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¡Ha muerto Felipe Serrano!

Felipe Serrano en El Caballero de Gracia de la Zarzuela la Gran Vía.

A unos días de cumplir gloriosos ochenta años de edad, el gran barítono Felipe Serrano Canto tomó la decisión de cambiar los escenarios de la tierra y se marchó a alegrar con su voz ese mundo de seres de luz, que es el eterno mundo de la música. Felipe fue el último eslabón de una dinastía del bel canto, que iniciara a principios del S. XX, el ilustre maestro Gustavo Río Escalante. Río Escalante, como otras insignes figuras de la música formal de Yucatán, al impulso del auge henequenero y la bonanza económica que éste trajo, marcha a Europa a recibir una formación de excelencia, nada menos que en la Academia de Canto de Santa Cecilia en Roma; y a su vuelta al terruño, forjó una generación de grandes cantantes en Yucatán. Entre sus más destacados discípulos se encuentran: Anselmo Castillo Ojeda, “Chelmi”; Agesilas Marín González y, desde luego, Isela Pasos Marrufo. Al retirarse de la clase de canto en el Centro Estatal de Bellas Artes Gustavo Río, es Isela Pasos quien continúa con la enseñanza del bel canto en esa institución. Felipe Serrano estudia en la cátedra de Isela Pasos hasta obtener el diploma de: Ejecutante Profesional de Canto. Al retirarse a su vez Isela Pasos, es Felipe Serrano quien toma la estafeta en Bellas Artes, hasta su retiro hace uno años.

Mtro. Felipe Serrano en su juventud.

Felipe Serrano, además de ser un excelente maestro de canto en Bellas Artes, fue un gran impulsor de la cultura musical de nuestra tierra. Anselmo Castillo, Chelmi, después de una brillante carrera como tenor en la Compañía de Ópera de Bellas Artes de México, retorna al terruño y da inicio a otra faceta de su vida, como cronista de espectáculos culturales en Yucatán. Pero, como alma inquieta que era, muy pronto emprende otras actividades, y, en 1973, funda la Asociación Artística “Gustavo Río”, como homenaje a la memoria de su mentor. En noviembre de 1973, Chelmi cita en el Panteón Florido de esta ciudad, a los integrantes de la directiva de la recién fundada asociación, y nos hace poner de rodillas alrededor de la tumba de Gustavo Río, y ahí, nos hace jurar el compromiso de impulsar siempre la cultura de Yucatán. De todos los convocados ese día, sólo Felipe Serrano y yo nos mantuvimos activos hasta la actualidad; y ahora que Felipe se ha marchado, soy el único sobreviviente y que sigue y seguirá cumpliendo ese juramento solemne.

Cuando dan inicio las actividades de la Gustavo Río, Felipe Serrano estudiaba canto con Isela Pasos en Bellas Artes. Pero con esa gran capacidad de liderazgo que tenía, muy pronto va emprendiendo actividades en el seno de la agrupación. Convoca a jóvenes y entusiastas cantantes, e integra un cuadro para empezar a representar números de zarzuelas y operetas que se ponen en escena en los festivales de la Gustavo Río. La inquietud de Felipe va en aumento y se traza nuevas metas, ahora el objetivo es poner obras completas en la Gustavo Río. Así, se concreta el primer proyecto poniendo “El Huésped del Sevillano” en el Teatro Ferrocarrilero de esta ciudad. El llamado Teatro Ferrocarrilero, era en realidad un auditorio, y para la puesta en escena hubo de hacerse verdaderos milagros con la escenografía y la orquesta. Ante esas circunstancias, se decide cambiar la sede de las obras y se traslada al Teatro de la Universidad de Yucatán. Entonces se montan: Agua, Zucarillos y Aguardiente, La Gran Vía, La Marcha de Cádiz y Luisa Fernanda. En ese marco, Felipe hace del Caballero de Gracia, de La Gran Vía, su gran creación. El grupo tuvo como director de escena a un profesional en la materia, como lo fue Ernesto Pacheco Zetina, el popular “Xándara”. Pacheco fallece en mayo de 1975, y como un homenaje el grupo adopta el nombre de Cuadro Lírico de Actores “Ernesto Xándara Pacheco”.

El Mtro. Felipe Serrano con el Cuadro de Actores de Yucatán.

Años después, Felipe integra otro exitoso grupo llamado “Cuadro de Actores de Yucatán”, con el que monta nuevas obras y cuadros. Con este grupo realizó giras a varias ciudades de Yucatán y Campeche. Con el tiempo y la experiencia ganados, Felipe reunió un valioso acervo de vestuario, escenografía y partituras, que constituía un valiosísimo patrimonio. Su inquietud y compromiso con la cultura lo mantuvo siempre activo; así, en 2010, colabora con a Liga de Acción Social para el centenario de la Gran Vía, y monta en la Casa de España en Mérida una amplia selección de esta zarzuela española, para ilustrar la plática de Don Juan Peón Ancona. También realiza festivales de operetas y zarzuelas en el Museo de la Canción, así como en el Centro Cultural “Olimpo”. El inolvidable y llorado tenor Gustavo Durán, emprende un proyecto de rescate de la opereta y la zarzuela, y sin dudarlo un momento, con gran generosidad, Felipe le dona su gran acervo de vestuario y partituras. Así de generoso era su corazón.

El tiempo con su marcha imparable, no perdona nada, y la salud de Felipe va declinando. El día 4 de este mes, la luz de Felipe se apaga para siempre. Su clara voz de barítono ya no alegrara más las noches de Mérida. Ha muerto Felipe Serrano, y con él se extingue la más importante dinastía del bel canto en Yucatán.

Última foto del Mtro. Felipe Serrano.

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