CulturaEspeciales

Elogio del maestro Roldán

Roldán Peniche Barrera. Imagen tomada del sitio digital del Centro Cultural Prohispen.

Aunque sabemos de la modestia característica del maestro Roldán Peniche Barrera, bien vale resaltar varios de los motivos por los que se ha hecho acreedor a la Medalla Eligio Ancona.

En su extenso recorrido de trabajo encontramos una variedad de géneros, sean los canónicos o los periféricos: relato, leyenda, novela, crónica, ensayo, artículo, reseña, anécdota, chiste, traducción, poesía. Todo ello acerca de los temas más variados, en particular los literarios, históricos, artísticos, filológicos y de la vida popular yucateca, además de su propia experiencia de vida.

Su actitud amable le ha permitido orientar a cuanta gente recurre a él para dar a conocer trabajos editoriales o artísticos y eso explica que tenga amistades de distintas generaciones. Es una influencia constante sobre los demás, a la vez que recibe también conocimientos de las demás generaciones, en el entendido de que se trata de construir caminos en la labor cultural, lejos de toda violencia, visceralidad o resentimiento. Hasta hace unos años era frecuente verlo convivir con gusto en diversas tertulias y estimular con sus opiniones y consejos. Sus numerosos amigos de todas las edades y oficios lo estiman de verdad.

Por haber sido la suya una trayectoria de tantos años con una consiguiente producción escrita muy amplia, hay etapas importantes que han quedado aparte y que merecen recuperarse, pues a través de sus artículos y reseñas ha documentado las artes en periodos de poca información, como sus notas, artículos y entrevistas de la década de 1970 (en la revista Juzgue, por ejemplo), donde se generó mucho de lo que ahora enorgullece culturalmente a Yucatán.

En dos géneros se reveló tardíamente, pero haciendo honda huella. Uno de ellos es como poeta, pues a pesar de que llevaba poemas escritos desde hacía años los mantuvo inéditos. Por sus temas y su estilo conversacional lamentamos que no los hubiese publicado en años en que predominaban barreras comunicativas frente al lector de poesía. Su poesía es límpida y llena de imágenes vivenciales. En los libros Versos de luna negra (2002) y Entre el sudor y el tiempo (2011), percibimos la sinceridad de una voz que comunica, que interpreta a modo de crónica lírica los acontecimientos surgidos a su paso y comparte sus visiones dentro de una verdad poética.

Don Roldán sigue activo con su máquina de escribir, sacando a la luz tantos hechos, personas y lugares que han sido parte importante de la vida yucateca, tanto la de todos los días como la específicamente cultural. Una disciplina ejemplar y una voluntad de difundir nuestro pasado para comparar con los galopantes tiempos que ahora vivimos.  

(¿Tiene defectos? Por supuesto, uno enorme: detesta el futbol, pues una vez escribió que sólo es un peloteo insulso y que carece de emoción, estrategia y estética. Nada más falso, así que una pamba simbólica al maestro).

Otra de las buenas noticias recientes es que su variada biblioteca ha quedado en buenas manos, en el Centro Cultural Prohispen, y ello garantiza la pervivencia de uno de sus bienes más preciados, a diferencia de tanta pérdida de bibliotecas personales que hemos estado padeciendo en Yucatán.

Ya se habían tardado en otorgarle esta medalla al maestro, pero no es la primera vez que vive una demora semejante. Allá por el 2011 estaba yo haciendo un listado de los ganadores de la Medalla Yucatán y me percaté de que su nombre no aparecía entre los dispersos datos que tenía a mi alcance. Lo más fácil era preguntarle en qué año la había recibido y me asombró su respuesta: “No me la han otorgado nunca”. “¿Y por qué?”, le pregunté. Y con una semisonrisa me contestó: “Pues porque creo que nunca me han propuesto”. Cuando los amigos escritores se enteraron de esta anomalía se dieron enseguida a la tarea de encargarse de toda la documentación a fin de proponerlo. Por supuesto, que obtuvo la Medalla Yucatán sin ningún problema.

Hay muchos libros del maestro por editar y reeditar, muchos escritos dispersos por recopilar y clasificar. Sin embargo, lo motivante es que sigue acrecentado esa aportación cultural e histórica a nuestra tierra. ¡Enhorabuena, maestro!  

Jorge Cortés Ancona

Licenciado en Derecho, con Maestría en Cultura y Literatura Contemporáneas de Hispanoamérica. Es egresado del Doctorado en Literatura de la Universidad de Sevilla con una tesis sobre teatro y boxeo, y cuenta con un DEA (equivalente de maestría) de la misma institución. Ha impartido clases y cursos en diversas instituciones educativas y culturales sobre literatura e historia de las artes visuales. Ha escrito numerosos artículos y entrevistas sobre temas culturales y figura en varias antologías de poesía.

Deja un comentario

Botón volver arriba
error: Este contenido está protegido. Gracias.