CulturaEspeciales

El espectáculo más grande del mundo

Por supuesto las nuevas generaciones y las no tan nuevas están a mil años luz de la nuestra en lo  general y muy especialmente en información y en particular pienso que quizá  en una de las mas importantes para la raza humana. Me estoy refiriendo a el motivo en el devenir en todo momento histórico del hecho en la narrativa en el desarrollo que mas ha influido siendo desde las culturas antiguas mas elementales y las más elevadas gran parte de su desarrollo en todos sentidos: obviamente estoy hablando de la sexualidad.

Aunque muchísimo se ha avanzado al respecto a partir de la segunda mitad del siglo XX gracias a los medios masivos, la escuela, la comunicación con los padres, en fin, que un niño de trece años en nuestros días tiene muchísima mas consciencia y conocimiento sobre el tema que un joven adulto de unos dieciocho-veinte años de aquella época.

Sobre este tema platicare una anécdota bastante ilustrativa basada en un hecho real. Sexto año. Escuela para varones ya que también hay que recalcar  que en aquellos años la educación privada  se dividía por genero (Modelo, CUM, Teresiano, Rogers). Solo las de gobierno eran mixtas. Edades fluctuando entre los doce años. Ni en primaria, secundaria, preparatoria y carreras profesionales el tema del sexo no se tocaba ni con el pétalo de una rosa. Quizá en la facultad de Medicina se rozaría pecaminoso tema.

Los adolescentes de dicha escuela hablaban mucho de aquello que significaba lo mas extraño para los chavos. Algunos incluso inventaban aventuras eróticas. Puro cuento. Todos eran mas vírgenes que las once mil vírgenes. En realidad eran unos reverendos onanistas. Ejecutaban el juego del solitario dentro de los baños de sus casas. Cierto día un jovenzuelo que aun no se le pintaba el bozo, comento que el ya había tenido una eyaculación. Los demás lo rodearon como si fuera un gurú hindú preguntándole sobre aquello que tanto les interesaba ya que evidentemente dicho acto  incluía la imagen de una mujer. La cosa mas misteriosa para estos casi niños que andaban y hablaban entre puros hombres acerca de todo lo erótico y sus alrededores. Hubo también muchos incrédulos que exigían una comprobación fehaciente que se pudiera palpar ya que eran educados en el positivismo ¡maaare, me di un susto, pero se siente riquísimo!. Ante la incredulidad de los muchachos el se ofreció a darles una prueba pero aquello les costaría a diez pesos por cabeza. ”¿Cómo será, qué color tendrá?”. En fin, para no hacer largo el cuento los que pagaron por aquella demostración erótica y el héroe del momento por delante se dirigieron al vetusto baño de la escuela colocándose el  protagonista enfrente del lavabo comenzando la manipulación actuación. Pero, imagínate amigo lector a un niño masturbándose rodeado de veinte chamacos más que, tardaba y le gritaban “puuuto” “chaafa” “devuélveme mi dinero”. El bañado de sudor solamente decía (¡coño) déjenme concentrarme”. Y así minutos después llego el gran final: unas cuantas gotitas blancas cayeron al amarillento lavabo ante el asombro de los observadores que estallaron en una ovación. Sin embargo, todos regresaron al salón con el mismo pensamiento: … y pensar que “eso” es el origen de la vida.

*Me enferme y mi hija me cuido. Culpa de Andrés Manuel López Obrador.

Deja un comentario

Botón volver arriba
error: Este contenido está protegido. Gracias.