía, así que en ellos se encuentran tipos, modas y formas morales que eran operantes en ese tiempo. Además de que están muy bien escritos y son de una amenidad fascinante.

 Es necesario apuntar que Mimí Derba, fundó el primer Sindicato de Actores en nuestro país, así como fue la única mujer en la naciente radiodifusara XEQK, volviéndose en 1939 la protagónica de la estación de radio. Así también es necesario e importante recordar que hizo al presidente Plutarco Elías Calles un proyecto para crear el Centro Cultural de Estudios Cinematográficos, el cual…fue rechazado.

 Mimí Derba, nuestra primera gran diva del cine mudo, fue mujer que correspondió a su momento histórico, primero tuvo una exitosa carrera en los escenarios frívolos del teatro mexicano, estando en el teatro se volvió la primera directora de cine en nuestro país, Decepcionada del teatro y de los estudios de cine,  durante algún tiempo se retiró. Volvió con el cine sonoro para encarnar a Elvira la lenona dueña del burdel donde triunfa Santa, después poco a poco se reincorporó al cine sonoro  donde se desempeñó como la clásica actriz de carácter, personaje que encarnó con la sobriedad y el profesionalismo propio de las actrices formadas en aquellas compañías de principios de siglo, acostumbradas a representar a veces en un día tres obras diferentes.

 En estos tiempos de mujeres empoderadas, es cuando más importante se vuelve retornar a estas mujeres mexicanas que en su momento se salieron del molde clásico que se le había otorgado la sociedad, aún fuesen artistas. Las mujeres eran mujeres embozadas, y ella como  Elena Sánchez Valenzuela y otras, rompieron la mordaza y lucharon por crear instituciones importantes  en nuestro país como lo haría en este momento con toda la libertad cualquier mujer, en un tiempo que no estaba permitido tener iniciativa propia y ser independiente como ser humano.

                                                  Fernando Muñoz Castillo.

NOTAS

1.- Armando de Maria y Campos. Crónicas de teatro de «Hoy», Editorial Botas, Mé-

     xico, 1941, pp. 125,126,128-129                 

2.- Armando de Maria y Campos. El teatro de género chico en la revolución me-

    cana, Biblioteca del Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución

    Mexicana, México, 1956, p. 131

3.- Ibid., pp. 154-155

4.- Ibid., pp. 190-191

5.- Salustiano en  Mefistófeles, citado por José Ma. Sánchez García, «Historia del

    Cine Mexicano», Cinema Reporter del 29 de diciembre, México, 1951, p. 57-58

6.- Gabriel Ramírez Aznar. Crónica del cine mudo mexicano, Cineteca Nacional,

     México, 1989, p.72

7.- Enrique De Llano. Confidencias e indiscreciones. Mimí Derba, Jueves de

    Excélsior Nº 284 del 17 de noviembre, México 192

Fernando Muñoz Castillo

Escritor, hacedor de libros objeto, dramaturgo y director de teatro. investigador e historiador de teatro y cine. curador y museógrafo. periodista cultural. ha publicado varios libros.

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