Bienestar Espiritual

Oración

Iglesia Ortodoxa Bienestar Espiritual

¡Pasión por la excelencia!
¡Oremos al señor! ¡señor, ten piedad!

¡Que disfrutes con nosotros este feliz inicio de este nuevo día para nosotros, Tus hijos que desde la madrugada estamos en Tu bendita presencia, oh Soberano Dios y Padre nuestro!

Hemos caído a la razón de que Tú, al amarnos de manera entrañable, aun antes de que Tú nos crearas, lo hiciste de manera tan incomprensible que nuestra mente, no comprenderá jamás el extremo apasionado de Tu bondad, que con tal de hacernos dignos de Tu reino eterno, entregaste a Tu propio Hijo Único a la muerte.

Y Tu propio Hijo se entregó a la muerte con un amor apasionado e increíblemente descomunal que, pudiendo pedirte una legión de ángeles que lo libraran, como Manso Cordero ante sus sacrificadores, ¡no abrió su boca!

Y ese Cordero Divino nos invita a ser como Él de apasionados por amor a la Vida, que desde la Cruz nos invita a que reflexionemos y con sabiduría extrema actuemos, porque, ¡Nadie podrá derrumbarnos cuando desde el árbol fructífero de la Santa Cruz, el mismo Dios nos ha levantado, nos ha redimido y nos ha dignificado! ¡Nadie maldice a quien Dios, por medio del instrumento de la maldición, pendiendo de ella ya ha bendecido! ¡Nadie, pero absolutamente nadie derrota a quien Dios protege siempre amorosamente!

Pero nos hace falta que observemos que el actuar de Dios no es a medias tintas, sino ¡AMOROSAMENTE APASIONADO! Por lo mismo, nuestra forma de proceder tiene que ser AMOROSAMENTE APASIONADA! La mediocridad en los hijos de Dios, ¡no tiene cabida ni razón de ser!

Señor y Padre: ¡Que Tu Santísimo Espíritu se posesione de todos nosotros para que aprendamos a AMAR, A ACTUAR, A VIVIR, A GOZAR, A ORAR, A AYUDAR AL PRÓJIMO, A VENCER EL MAL CON EL BIEN, PERO TODO DE MANERA APASIONADA, PORQUE ESE ES EL TOQUE DIVINO QUE TANTA FALTA NOS HACE EN NUESTRO DIARIO DESPERTAR, EN NUESTRO DIARIO VIVIR Y EN NUESTRO DIARIO AMAR Y EN NUESTRO DIARIO AYUDAR AL NECESITADO!

Ya el Espíritu Santo nos da la pauta al decirnos de manera muy emotiva: “¡Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!” (1ª. Corintios 15:57). Sí, Señor y Padre: ¡La victoria es nuestra, pero reclama de nosotros UNA LUCHA APASIONADA en la fe de que la obtendremos. Es por ello que invito a mis hermanos del alma a que no nos cansemos de madrugar, porque, iniciando nuestro día en la más ferviente y apasionada oración, lo terminaremos sin dudar, con una increíble y tremenda bendición!

¡Bendito, alabado, glorificado y adorado seas, oh maravilloso Dios de nuestros benditos padres, que en el árbol de la Cruz interiorizaron a Jesús! Amén.

Deja un comentario

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba
error: Este contenido está protegido. Gracias.