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Matinés, retretas y serenatas (3)

Entre las diversiones recurrentes o habituales de los meridanos destacaban las matinés, retretas y serenatas que se llevaban a cabo en la plaza de la Independencia o plaza grande y que estaban a cargo de la Banda de Música del Estado. Por lo general, duraban dos horas, aunque en ocasiones se prolongaban un poco más, dependiendo de la acogida del público y el humor de los músicos. Las matinés comenzaban invariablemente a las 7:30 a.m. y concluían a las 9:30 a.m. Por su parte, las retretas y serenatas eran nocturnas y su horario era variable: de 19 a 21 horas, de 19:30 a 21:30 horas o bien de 20 a 22 horas.

También había retretas extraordinarias que se organizaban para conmemorar alguna fecha destacada del calendario cívico. En estas ocasiones la plaza grande lucía una iluminación especial y había fuegos artificiales, lo que atraía más audiencia.

En 1900 se inauguró un kiosko en la plaza grande, en cuyo piso superior se colocó la banda de música, pues en la planta baja se vendían refrescos, helados y otros productos para el consumo de los ciudadanos que ocupaban las bancas del parque o bien se paseaban por los andadores del lugar para escuchar las piezas. Otros, en cambio, preferían hacerlo desde sus carruajes, que daban vueltas alrededor del parque. Estas audiciones solían ser concurridas, aunque en ocasiones el mal tiempo ahuyentaba al público.

Veamos un programa de 1900 para enterarnos de qué piezas y ritmos estaban de moda:

            […] A continuación publicamos la lista de las piezas que ejecutará la Banda del Estado, en la plaza de Armas, la noche del 5 del actual:

             I.- Marcha militar. J. C.

            II.- Obertura “Guillermo Tell”.- Rossini.

            III.- Gran fantasía “Sansón y Dalila”.- Saint-Saëns.

            IV.- “Batalla del 5 de Mayo”.- Fantasía característica.

            V.- Ballet de Coppélia. Léo Delibes.

            VI.- Fantasía para trombón. “La Reina”, de Golconde.

            VII.- Fantasía. “Mignon”. A Thomas.

            VIII.- “Miscelánea Yucateca”. J[osé]. J[acinto]. C[uevas].

            IX.- Himno Nacional. J. Nunó […] (1)

Aunque la Banda de Música del Estado tenía un amplio repertorio, compuesto principalmente de obras conocidas de la música europea, ya de motu proprio ya a petición de los aficionados,lo refrescaba periódicamente con piezas nuevas de compositores locales o extranjeros; por ejemplo, en marzo se estrenó la mazurka Hechicera, de José Cuevas; en abril, varios danzones que se habían tocado durante el carnaval en “La Unión” y en el “Liceo de Mérida”;en julio, la mazurka Amorosa, de Francisco Heredia Ricalde, y ese mismo mes el vals titulado A orillas del Turia. (2)

En 1900, la guerra de los bóers (1899-1902), que los periódicos yucatecos seguían con interés, vincularon la música y la poesía en la península. En este conflicto los protagonistas eran el poderoso ejército británico y las modestas fuerzas de los colonizadores holandeses, que habían dejado el Cabo de Buena Esperanza para fundar las repúblicas independientes del Transvaal y el Estado Libre de Orange. A pesar de que había una evidente disparidad de fuerzas, el conflicto se prolongó porque los bóers recurrieron a la guerra de guerrillas, si bien al final acabaron por sucumbir ante su oponente. Aunque los granjeros holandeses eran más brutales con los esclavos africanos que los racistas sureños de los EE. UU. (3), gozaron de solidaridad y simpatía entre la intelectualidad no solo yucateca.

El viernes 22 de junio, con instrumentación de su director Justo Cuevas, la Banda del Estado estrenó en una retreta La Marcha Boer:[…] La pieza es muy marcial y ha agradado a los que han tenido la oportunidad de escucharla [..]; la partitura para piano, obra de un compositor alemán, llegó a nuestra tierra gracias al director y actor Luis Roncoroni, que la había remitido desde Italia. (4)

Por su parte, M. R. Blanco tradujo al español la exaltada letra del

[…] Himno de los Boers

¡Marchemos a luchar! La espada vibre

sin temor a la suerte;

si es preciso morir para ser libres,

¡corramos a la muerte!

