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Ella es como un arcoíris

En el año 1968 vivía en la ciudad de México en un departamento de la colonia Narvarte en el cual habitaban junto con otros cuatro yucatecos. Acababa de entrar a la escuela de economía de la UNAM ya que por entonces en Mérida no existía ducha carrera. Casi sin darnos cuenta estalló por parte d ellos jóvenes de manera espontánea lo que posteriormente se convertiría en el más grande movimiento social del siglo XX después de la revolución mexicana. Desde un principio hubo una inexplicable represión salvaje y sin motivo, en incomprensible para los jóvenes y estalló la huelga en todas las escuelas y facultades de la universidad a las que se unió el politécnico. Todos los días caminábamos con los fabulosos 18 años hasta C.U. la huelga era un motivo de fiesta. Sabíamos de las represiones y brutalidad de la policía durante las manifestaciones, pero jampas uno imagina cuando es joven que aquellos no te tocarán. Eso es para otros.

Aquellas excursiones a la C.U. era una especie de fiesta. Había cine, mucha poesía, y sobre todo la música. Ahí en la explanada cantó Oscar Chávez, los folcloristas, y otros artistas y músicos cantantes anónimos. Nos encantaba acudir al café de filosofía y letras, ya que ahí acudían las chicas mas guapas de la universidad y que participaban activamente en las marchas, en las brigadas, y eran de las más valientes.

Nosotros los yucatecos asistimos a varias marchas en donde observamos la sin razón de la brutalidad policiaca y las represiones. Sin embargo, siempre salíamos corriendo y escapábamos de aquellos salvajes. el movimiento fue creciendo hasta hacer creer obsesivamente al residente Gustavo Diaz Ordaz y al secretario de gobernación Qué se trataba de una conspiración comunista. Sin embargo, surgieron los lideres natos que se convirtieron en el consejo nacional de huelga. Los enfrentamientos eran frecuentes con la policía. Como buenos yucatecos acudíamos a varias manifestaciones en bola. Hasta que: sucedido lo del el 2 de octubre el Tlatelolco. Los que no asistimos a ese mitin, sabíamos muy poco de lo sucedido ahí. Ya que los medios publicaron que hubo un enfrentamiento con unos cuantos muertos. Sin embargo, poco a poco quienes lograron escapar de aquella masacre, fueron contando la realidad de lo ahí sucedido. Los militares le disparaban a la gente hasta incluso sin apuntar. Entonces supimos la magnitud de aquel asesinato. As de 300 personas incluyendo jóvenes y niños masacrados sin motivo alguno. Libros contra bayonetas. Por unos días como los lideres fueron detenidos el movimiento estaba diluyéndose. Yo tenia un cuñado que trabajaba en la procuraduría y siempre me aconsejaba no acudir a las marchas y no porque te “maten”, si no que te detengan. A pregunta mía me respondió horrorizado diciéndome que la cárcel era el infierno.

Sin embargo, se convocó a una marcha que saldría de la universidad hasta el zócalo. Decidimos acudir. Tomamos el autobús, mismo que se detuvo muchas cuadras antes de la universidad porque le cerraron el cao, pero ahora se trataba de militares.

Bajamos junto con otros jóvenes desconocidos para mi que comentaban incluso riendo, ave cesar, los que vamos a morir te saludamos y nos encaminamos. A los lados de la avenida universidad que es como una especie de monte con árboles en el cual los soldados nos miraban caminando hacia el mitin. En el pavimento filas te tanque de guerra. Ahí sí comencé a sentir el miedo mirando la boca de las metralletas. Sin embargo, la agresión era sola visual, llegamos a la universidad en donde ya se había juntado una buena cantidad de gente. La marcha comenzó, éramos como unos 3000 personas, pero al llegar a las puertas de la universidad se encontraba en un tanque de guerra de pie, con las manos en jarras como Mussolini el general Hernández Toledo apuntando a la avanzada, misma que frenó. Hablaron entre ellos y se decidió no salir a la calle, aunque un joven periodista yucateco se desprendió y le dijo a este salvaje: “bájate maricon, vamos a rompernos la madre como hombres”. Todos pensamos lo mismo, es decir que ahí mismo sería ametrallado. El general muy sorprendido ni contesto. Entonces, se decidió hacer la marcha dentro de los terrenos de la universidad. Al término de la misma caminamos de regreso a nuestro departamento.  Pero tanto adelante como detrás de nosotros también se retiraban cientos de estudiantes. Inesperadamente los soldados comenzaron la corretiza y los golpes y las detenciones para llevarnos a aquel infierno que me dijo mi cuñado. Nosotros cuatro corrimos con los soldados persiguiendo gente. Pobre de aquel que quedara atrapado. Veríamos como les clavaban la bayoneta en el pecho. Hermosas jovencitas a los que les disparaban en la nuca. ¡el horror! Corríamos muertos de miedo de pánico, cuando de pronto un carro abrió la puerta y una hermosísima señora nos dijo suban muchachos y subimos a su carro. Para entonces se paso a la ventanilla un mixteco soldado. Con los ojos extrañamente brillantes y colorados. Se le notaba el rencor en la cara. El complejo de su raza. Irradiaba un aura blackful demoniaco casi como un toloc ugandés. La señora que nos recogió, esta con un aura de los colores del arcoíris las mas hermosa de las mujeres en ese momento, diciéndole a este salvaje que éramos sus hijos. Y este animal siguió su persecución a otros jóvenes. Aquella señora desconocida mi bella dama del 68 nos salvo de ir torturados al infierno. Esto es uno de los mas bellos recuerdos que tengo, su bello rostro y ojos como de santa.

NOTA APARTE- ¿entre (la buga), (el chicles), (el Jordan), y Juan Gavacho quien tendrá más hijas?…

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