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Finos modales

En numerosas ocasiones había afectado la misma acción que en todos lados funciono a la perfección.
Se encontraba ahora en un poblado de cierta importancia. Todo era similar a los anteriores municipios en donde la tenacidad al servicio de su gran inteligencia y viveza había llevado a buen termino el negocio aquel que le rendía magníficos dividendos.
En entorno arquitectónico parecía ser el mismo, la imponente iglesia, la plaza, el palo en el centro de la misma para las corridas de toros, la escuela, el palacio municipal, el parque. En suma, la misma disposición y monotonía que los españoles de la conquista pusieron en todos, para los acontecimientos que le servirían en el futuro a sus descendientes.
Esto era lo físico del pueblo. (en Yucatán seguimos llamando pueblo a todo lo que no sea Mérida, racista y despectivamente), pero algo tenía de diferente este lugar, este pueblo pues: la singular belleza de muchas de sus mujeres. El detalle no paso desapercibido al ojo avizor de Tony. Este acababa de llegar de la capital del estado sin un centavo en la bolsa.
Pronto hecho el ojo a una casona de bastante buen estado, deshabitada justo en frente de la plaza. Dirigió entonces sus pasos a la presidencia municipal. Ahora Tony se encontraba envolviendo en su gran elocuencia al alcalde,
Era el fuereño un hombre capaza de dar expresión a sus pensamientos con asombrosa facilidad y rapidez.


No había problema.


La palabra del “licenciado” bastaba y sobraba. No hombre, claro que no, faltaba mas faltaba menos. No tenía que dejar ninguna clase de depósito a leguas se nota cuando una persona es decente, con clase y educación. El ex campesino maya que fungía como presidente principal se había dejado engañar. Pero notó que aquel guapo rubio tenía modales feminoides, era “rarito”.
Un peligro menos para el pueblo, porque si algo aborrece la gente del exterior es que los meridanos enamoren a las chicas. Varios días después, dejándose ver por todos lados, pavoneándose por todo el pueblo con sus andares gitanos, tony, ya a estas alturas ampliamente conocido y estimado por la población a pesar de sus “defectos”, inauguraba con lo mejorcito de la socialte rural su establecimiento, para orgullo del pueblo que así sentía entrar un poquito en la modernidad: se inauguraba la “academia de personalidad y modelaje Antoine”.
Tenemos que situar la historia hace ya bastantes años, esto no se puede dejar de lado, porque en aquella época la situación era muy pero muy distinta a como es en la actualidad. Las mujeres d ellos pueblos vestían y se arreglaban muy diferente a las citadinas. Si acaso había una modista y una peinadora en el lugar. En fin, que las féminas hermosas eran muy recatadas y escondidas en ropas demasiadas conservadoras. Y es que tanto el vestuario como el maquillaje, así como los accesorios ayudan mucho a resaltar la belleza de la mujer.
Los padres de familia estaban felices porque sus hijas se pulieran en las clases con ese “mariconsito”. NO PERCIBPIAN peligro alguno por la condición del “licenciado”. Pero de aquello… Tony no tenía nada, era completamente viril. Era todo un ardid que había tomado de una película de mauricio Garcés en la que se hacía pasar por un modisto joto para ganar mujeres y ganarse dinero.
Muestro personaje ya había cobrado inscripciones y por su pesto “CLASES ESPECIALES”. Esto es, las que estaban en edad de merecer, el merecía a estos bomb0oncitos de papás y novios.
Había que destacaba con las demás con su belleza impactante y la billetera de su papá aun mas impresionante. Era dueño de la fábrica de hielo, del cine, y de muchas otras cosas. Era inmensamente rico. Tony enfilo sobre esta chica sus baterías, misma que no tardo en sucumbir en los encantos verbales del modisto en moda. Se comenzó a acostar con ella, (así se usa, pareces de hacienda). Primera meta superada. Ahora vendría el dinero, la marmaja, la pachocha. Le planteó a la chica que tenía amplias posibilidades de triunfo en la televisión, pero había que invertir dinero. El se encargaría de lo demás. Le sobraba influencias.
Ella le comentó a su papá lo anterior y este gustoso comenzó a colaborar en la preparación de su joya más preciada. Cuando ya los preparativos a la venus de X¨canlol estuvieron listos, el padre ofreció un convivio en su enorme casa. Era impresionante el lujo- vulgar, pero lujo al fin-que se podía hallar en aquel lugar. Piscina, estatuas, cuadros, candelabros. En la celebración corrió el licor, el papá platicaba con Tony en una mesa apartada de los demás invitados. Para esto, el licenciado ya le había bajado una suma bastante considerables para gastos de representación.
De improviso y sin decir agua va, el señor comenzó a manosearle las nalgas a Tony. Esto no entraba en el guion por lo que lo paro en seco exigiendo respeto como el “respetaba” a su hija.
El mariconsito fingió enfado aunque le hizo un guiño al papá y con el pretexto de ir al baño, brincado albarradas y patios llegó a la carretera donde en un aventón desapareció y nadie supo nada más de él en el pueblo.

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