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Algunos apuntes de escarpa : El misterio de la pelada de las huayas

Los chiquillos y chiquillas (recordando el lenguaje foxiano) desde hace algunas semanas ya están gozando de sus vacaciones de verano, algunos en alguna de las playas yucatecas y seguramente a estas fechas ya estarán con su piel como la de la pollera, colorada y con desprendimiento de forma industrial de su epidermis por su exposición constante a los rayos del Sol. Arena, sol,  mar, pescado frito, cervezas, refrescos, dulces, marquesitas, y un largo etcétera son algunos de  los elementos para una sana diversión, esparcimiento y vacaciones.  Ellos y ellas felices, los papás a estas alturas, estirando los pesos cual liga elástica para tirar tacazos. Pero, nada de que preocuparse, para eso está el Nacional Monte de Piedad y seguro habrá alguien que les preste dinero para reponerse en futuras fechas.

A los estudiantes de educación básica públicas (estatales y particulares), aún les quedan algunas semanas más de vacaciones, a los que pertenecen a la Universidad de Yucatán, ya sea Facultades o preparatorias, a partir de la primera y segunda semana de agosto comenzarán sus clases de manera presencial, después de una larga ausencia, ya que este ciclo que terminó fueron escasos los meses que las autoridades sanitarias permitieron que fuese de manera presencial. Ahora serán las clases como siempre han sido.

Es conveniente mencionar que el Programa la Escuela es Nuestra, erogará en algunas de ellas la cantidad de $600,000. En la escuela del de la tintabesa será la cantidad que se le otorgará al Comité previamente conformado, se supone que será para beneficio de los estudiantes y de la comunidad. Esperemos así sea.

La temporada nos trae también un paisaje nuevo en nuestro ambiente, muchas frutas son de temporada de verano, en este caso haremos referencia de una de las frutas que tienen mucha aceptación entre los yucatecos y yucatecas, el de la letra se refiere a la HUAYA. Fruta redonda de cáscara verde, en algunas variedades es gruesa y en otras es suave, las hay chicas y grandes. Del tamaño  y cáscara que sea, la huaya representa un ingreso para muchas familias yucatecas y algunas de las que viven en la ciudad.

A propósito de este fruto, el de la letra rememora en este momento, aquellas temporadas de huaya, enfrente de su domicilio, se ubicaba la casa del zapatero don Severo y la de la familia de Lupita  Sansores, en cada una de ellas había un gran patio, que posibilitaba y de hecho permitía que las grandes matas de huaya florecieran y dieran su fruto en cantidades industriales.

Cuando las grandes matas de huaya estaban en su mayor producción era común, al igual como se hacía con la mata del ramón, era costumbre entre sus propietarios venderlas, si, como diría el de la mañanera, “para los jóvenes”, era normal que vendieran las matas, en ambos casos siempre era un señor que llegaba a las puertas de la casa con un chalán. Era una carreta tirada por lo general por dos caballos o burritos en cuya plancha se depositaban los fardos(en el caso del ramón) yen sacos en el caso de la huaya. Los vecinos, al igual que el de la grafía, se sentaban en las puertas de sus casas para ver que la producción saliera en las espaldas de los que habían comprado la mata y esperando se cayeran de alguno de los sacos algunas de las huayas que de inmediato recogíamos para disfrutarlas.

Hace algunos años (muchos) era común ver en algunas puertas de las casas una mesita con ramitos de huaya que esperaban ser vendidos, en la venta de estos racimos se incluía, envuelto en papel de estraza, un sobrecito con sal y chile molido. Desde hace algunos años el de la letra no ha vuelto a ver que se realice este procedimiento, esto seguramente se debe a que las grandes casas que tenían patios han sido abandonadas o bien se ha construido en el terreno del patio, haciendo que las matas de este fruto desaparecieran y ya solo se pueda ver este producto en los mercados o en las calles.

La huaya es una fruta que se vende en las calles en vasitos o bien en bolsitas de plástico, peladas y ya con sal y chile molido.  Existe una discusión entre la población para poder averiguar cual es el procedimiento para pelar las huayas por parte de las venteras (mestizas y catrinas), hay una corriente que sostiene que las venteras, hincan sus uñas en la cáscara para pelarlas y ponerlas primero en una palangana (el tamaño es indistinto) para posteriormente ponerlas dentro de las bolsitas y agregarles el limón y la sal y el chile molido. Esta corriente podemos denominarlas como la manera higiénica de pelarlas. Uno se siente seguro y tranquilo al sostener y creer que así se hacen. La otra corriente es más común y silvestre. Aunque la mayoría siempre la desconocerá y por ser más fácil y rápida, cuenta la leyenda que las vendedoras con sus dientes hacen una hendidura en las cáscaras y las pelan. Esta corriente seguramente será la más practicada y se hará en secreto y de manera rápida para que los consumidores no lo vean. Parecería ser antihigiénico, pero más práctico. Ustedes aros y caras lectoras, consideran que es solo una leyenda urbana la segunda opción o será verdad? Antes de com0prar en el mercado una bolsita de huayas, deténganse un momento y piensen en cuál de las dos corrientes será que se consideró para llenar las bolsitas. El de la letra considera que es mejor comprar el racimo de huayas y pelarlas cada uno. No creen, caros y caras lectoras que es lo mejor? Aunque hay que recordar que no sabrán igual. Como diría mi dilecto amigo el Abogado (solo diré sus iniciales) Rolando Bello Paredes, “me caigo al mar!!!!”

Para terminar estos apuntes, es necesario, conveniente, urgente, como diría el famoso inquilino del Palacio Nacional, “de que es un asunto de Seguridad Nacional”, el Covid-19 sigue con nosotros. Ni se ha aplanado ni se ha terminado la pandemia. Los contagios, ahora con una variante (BA1 y BA2) que es la que esta reinando en el mundo entero sigue asolando ala población. Es alarmante el número de contagios que hay en nuestra ciudad de Mérida y en algunos municipios del interior. Pero los contagios en este mes de más de 500 casos diarios y con defunciones de ya hace  13 días son de 2 lo que hace que hasta la fecha ya sean 26,  pero esto no enfrían ni calientan a las autoridades correspondientes. Si bien es cierto que los daños ocasionados ahora son leves por la acción de las vacunas, siempre es una enfermedad que tiene secuelas. Y por lo tanto hay que seguir teniendo y aplicando las acciones sanitarias. Aunque ya es común que en los almacenes y tiendas, los tapetes sanitizantes, la toma de temperatura y la aplicación del gel ya ha caído en desuso. En algunos super solamente está la máquina que proporciona g4l y en algunas ya no funciona y la toma de temperatura, ya en el olvido.

Pero mis caros y caras lectoras, independiente de lo que las autoridades hagan o dejen de hacer, en nosotros está la responsabilidad, usar de manera correcta el cubrebocas, muchas personas lo usan dejando al descubierto su narizota, mejor que se la quiten, (el de la letra tuvo un accidente vial y el policía de se hizo cargo, en ningún momento usó cubrebocas, si las autoridaees no lo usan, de que manera podrán exigir a la ciudadanía que lo haga de manera correcta?. ), la sana distancia ya es solo un recuerdo, el uso del gel es importante y sobre todo y de manera toral, es que si usted caro y cara lectora se siente agripado, hay que hacer caso a lo que dice el zar nacional de salud( Hugo López -Gatell), asuma que tiene Cob¿vid y manténgase aislado. Con estas medidas seguramente estaremos dando o poniendo nuestro granito de arena, para prevenir esta enfermedad y poder protegernos, a nosotros mismos y a nuestras familias.

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