Quintana Roo

Del desastre heredado, a la economía en crecimiento, la transición democrática y el cambio profundo en Quintana Roo, informe de Carlos Joaquín

09 de septiembre/ Cancún, Q. Roo.- El gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, rindió hoy su último informe de resultados, que resumió en la reconstrucción de raíz de un estado que heredó con instituciones desmanteladas, con una de las deudas públicas más altas de México, desorden financiero, altos índices de corrupción, abandono de cuerpos policiacos, violaciones a la legalidad y a los derechos humanos, censura, persecución política y autoritarismo.

“Contar los últimos seis años de la historia del estado, no es fácil; entraña el esfuerzo de un pueblo que quería volver a creer y confiar, que había padecido abusos y que cargaba muchos lastres producto de los malos gobiernos que generaron inestabilidad, endeudamiento y más pobreza.

“Encontramos el gobierno hecho un desastre, con una crisis financiera y de gobernabilidad de una magnitud insospechada que debíamos enfrentar (…) partíamos de un autoritarismo sin medida que había afectado a todos los ámbitos de la vida pública y privada”, expuso.

En el recinto legislativo, subrayó que, además de enfocarse en el rescate de la entidad, su gobierno tuvo que enfrentar desastres naturales, como huracanes; una pandemia y una crisis económica “jamás vivida”, adversidades que se superaron gracias al clima de libertades plenas durante su administración, lo cual permitió el empoderamiento de la ciudadanía y su participación para trabajar en resolver conjuntamente los grandes problemas del estado.

Flanqueado por el presidente del Poder Judicial del estado, Heyden Cebada Rivas; la presidenta de la Mesa Directiva del Congreso, Mildred Ávila y del secretario de Agricultura, Víctor Manuel Villalobos, resaltó que se logró dejar una economía en crecimiento y se concretó, no el cambio político, sino un cambio cultural, que consideró más profundo que un simple “cambio ideológico”, al surgir de una sociedad que –afirmó– se transformó en seis años.

“Juntos trabajamos para enfrentar el mayor quebranto financiero en la historia del estado; una administración pública desorganizada, turbia, sin recursos y alejada de la población; la más beligerante contraofensiva de la delincuencia que se negaba a perder su control, el más grave desplome económico en la historia de Quintana Roo; el mayor número de huracanes y tormentas tropicales en un sexenio, un entorno político electoral intenso y la pandemia de mayor impacto en nuestra generación.

“(…) Me despido con las manos y la conciencia limpias”, aseguró, ante funcionarios públicos de los tres órdenes de gobierno, legisladoras y legisladores que llenaron con aplausos el silencio que se vio obligado a guardar, cuando la emoción ahogó su voz y sus ojos.

Indicó que en la entidad se viven nuevos tiempos democráticos, con siete de 11 municipios gobernados por mujeres; con una mujer que será gobernadora; con mayoría de mujeres durante dos legislaturas seguidas y la libertad para pensar, opinar, crear y decidir.

“De ese tamaño fue el cambio experimentado en Quintana Roo y no es reversible”, aseguró, al enfatizar que “no importa que hoy gobierne uno y mañana a otro”, pues el objetivo común más allá de las diferencias, es el bienestar de la población.

Afirmó que debe mantenerse la apertura hacia la oposición y la crítica, así como la participación ciudadana, cuyo papel durante su sexenio, juzgó crucial.

“No creo que alguien pueda gobernar sin escuchar y sin valorar a la ciudadanía, aún cuando estemos seguros de haber tomado las decisiones correctas (…) y el gobernar junto a la gente no ofrece panaceas listas para usar, ni fórmulas mágicas”, sostuvo.

Remarcó que en seis años “jamás hubo intervención del estado, ni manipulación de resultados o alteración de actas” y que se respetó a la autoridad electoral.

“Ganó y gobernó quien tenía que hacerlo por la voluntad popular”, añadió, al asegurar que la palabra “democracia”, no existía en Quintana Roo.