¿Qué valen la riqueza ni la vida

hoy, cuando el bronce brama

diciendo que la patria bendecida

nuestro auxilio reclama?

¡Desplegad la bandera noble y pura!

¡esgrimid el acero!

¡Donde la Santa Libertad fulgura

no reina el extranjero!

Nuestra sublime ley no tiene nombre…

ni es falsa ni mezquina;

Vale más de las leyes que hizo el hombre,

¡porque es la ley divina!

Nuestro pueblo leal, bello, fecundo,

joya engarzada en oro,

es un vergel que enorgullece al mundo:

es del mundo tesoro.

Mozos, mujeres, débiles, ancianos,

por la adorada tierra

sostened el fusil en vuestras manos;

¡corramos a la guerra!

Corramos, sí, que por el aire vibre

el himno rudo y fuerte:

si es preciso morir para ser libres,

¡marchemos a la muerte!

Señor, Señor, en súplica rendida

pedimos la victoria,

¡No importa el sacrificio de la vida

siendo el morir más gloria!

Salva a tu pueblo ¡oh Dios! préstale ayuda,

bendice el limpio acero

y caiga al fin de la batalla ruda

vencido el extranjero! […] (5)

Por su parte, Francisco Enríquez, desde Campeche, dedicó al yucateco Delio Moreno Cantón, el soneto titulado

[…] Al Transvaal

[¡]Pueblo heroico, viril, republicano,

Émulo de la Esparta y de la Athenas,

Sangre de libertad corre en tus venas

Y hermano eres del pueblo mexicano!

[¡]Tu patriotismo ha sido sobrehumano

Y tu valor más grande que tus penas:

Se te quiso aherrojar….y las cadenas

Lanzastes (sic) a la frente del tirano!

¡No desmayes! Es causa muy hermosa

La que te inspira a sostener la guerra

Con actitud enérgica y honrosa.

[¡]Es preciso probarle a la Inglaterra

Monárquica, tiránica y codiciosa

Que hay justicia y honor sobre la tierra! […] (6)

A su vez, Aureliano Herrera sacó de su ronco pecho estas épicas estrofas:

[…] Los Boeros

Raza viril de olímpicas proezas,

admiración del mundo, los boeros

van a la muerte indómitos y fieros

a segar por millares las cabezas.

Creyó la antigua Albión, en sus torpezas,

destemplar fácilmente sus aceros,

y el empuje mortal de sus guerreros

caer hizo al inglés de sus grandezas.

El invasor puñal de la conquista

revuelve del Transvaal la abierta entraña,

del universo atónito a la vista…..

Kruger y Dios alientan la campaña:

Si a Kruger lo suprimen en la lista,

¡a Dios lo encontrarán en la montaña! […] (7)

También Florencio Ávila y Castillo publicó Amazona boer en Mariposas, pero no contamos con esa fuente para conocer su contenido. (8) (Continuará)

Referencias

(1).- En la plaza de la “Independencia”. (1900, 3 de mayo). La Revista de Mérida, p. 2.

(2).- “Hechicera”. (1900, 20 de marzo). El Eco del Comercio, p. 2; Haz de noticias. (1900, 1 de abril). La Revista de Mérida, p. 2; “Amorosa”. (1900, 28 de julio). La Revista de Mérida, p. 3; “A orillas del Turia”. (1900, 8 de julio). El Eco del Comercio, p. 2.

(3).- Lowe, Norman. (2010). Guía ilustrada de la historia moderna. México: Fondo de Cultura Económica, Obras de Historia, 3ª ed., pp. 949-951.

(4).- La Marcha Boer. (1900, 26 de junio). La Revista de Mérida, p. 2; véase también:  Marcha del Boero. (1900, 26 de junio). El Eco del Comercio, p. 2;

(5).- Himno de los Boers. (1900, 20 de mayo). La Revista de Mérida, p. 2.

(6).- Al Transvaal. (1900, 29 de abril). La Revista de Mérida, p. 1.

(7).- Los Boeros. (1900, 24 de junio). El Eco del Comercio, p. 2.

(8).- “Mariposas”. (1900, 12 de abril). La Revista de Mérida, p. 2.

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