Bienestar Espiritual

Oración

“¡VALOREMOS A LA MUJER EXCELENTE!”
¡OREMOS AL SEÑOR! ¡SEÑOR, TEN PIEDAD!

En este radiante amanecer, Padre Santísimo, quienes ya estamos despiertos y a Ti nos dirigimos en cuerpo, alma y espíritu, abusando de Tu confianza, Te cuestionamos: -Padre Santísimo: ¿Cómo fue que al modelar a nuestra Madre Eva, Te esmeraste tanto? ¿Por qué hiciste tan complicado, bello, super inteligente, super reforzado, poderoso e incomprensible a ese ser femenino? Es tan especial, que muchos le llaman “GEMA PRECIOSA”, “DIVINA JOYA”, “MUJER DIVINA,” y otros más le confieren mejor calificación que a nosotros, los varones. Este ser maravilloso, con esposo, viuda, divorciada, ¡jamás se muestra como un ser débil! Muchos con sobrada razón exclaman: “¡Dios y Madre!” porque con Dios y con la sola madrecita, los hijos tienen pan, comida, abrigo, vestido, educación, amor, valores y hasta profesión de alto nivel. ¿Cómo le hacen? ¡Solo tú lo sabes!

El ver esta grandeza que en ella esculpiste, ¡Nos horrorizamos al ver cómo muchos varones, con cultura o sin ella, no le dan el valor que ella tiene, sino que se ensañan contra ella, y le dan calificativos denigrantes e insulsos, propios de gente apocada y llena de complejos! El mismo Espíritu Santo la valora tanto que en el Libro de proverbios, 31: 10- 31, la ensalsa de manera increíble. Tan grande es ese ser, que es nuestra madre que nos trajo al mundo y sin ella, sencillamente no existieramos. Es tan excepcional que Tu propio Hijo quiso encarnarse en el vientre de una mujer.

Padre Santísimo, solo nos basta leer los 3 primeros versos para palpar la visión divina de la mujer: “Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. El corazón de su marido está en ella confiado, y no carecerá de ganancias. Le da ella bien y no mal Todos los días de su vida.” (Proverbios:31: 10-12).

Después de oír la voz del Espíritu Santo, solo nos resta recordar y tener muy presente: “Un hombre es necio cuando no valora a su madrecita, a su esposa, a sus hermanas y a sus hijas.” Tenerlas en alta estima y en gran consideración es obrar con sabiduría y hacer Tu voluntad divina. No andar de miserables, comprarles las mejores joyas, los mejores vestidos, cuidarlas con todo esmero y no ofenderlas jamás, es agradecerte a Ti, oh Padre, porque nos diste por madre universal a la Propia Madre de Tu Hijo Amado, nos diste por madre, por amiga, por compañera, por ayuda idónea y por esposa a ese ser de muy alta dignidad llamado MUJER.

¡Es por ello que tener una mujer bien presentable, bien vestida, bien anjoyada, bien amada, bien comprendida y bien atendida, es reflejar UN HOMBRE VARONIL, CON VALORES Y MUY EXITOSO, porque ella es garantía de que los hijos sean de CALIDAD, CON CUALIDADES, CON VIRTUDES Y CON ALTOS VALORES!

¡Quien maltrata a SU MUJER, desprecia o deshonra a su madre, a sus hermanas o a sus propias hijas está demostrando que es un ser fracasado,vil, acomplejado, ignorante e incompetente, que no merece ni siquiera existir!

¡Padre Amado! ¡Bendito seas por ese SER QUE NOS DISTE COMO MADRE, COMO AMIGA Y COMO ESPOSA! ¡Gracias, Padre Amado! Amén.

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