Democracia y legalidad, parte del legado: CJG

Aún cuando reconoció que la inseguridad y la violencia siguen siendo uno de los reclamos y de los pendientes, informó que en 2016 el 28 por ciento de la policía estaba certificada. Hoy, lo está un 88.9 por ciento.

Aumentó el estado de fuerza un 45.8 por ciento; había nula inversión en tecnología, pero después de seis años se tienen 2 mil 200 cámaras de videovigilancia en funcionamiento.

Su antecesor, Roberto Borge, había dejado 25 patrullas para todo el estado y 15 chalecos antibalas. En la actualidad suman 500 patrullas y mil chalecos. Delitos como el secuestro, el homicidio doloso y el robo a comercio, disminuyeron, dijo, sin referirse al resto de la incidencia delictiva, ni al repunte de feminicidios, violencia sexual y otro tipo de modalidades de violencia de género.

Habló de la construcción del Centro de Control, Comando, Comunicación Cómputo y Calidad (C5), considerado el Confinamiento de Seguridad más moderno de América Latina.

En materia económica manifestó que se contuvo la deuda a largo plazo bajo un control adecuado del gasto; que en 2016 la deuda por habitante era de 13 mil 512 pesos y hoy asciende a 9 mil 611 pesos, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHyCP)

El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2022 se proyecta en 12.58 por ciento y se cubrieron adeudos pendientes por 2 mil 700 millones de pesos con el ISSSTE, FOVISSSTE y otras dependencias, retenidos a las y los trabajadores.

La infraestructura turística creció. Se cuenta con tres aeropuertos Internacionales y uno más está en construcción; operan 125 mil 481 cuartos de hotel, con ocupaciones promedio superiores al 80 por ciento; en seis años el Caribe Mexicano recibió a 104 millones de visitantes y se generó una derrama económica promedio de 11 mil 500 millones de dólares.

Cozumel y Mahahual se mantienen como líderes de cruceros a nivel mundial y el Tren Maya –mencionó– será detonador del crecimiento del sureste mexicano.

“El año pasado aportamos a México el 35.5 por ciento de las divisas que genera el Turismo y en el primer trimestre de este año hemos incrementado esa cifra al 45 por ciento”, expuso.

En materia ambiental se adquirió una póliza de protección contra huracanes que protege 150 kilómetros de ecosistemas costeros, principalmente arrecifes. Sin entrar en mayores detalles, habló del sargazo y de las más de 360 mil toneladas recolectadas, sin precisar en qué periodo, ni su inadecuado manejo final o el impacto provocado en los ecosistemas costeros.

Durante el sexenio se gestaron al menos 7 proyectos de relevancia, entre ellos el Parque de la Equidad, en Cancún, la modernización del Bulevar Bahía en Chetumal, abandonado desde hace 18 años; se modernizó el bulevar costero en Bacalar y se impulsó la futura construcción del Puente Vehicular Nichupté. También se instaló el Parque Industrial Quintana Roo con recinto fiscalizado que atraerá nuevas inversiones para el sur del estado.

La cobertura de agua potable creció un 95.9 por ciento y la de drenaje sanitario, 76 por ciento.

Durante la pandemia se perdieron casi 100 mil empleos formales, pero se recuperaron ya al 100 por ciento.

En el sexenio aumentó un 25.7 por ciento el número de las y los trabajadores con empleo formal y en casi un 50 por ciento el número de empresas registradas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)

La entidad es la número 1 en México, en la generación de empleo y la tercera en disminuir la pobreza laboral, enfatizó, sin mencionar que los sueldos y condiciones laborales no son las óptimas, y hay innumerables violaciones a los derechos laborales.

“Juntas y juntos hemos logrado superar las adversidades; aprendimos con razones y argumentos, a ponernos de acuerdo quienes no pensamos igual; que la tolerancia y el diálogo son fundamentales para convivir (…) lo peor ya pasó”, señaló, como parte de la glosa del informe entregado a las y los legisladores.

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